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Dangerous Love

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Dangerous Love

Mensaje  Michelle Metzeler el Lun Nov 08, 2010 7:58 pm

Ah bueno si es el primer kapitulo, pero no es el uniko ke tengo eskrito, de echo ya tengo hasta el 11 pero lo publikaba primero en mi blog, debido a la falta de lektores he decidido unirme a este foro, asi ke pues, les dejo el link de mi blog, si a alguna le gusta mi fick, pues en mi blog ya hay mas kapis, de vd... espero les agrade mi trabajo, hago lo ke puedo...

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Capitulo #1

Me hallaba sentada sobre el borde de mi cama, ensimismada en mis pensamientos y tomándole poca atención a lo que me decía mi acompañante. Se que sonara tonto y estúpido a la vez, pero, ¿Quién en sus cinco sentidos no le prestaría atención al extravagante, extrovertido y sobre todo exótico Bill Kaulitz?, a mi parecer nadie, pero bueno, ese no era el punto. Mi problema había empezado hacia ya mas de un año, cuando el me había besado por primera vez. Después, tras ese incidente nos habíamos unido más. Pero había un problema ¡Yo no podía olvidarlo! En verdad lo había intentado pero no había logrado hacerlo. Bueno, es que el tenerlo todo el día, rondando de aquí para allá, captando la atención de todos, diciendo babosada y media, riendo estruendosamente y platicando todas sus vivencias en sus giras, hacia que me costara mas trabajo del que de por si ya me costaba. Y es que el muy cabron, hijo de puta, era total y completamente precioso y evidentemente el olvidar lo que había pasado con el me resultaría mas difícil de lo que sonaba.

- ¿Y que es lo que piensas? – Pregunto mirándome directamente a los ojos. Bien sabía que no le había prestado ni la más minima atención y ahora era un buen momento para reprochármelo. Sonreí ligeramente y comencé a gesticular con las manos. El rió tras mi débil intento de ocultar que había estado distraída todo ese rato. – No digas nada, solo dile a ese que no se vale que me quite la atención de mi mejor amiga – Enarque una ceja al escuchar su comentario. Reí por lo bajo y negué con la cabeza. Y es que si supiera que el chico en el que estaba pensando era precisamente en el, no habría dicho nada o habría retirado su comentario.
- Perdóname – Musite apenada – Y no estaba pensando en ningún chico – Le dije con voz firme. El alzo ambas cejas y desvío la mirada como diciéndome “Si claro, como no”
- Sabes, creo que es momento de irme, sigue pensando en tu enamorado – Me dijo burlón al mismo tiempo que se levantaba de la cama y comenzaba a caminar hacia la puerta. Tomo el pomo entre sus manos y lo giro, pero antes de salir volteo a verme y me saco la lengua. Después de esto salio riendo de mi habitación.

Bueno, siempre era lo mismo, evidentemente no era la primera vez que me decía que estaba pensando en mi enamorado. Y eso, hasta cierto punto era verdad. Pero lo que el no se imaginaba era que el dichoso “Enamorado”… era el…

==Narra Bill==

¡Maldita sea! ¡Maldita sea! ¡Maldita sea!. ¡Puta sea la hora en la que me había venido a fijar en ella! ¡Joder pero es que como no hacerlo si era hermosa!. Verla tan distraída, tomándome nada de atención y pensando seguramente en alguien me ponía los nervios de punta. Me hervía la sangre, me hacia pegar tremendas rabietas y querer golpear a alguien de puro coraje y lo peor era que no podía decirle ni reprocharle nada. Solamente era mi amiga y yo no tenía ningún poder sobre ella. Negué frenéticamente con la cabeza, tratando de dejar de pensar en lo ocurrido hacia unos momentos y entonces me metí a mi habitación. Azote la puerta, haciendo vibrar el espejo del tocador que se hallaba a un lado de ella y sin percatarme de que alguien estaba haciéndome compañía comencé a tirar todo lo que estaba a mi paso. Y para cuando levante la vista Gustav ya me miraba con los ojos totalmente abiertos, preguntándose tal vez el porque de mi actitud.

- ¿Estas bien? – Cuestiono Gus incorporándose de su asiento y caminando hacia mí. – Yo solo asentí con la cabeza e intente evadir el tema. Cosa que no conseguí en lo absoluto, y es que, cuando Gustav quiere saber algo, no se rinde hasta que le digas la verdad.
- Vamos Gustav estoy bien, en verdad – Musite sentándome en el pequeño sillón que estaba junto a la ventana. Gustav volvió a sentarse en la cama, solo que esta vez quedando frente a mí.
- Bill ¿Es por ella otra vez? – Cuestiono. Bueno, esta vez no me sorprendí, el desde hacia tiempo sabia lo que me ocurría. En realidad, el era el único que lo sabia, porque ni siquiera a mi hermano me había atrevido a decírselo. Yo agache la mirada y me limite a asentir con la cabeza. Y es que a el no podía mentirle, el era el único que podía ayudarme en estos momentos… - ¿Cuándo piensas decírselo? – Volvió a preguntarme, provocando que yo levantara de golpe la cabeza y clavara mi mirada triste sobre la suya.
– Nu…Nunca Gus, no puedo…ella…ella es…es mi mejor amiga – Y volví a agachar la cabeza. Jamás me había enamorado de tal manera como ahora de ella
- Estas cometiendo un grave error Bill, ojala y cuando sea tarde no te arrepientas y te lamentes el no haberle dicho a tiempo – Me miro algo cabreado y camino rápidamente hacia la puerta, la abrió y salio.

Valla forma de ayudarme, Gustav a veces suele ser algo incomprensible por así decirlo, pero debo reconocer que siempre ha estado conmigo cuando mas lo necesito y cuando en verdad estoy mal. Tal vez y en el fondo el tenia razón y yo debía decirle pero por el simple hecho de que ella era mi mejor amiga era algo complicado. En primera Tom me mataría si yo le llegara a hacer daño, cosa que obviamente no pretendía hacer en lo absoluto, porque yo de verdad la amaba. En segunda, tanto su madre como la mía no estarían de acuerdo o tal vez si, pero de cualquier manera eso era quizá un probable impedimento. Y tercera, ella estaba completa e irrevocablemente enamorada de alguien más. Y lo digo con tanta seguridad porque nadie se queda tan pensativo por tanto tiempo y sin alguna razón en especial. Bueno, al menos yo sabia el porque de su ensimismamiento y la toma de atención minima que me prestaba. Mili era una chica bonita y claro estaba que su buen humor le ayudaba bastante. Podía volver loco a cualquier chico con tan solo una mirada y con una sonrisa te dejaba total y completamente embobado. Ya hacia tiempo que esa chica me traía por los cielos, pero por obvias razones no me había atrevido a decírselo. Hacia menos de año y medio había pasado algo entre ambos que me había hecho quedar más enamorado de lo que ya estaba. ¡La había besado! Y eso había sido suficiente para saber que en verdad deseaba tener a esa chica a mi lado, pero el problema era si ella quería tenerme a mí a su lado como algo más que su mejor amigo. Me recosté sobre la cama y me quede mirando el techo, en verdad necesitaba pensar y plantearme la posible idea de decirle a Mili lo que me sucedía. ¿Por qué no se lo había dicho el día que la había besado?, pues era claro ¡Por estúpido!, por creer que tal sentimiento se me pasaría con el tiempo, ignorando completamente que el sentimiento se haría mas grande y dentro de no mucho tiempo estaría, como ahora estaba, tirado sobre una cama, pensando en ella y llorando por su ausencia. A pesar de que la tenia a menos de un kilómetro de distancia.

==Narra Mili==

Salí de mi habitación y baje a la sala, ahí sobre el sillón encontré a Tom que miraba atentamente la Tv. bueno era obvio, siempre que estaba a punto de irse de gira hacia lo mismo, se metía de lleno a la televisión y pobre del que lo molestara porque se ponía como león enjaulado. Bueno, con todos menos conmigo. Me acerque y tape sus ojos, el inmediatamente comenzó a tocar mis manos intentando saber quien era la persona que le impedía seguir viendo su programa.

- ¿Mili? – Cuestiono algo dudoso, no respondí y entonces pude ver como el sonreía ligeramente y asentía con la cabeza – Vamos pequeña déjame ver – Me dijo con un deje de ternura en su voz. Le destape los ojos y el se giro rápidamente sobre el sillón, quedando de rodillas sobre el y viéndome de frente – ¡Hola! – Musito con una gran sonrisa
- Hola – Respondí devolviéndole el mismo gesto
- ¿Estas aburrida? – Me pregunto con una ceja en alto. Bueno, cada vez que me preguntaba de esa manera las cosas, sabia lo que quería pero que obviamente nunca conseguiría
- Un poco – Fue mi única contestación
- ¿No estabas con mi hermano? – Preguntó nuevamente
- Si, pero se fue a su habitación
- ¿Se enojaron?
- Jajaja, no, no, para nada, es solo que debe estar cansado
- ¿Cansado de que? ¿De jugar a ser una estrella que descansa en su casa? – Cuestiono burlón
- Tonto…
- Hay bueno no importa, ven acá – Comenzó a golpetear el sillón en señal de que quería que me sentara junto a el. Y así lo hice, en menos de un minuto yo ya estaba junto a el. Bueno, sinceramente me gustaba estar con el y aunque yo estuviera enamorada de su hermano no quitaba el hecho de que Tom también me trajera por los cielos. Igual, no soy una guarra pero el tener a dos mega galanes como mis mejores amigos era un poco difícil porque no podía quererlos a los dos. Al menos no como algo más que mis amigos.

- ¿En quien piensas? – Pregunto mi rastudo. No podía ser, una vez mas me había quedado pensando sin prestarle atención
- ¿Yo?, en nadie solo pensaba en que pronto los dejare de ver – Bueno, igual no pensaba en eso pero era algo que en verdad me ponía triste
- Hummm...pues yo tengo una posible solución a eso – Respondió con una gran sonrisa
- ¿Cuál? – Pregunte, enarcando una ceja
- Que te parece si vienes con nosotros – No dije nada, solo me quede viéndolo a los ojos, ¿Yo ir con ellos? ¿A que? ¿Para que?, era una gran idea pero al mismo tiempo era una mala porque sabia a la perfección que yendo con ellos me seria total y completamente imposible sacarlos de mis pensamientos
- ¿Yo? – Cuestione algo sorprendida
- Si...Si...Seria una gran idea ¿No lo crees? - ¡No! ¡Claro que no era una buena idea!
- Ammm...n...no lo se, además David no creo que quiera – Le dije, tratando de que retirara lo dicho
- Hay, como si no supieras que le caes muy bien, anda Mili, seria lindo tenerte con nosotros toda una gira – Musito muy seguro de lo que había dicho. ¿Y ahora que hacer? No podía decirle que no, pero tampoco podía decirle que si. Uno, las fans al verme con ellos me matarían y dos ahora si tendría un gran problema al no dejar de verlos ni un solo segundo
- Pu...pues no se, creo que deberías consultarlo primero con Dave, haber que te dice – En verdad esperaba que David se opusiera rotundamente a la petición de Tom, porque si no ya no tendría escapatoria
- Si, tienes razón, lo consultare con el mañana por la tarde y te diré cuando llegue ¿Qué te parece?... – Me limite a asentir con la cabeza y sonreírle una vez mas. Valla que ese pelos de alambre tenia unas ideas que no convenían nada a lo que yo pretendía hacer - Bueno, entonces esperaremos hasta mañana, aunque estoy seguro que Dave no se opondrá… - En realidad yo esperaba todo lo contrario. Aunque estoy segura que una fan no rechazaría esta oportunidad…

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- ¡Mili! ¡Mili! ¡Mili! – Escuche gritar a alguien mi nombre como desesperado. Era Tom quien me buscaba. Lo vi entrar a mi habitación y el corrió a abrazarme ¿Y ahora a este que mosco le había picado?
- ¿Qué pasa Tom? – Pregunte a medias extrañada, a medias divertida por su actitud
- ¡Pasa que Dave dio su autorización para que viajes con nosotros! – Bum-Bum…Bum-Bum… - Mi corazón latió errático. Ahora si no tenia ninguna excusa para no ir con ellos. Vi nuevamente a Tom a los ojos y nos quedamos así por algunos segundos. Cada vez se iba acercando mas…mas…mas y mas… dios santo ¡Esto no estaba bien! ¡Joder pero no podía resistirme! Sentí sus tibios labios rozar los míos de una manera tierna, lenta y suave, que con el paso de los segundos se fue haciendo mas profunda. Nuestras respiraciones se habían vuelto entrecortadas y como no, si la intensidad del beso había sido tal que hasta nos costaba trabajo respirar.

- Ummm... - Un gemido escapo de mi garganta. Sentí las manos de Tom tocarme sin pudor, las piernas, el vientre, los senos, la garganta, hasta llegar a mi mejilla. Con cada rose me hacia estremecer. Bueno, habían sido muchas veces las que Tom y yo nos encontrábamos en tal situación pero nunca había llegado a algo más que un beso, caricias y nada más. Aunque muy en el fondo de mi ser quería algo mas. Necesitaba confirmar por mis propios medios que el sobrenombre “Rey del sexo” se lo tenia merecido. Pero, como la mejor amiga pues nunca había pasado nada más entre nosotros dos.
- Hacia tiempo que deseaba hacer esto – Musito entrecortadamente y es que las palabras le salían atropelladas
- Sabes…sabes que puedes hacerlo cuando tu quieras – Le dije y el sonrío mientras me seguía besando
- ¡Joder! ¡Es increíble como me pones! – Dijo, mientras comenzaba a chupetear mi cuello. Interpretando lo que me había dicho, me hacia pensar que tenia un cierto poder sobre el y bueno, aunque nunca lo había hecho las ganas no me faltaban y esta vez no pude controlarme. Lleve mis manos hasta su falo que a estas horas ya estaba lo bastante erecto y lo tome entre mis manos para después apretujarlo con fuerza – Uuuhmmm… - Gimió fuertemente ante mi agarre. Supongo que con lo que le había hecho había dado paso libre a lo que el quisiera hacerme pues en menos de dos minutos yo ya estaba solamente en lencería y el en boxers. La situación había llegado bastante lejos.

A comparación de las otras ocasiones en donde cortábamos lo que sucedía después de los primeros besos. Mi mente me decía que lo que hacia no estaba bien. Numero uno, porque el era mi mejor amigo, Numero dos, porque yo estaba total e irrevocablemente de su hermano y numero tres porque esto podría terminar mal. Pero por otra parte mi cuerpo me pedía otra cosa. Quería sentir sus caricias embargarme por completo. Recorrer cada parte de mi piel. Besarme con lujuria como ahora lo hacíamos. Simplemente lo quería para mí. ¡Quería sentirlo dentro de mí!

Después de habernos despojado de todo aquello que nos impedía tener contacto directo el empezó a deslizar sus finos dedos sobre mi piel clavando de vez en vez pequeños besos sobre mi boca y otras partes inespecíficas.

- To...Tom…es…esto no esta bien – Logre decirle entre jadeos. El ni se inmuto y siguió con lo que estaba haciendo. Hasta que después de unos segundos escuche su voz dirigirse a mi.
- ¿Deseas hacer esto? – Cuestiono. Evidentemente si deseaba hacerlo. Con todas mis fuerzas.
- S…Si… - Sisee
- Entonces no esta mal – Musito. Para después volver a acallar cualquier excusa que yo pudiera tener. Besándome salvajemente. Como pude logre dejar de besarle para volver a hablar
- Pe…pero…
- Vamos cariño, no hables, solamente disfruta – No pude decir nada mas. Simplemente seguí con nuestro amm… ¿Juego prohibido? Si, si, así se le podía llamar. Debo aclarar que jamás había pensado en tener sexo con Tom. Pero ya que se me estaba dando la oportunidad no la iba a desperdiciar. Sentí su falo golpetear en repetidas ocasiones contra mi entrada. Me estaba matando. ¡Quería que me follara de una buena vez! Siempre había pensado que era cosa de segundos para que el comenzara con la penetración y todo terminara pronto. Pero ahora me daba cuenta de lo equivocada que estaba.
- Abre las piernas – Ordeno. Y yo obedecí sin rechistar. El sentir sus dedos índice y medio tocar mi entrada hizo que lubricara mas rápido de lo que yo y seguramente el esperábamos.
- Hummm... - Gemí descaradamente
- ¿Te gusta? – Cuestiono viéndome desde donde estaba
- Pero que…que pregunta…cla…claro que me…me gusta – Respondí. ¡Joder a quien no le iba a gustar! Entonces comenzó a acariciar mi clítoris frenéticamente haciéndome sentir leves espasmos que después se harían más fuertes y continuos

==Narra Tom==

Introduje mi dedo medio a su vagina. Entrando y saliendo en repetidas ocasiones, como si se tratara de una penetración. El oírla gemir realmente me excitaba más de lo que cualquiera se podría imaginar. El sentir los ligeros espasmos que la atormentaban gracias al cúmulo de un sinfín de sensaciones me hacían seguir con mi trabajo, pero más frenéticamente hasta que ella tuvo su primer orgasmo. Con el cuerpo totalmente relajado me abrí paso entre sus piernas y comencé a introducir la punta de mi falo que a estas alturas parecía que se desbordaría como un río.

- Auuhmm… - Volvió a gemir. Lo que me hizo pensar que tal vez la estaba lastimando
- ¿Te duele? – Pregunte antes de seguir con lo que estaba haciendo.
- Un...Un poco…pero vamos sigue – Logro articular algunas palabras y con esto me dejo claro que a pesar que sentía dolor, lo estaba disfrutando. Cuando lo hube introducido completamente. Comencé a marcar un paso acelerado. El cual realmente me hacia disfrutar del momento. A pesar de que nunca me había imaginado llegar a tener sexo con ella. Era algo que realmente estaba disfrutando. Y es que era una diosa en la cama. - Oh...si...Tom vamos…más rápido...oh si… - ¡Joder! ¡Esta chica me ponía y mucho!
- Hummm... - No pude evitar gemir. Al sentir como mi pene se tensaba. Estaba a escasos minutos de poder llegar al momento cúspide. Nuestras respiraciones, que ahora eran jadeos era lo único que se escuchaba en la habitación. Y daba gracias a que nadie estuviese en casa. Porque de lo contrario, muchos sino es que todos habrían presenciado nuestro gran espectáculo. De un momento a otro se me nublo la vista. Y sentí como me corría dentro de ella. Igual corría peligro por no haberme puesto condón. Pero todo había sido tan repentino que ni siquiera tiempo me había dado de pensar en eso. Rogaba a dios porque ella si se estuviera cuidando. Empuje mi pelvis para penetrarla dos veces mas y entonces ambos nos desplomamos. Los dos habíamos conseguido llegar. La mire y note sus mejillas ligeramente sonrosadas. Su cabello totalmente húmedo y ese agradable aroma que había emanado su cuerpo tras nuestro gran esfuerzo placentero.

==Narra Bill==

Llegue a casa, después de un día agotador. David me había pedido que me quedara después de la junta que habíamos tenido en el estudio. Para darme unas cuantas indicaciones. Abrí la puerta y sentí la casa más acogedora que nunca. Realmente estaba cansado. No había dormido bien en las últimas semanas. Lo cual no me convenía en nada. Porque en las giras lo que dormiría seria menos de lo que regularmente acostumbraba. En realidad lo único por lo que me urgía llegar a casa era para ver a mi pequeña Mili. Esa era la única razón por la cual soportaba a todos los medios de comunicación. La única razón por la cual trataba de ser realmente feliz en mis conciertos. La única razón por la cual mi corazón latía desenfrenado tras el más mínimo acercamiento. Subí las escaleras y me dirige a la habitación de mi más grande sueño. Tenía el pomo de la puerta entre mis manos y justo cuando iba a girarla para abrir “Whatsername” de “Green Day” comenzó a sonar mientras que al mismo tiempo sentía un ligero cosquilleo en mi pantalón. Mi celular estaba vibrando.

==Narra Mili==

Escuche una cancioncita muy peculiar sonar afuera de mi habitación. Era…Ammm… ¿Whatsername?...si, si…de Green Day. Pero… ¿De donde la conocía? Ammm… ¡Ah si! ¡Ya lo recordaba! ¡Era el tono de llamada del celular de Bill!... Suspire profundamente sin darme cuenta de la situación en la que estaba. Y para cuando reaccione voltee a ver a Tom quien me miraba con los ojos totalmente abiertos y la boca ligeramente entreabierta.

- ¡Joder ese es el celular de Bill! – Dijo algo angustiado. Entonces ambos comenzamos a buscar nuestras ropas como desesperados y nos cambiamos lo más rápido que pudimos. Medio acomode la cama y encendí la Tv. y junto con Tom me recosté sobre la cama. Realmente estaba nerviosa y rogaba a dios que Bill no hubiera presenciado nuestra gran escena. Porque de lo contrario estaría perdida.
- ¿¡Mili!? – Escuche la dulce voz del pelinegro que estaba abriendo la puerta y asomando de poco en poco su cabeza. Permitiéndome ver su alborotada melena y sus ojos color chocolate perfectamente maquillados.
- Pa…pasa – Tartamudee
- ¿Interrumpo? – Pregunto al ver a Tom a mi lado.
- No. De hecho yo ya me iba – Musito Tom volteando a verme y clavando un pequeño beso tronado muy cerca de mis labios.
- Ah – Dijo mientras se sentaba en mi cama. Fue entonces que vi como Tom me guiñaba el ojo e instantáneamente salía de mi habitación - ¿Qué hacían? – Cuestiono Bill a lo que mi única contestación fue…
- Nada…
- ¿Nada? – Repitió con una ceja enarcada
- Solo platicábamos
- ¿Sobre tu viaje con nosotros a nuestra gira? – Preguntó con un tono de molestia en la voz
- ¿Cómo lo sabes?
- David me lo dijo – Inquirió. En realidad me preocupaba el tono de voz que Bill había tomado para conmigo. Nunca, ni siquiera cuando nos enojábamos. Me hablaba tan fríamente
- ¿Te molesta? – Pregunte nerviosa. Me temía que su respuesta fuera un si. No dijo nada y en su lugar me abrazo fuertemente - ¿Bill que pasa? – Pregunté
- No me molesta. Ni siquiera un poco. A decir verdad la idea me ha encantado… – Musito viéndome a los ojos. Era increíble como con tan solo una mirada me dejaba totalmente embobada. Lo cual no era bueno en lo absoluto. Porque esto podía provocar que el se diera cuenta del amor que le tenia… - Eres preciosa – Inquirió. Acaricio mi mejilla enternecidamente y se acerco hasta clavar un pequeño beso en mi coronilla.

==Narra Bill==

Me mataba el estar en situaciones como esta junto a Mili. No podía contenerme y si perdía el control en cualquier momento me abalanzaría sobre ella comiéndomela literalmente a besos. El haber encontrado a Tom en la habitación de “Mi” Mili me había calado hasta lo mas profundo y es que el no tenia ningún derecho. Vamos, igual se que Mili no es de mi propiedad pero el amor que sentía por ella me volvía realmente posesivo. El sentir de su cabecita reposar sobre mi pecho me hizo sentir una tranquilidad indescriptible. Por fin después de tanto tiempo mi pequeña Mili estaba nuevamente entre mis brazos. Hacia tiempo que no la tenía tan cerca. A no ser por esas ocasiones en que terminaba realmente cabreado por el aparente desinterés de Mili sobre lo que le decía. Lleve una de mis manos hasta su fino cabello rubio y comencé a acariciar tierna y lentamente. Verdaderamente no tenía prisa en que este momento desapareciera. Al contrario, quería encontrar un reloj con el que se pudiera parar el tiempo. Para estar eternamente con ella. Si, se que suena cursi, pero realmente es lo que muy dentro de mi ser deseaba. Aunque también muy dentro de mi ser, sabia que ya había alguien ocupando su lugar y lo que yo pensara o dijera terminaría en un intento por de mas fallido. Sinceramente me lastimaba todo lo que sucedía. Es decir, si había tenido mi tiempo para decirle que le amaba con toda el alma. Que sin ella mi vida era una mierda, pero como siempre la pena del gran Bill Kaulitz había dominado y eme aquí ahora. Lamentándome y callando lo que mi corazón me decía que gritara a los cuatro vientos.

- ¡Mili! – Le llame por su nombre. Ella solo giro un poco su cabeza para poder encontrar mi mirada
- ¿Hum?...
- ¿Puedo hacerte una pregunta?
- Si claro, dime – Me respondió con voz tranquila. Como si lo que fuera a preguntarle me lo fuera a responder con toda la sinceridad del mundo
- ¿Eres feliz? – Cuestioné. Realmente me interesaba su respuesta. Porque de ahí tomarla una decisión muy difícil. Al menos para mí. Frunció el entrecejo, seguramente mi pregunta la extrañaba un poco. Nunca le había preguntado algo similar a lo que ahora le había cuestionado. Suspiro y expulso el poco aire acumulado en sus pulmones audiblemente y entonces negó con la cabeza ¿Acaso no era feliz?
- ¿Por qué me preguntas eso?
- Solamente quiero que me respondas… ¿Eres feliz? – Valla pregunta… Seguramente no quería responderme o se le dificultaba un poco el abrir sus sentimientos
- ¿En que sentido? – Cuestiono. Ante eso yo clave mí mirada aun más en la suya
- En todos…
- Tengo todo lo que alguien de mi edad puede soñar. Dinero, amigos famosos, una familia que me quiere y sobre todo, a alguien a quien amo por sobre todas las cosas. Entonces se puede decir que si, soy muy feliz – Inquirió. Nunca, en mis putos 20 años de vida podría haberme esperado alguna respuesta similar a la que ella me acababa de dar. Me había cortado las alas y ahora estaba cayendo a un negro y frío abismo donde no habría nadie, mas que yo.
- ¿Estas enamorada? – Una pregunta estúpida, pero que me vi obligado a hacer ante su dolorosa afirmación. Ella sonrío ampliamente y me temí lo peor. Un doloroso e irremediable “Si”.
- No servirá de nada negarlo. ¡Si! ¡Estoy locamente enamorada! – Tenia ganas de gritar. De salir corriendo y llorar como un niño al cual le han quitado su más delicioso caramelo. Luche contra el fuerte escozor que ahora atestaba a mis ojos. Contra esas terribles ganas traicioneras de llorar y regocijarme en su pecho pidiéndole que retirara sus palabras porque había alguien que la amaba más de lo que ella podría imaginar… - Bill ¿Pasa algo? - ¡Claro que pasaba! ¡Estaba destrozado!
- N...no… - musite. Tratando de sonar normal. Pero las ganas de llorar fueron más grandes que mi estúpido intento por no llorar y dos gotas de fluido salado recorrieron mis mejillas. Estaba llorando por ella…

Su semblante se descompuso. Se torno totalmente distinto a como lo tenia hacia un par de segundos. Quizá le lastimaba el ver como algo dentro de mí me lastimaba. Ahora era ella quien me abrazaba. Por un momento llegue a pensar que se burlaría de mí y me tomaría una foto para después ir a venderla por miles de euros. Atestando que había visto al gran Bill Kaulitz llorar. Pero no… era ella… y ella no era así. Acaricio mi cabello con tanta ternura que me dieron ganas de decirle que no me importaba que estuviera enamorada de alguien más. Que yo la conquistaría poco a poco y al final terminaría quedándome con su hermoso corazón. Con su dedo pulgar limpiaba mis lágrimas, haciendo que ella quedara completamente manchada de delineador, rimel y sombra negros. Pero parecía que eso no le importaba porque lo único por lo que se preocupaba era por mi, porque estuviera bien y porque dejara de llorar.

- ¿Qué es lo que pasa Bill? – Cuestiono con un tono de voz que no supe clasificar. En realidad no sabia si era lastima o si de verdad le dolía el verme así. Yo solo negué con la cabeza intentando no hablar, pero al mismo tiempo hacerle saber que no era nada
- ¿Bill?
- ¿Hum?...
- ¿Te puedo ayudar en algo?... - ¡Si! ¡Claro que podía!, pero evidentemente era yo quien no podía decirle que era lo que pasaba porque entonces si…seria un adiós definitivo
- No – Fue mi única contestación
- Vamos cariño, dime que es lo que pasa – Musito con un deje de ternura en su voz. Lo que me decía que si, Realmente estaba preocupada
- No lo entenderías – Y era cierto. No lo entendería
- Oh, vamos nene, dime que es lo que sucede, sea lo que sea yo lo comprenderé - ¡Claro que no!
- ¿Alguna vez te has enamorado de alguien que no te corresponde? – Pregunté. Fuera cual fuera su respuesta, no seria comparado a lo que yo sentía en este momento. Es mas, ni siquiera se le acercaría al sentimiento que ahora embargaba mi corazón
- Si, pero dime ¿Es eso lo que te puso así? – En otras condiciones le hubiera gritado que si, pero en el estado en el que me encontraba solo pude asentir con la cabeza. De verdad esto me estaba matando por dentro… - Las desilusiones amorosas son parte de la vida y no podemos cambiarlo. Es necesario sufrir para aprender a amar y no debes dejarte caer de esta manera ¿Entiendes? No debes Bill. Anda, ve y busca a una chica allá afuera. Escoge a una de esas tantas que dicen ser tus fans. Seguramente ellas te sabrán apreciar… - ¡No! ¡Yo solo te quiero a ti! Sinceramente las ganas de gritarle eso eran demasiadas
- Yo solo la quiero a ella – Chillé. Y era verdad, yo solo la quería a ella a nadie más…
- ¿Estás seguro de que ella no te corresponde? – Pregunto. Claro que estaba seguro, si ella en este preciso momento me lo había confirmado
- Si – Le dije en un susurro. El nudo que ahora tenia en la garganta me impedía articular más de una palabra. Ella negó con la cabeza y volvió a mirarme
- ¿Le amas demasiado? – Cuestiono.
- Mas de lo que cualquiera pudiera imaginar
- ¿La conozco? – ¡Joder! ¡Claro que la conoces!
- Si – Musite.
- ¿Me podrías decir quien es? - ¡Carajo! ¿¡Es que no te ha quedado claro que eres tú!?
- No serviría de nada
- ¿Por qué? – Preguntó. Pues porque eres tú y tú ya estas enamorada de alguien más, hubiera sido una buena respuesta. Pero no habría servido de nada contestarle así
- Porque ya me ha dejado claro que ama a otra persona – Ella me miro casi con lastima y negó con la cabeza
- ¿Y tu sabes quien es esa persona? - ¡No! Y daba gracias a dios por no saber quien era. Porque de lo contrario yo ya estaría rumbo a la cárcel por haber matado al desgraciado que me había quitado el amor de la chica que yo amaba
- No…
- ¿Y porque no se lo preguntas? - ¡Si claro! ¡Como si fuera tan fácil!
- Me dolería mucho saber su nombre – Musite tratando de no perder el control.
- ¡Entonces supéralo! ¡Anda date cuenta que hay mas de una persona que te ama! – Rugió. Esta vez si estaba molesta por mi terquedad
- ¡Joder! ¡Como si fuera tan fácil! – Grite. Perdiendo el control, realmente lo que menos quería era contestarle así
- ¿¡Entonces que piensas hacer!? ¿¡Deprimirte por esa tipa que no te sabe valorar!? ¿¡Le vas a dar la satisfacción de verte mal por ella!? ¡Ala…que eres Bill Kaulitz caramba! ¡Ve y búscate a alguien que te ame! – Inquirió. Perdiendo totalmente la paciencia e incorporándose de golpe frente a mi… - Ve y trata de ser feliz con alguien mas. No te decaigas por quien no lo merece. No lo hagas Bill – Dijo. Mientras señalaba hacia la calle y ahogaba un gemido lastimero que estaba a nada de salir de su garganta
- ¿Y que hay del amor? – Cuestione. Y esta vez la expresión de su cara se torno totalmente distinta. Ahora tenía una mirada apagada y sin la más minima señal de querer seguir discutiendo sobre el tema
- ¡El amor! ¡El amor! – musito. Alzando las manos teatreras… - ¡Deja el puto amor a un lado por una vez en tu vida! – Inquirió… - ¡Recuerda muy bien lo que te voy a decir! ¡Ninguna persona merece tus lágrimas, y quien se las merezca no te hará llorar!...Así que deja de una vez por todas de lamentarte y sal a buscar a alguien que de verdad te merezca carajo… - Su respiración se hizo agitada y su pecho subía y bajaba en constantes ocasiones. Verdaderamente se encontraba enojada.

Muy en el fondo de mi me preguntaba si ella sabia que ella era la persona por la que estaba así, me preguntaba si algún día todo esto que me estaba diciendo podría tornarse a todo lo contrario, me preguntaba si algún día podría enamorarla y ser feliz con ella. ¡Joder! La vida si que era injusta. Después de tanto tiempo de buscar el amor verdadero y tras haberlo encontrado no podía estar bien, simplemente porque ese amor no me correspondía. ¿Seria correcto hacer lo que ella me decía? ¿Seria correcto tratar de olvidarla con alguien más? ¡Pero que dilema! Debo admitir, que en todos los conciertos me encontraba con muchas chicas lindas. Y como diría mi hermano “Buenas”. Que decían amarme, pero que claro, eso no eran más que palabras. Porque en realidad amaban a una imagen. Siempre había tratado de ser sincero en las preguntas que me hacían en las entrevistas. Incluso en las sesiones de fotos no tenia que fingir en una sonrisa porque con solo pensar en ella sonreía automáticamente. Sin tener que hacer algún esfuerzo. Estaba en una situación muy difícil y necesitaba el consejo de alguien muy cercano a mi ¿Y quien mejor sino Tom? Tenia que hablarlo con el, seguramente el me ayudaría. Aunque muy dentro de mi la decisión ya estuviera tomada. Haría lo que Mili me había propuesto. ¡La olvidaría! ¡Si! ¡Claro que lo haría!

==Narra Mili==

Se encontraba sentado frente a mí. Sin decir ninguna palabra. Tenía la mirada agachada y golpeteaba el suelo insistentemente con su pie. Derepente alzo la mirada y me regalo una sonrisa. Se levanto de su asiento y me tomo del hombro.

- Tienes razón – Fue lo único que me dijo y después salio de mi habitación.

El haberle visto llorar me había destruido por dentro. Jamás en toda mi puta vida creí poder llegar a verle llorar por alguien. Pero eme aquí, dándole consejos de amor. Rogándole que se olvidara de esa gilipollas de la que estaba enamorado y se diera cuenta de que había muchas mas personas que le amaban. Que se diera cuenta que había muchas otras personas que darían la vida por salvar la suya. Que se diera cuenta que en realidad había personas que lo podían hacer feliz. ¡Que se diera cuenta que una de esas personas era yo!

Me deje caer sobre el colchón, cerrando los ojos para poder digerir todo lo que había pasado. Necesitaba pensar. Necesitaba hacerle saber cuanto le amaba. Pero la pregunta predilecta ¿Cómo? ¿Cómo hacérselo saber? ¿Cómo hacerle ver que yo era una de esas personas? ¿Cómo hacerle sentir cuanto le amaba? ¿Cómo demostrarle que sin el yo moría lentamente?...

Por otra parte estaba Tom. ¡Había follado con el! No me arrepentía de haberlo hecho, pero si me sentía rara. Ahora ¿Con que cara lo vería? Bueno, se que muchas hubieran dado todo por estar en mi lugar y follarse al “Rey del sexo” y bueno para ser sincera ese sobrenombre se lo tenia bien merecido. Me levante de la cama y me duche. Ya era tarde. Las 9:40 P.m. y necesitaba descansar porque seguramente en los próximos días no dormiría nada.

==Narra Tom==

Me desperté un poco tarde, aunque no me preocupe porque no tenía nada que hacer. Bueno, en realidad solo tenía que decirle a Mili que partiríamos mañana a Los Ángeles, que era nuestro primer destino. Valla que el solo pensar en ella hacia que el corazón me latiera frenéticamente y sonriera de oreja a oreja. A pesar de tener el deseo de follarmela desde ya hacia mucho tiempo. Había sido totalmente diferente a como yo lo había imaginado. Rápido, satisfactorio y bueno. Pero esta vez había sentido algo que con ninguna otra. Me había puesto nervioso y a pesar de no ser inexperto, me sentía de esa manera. Jodido Bill, de no ser por el. Me la hubiera podido follar lo que restaba del día. Ni siquiera me había bañado después de tener sexo con ella. No quería quitarme su agradable aroma perfumando mi cuerpo. No podía sacarme los gestos que hacia mientras la hacia mía. Los gemidos que soltaba tras las constantes embestidas que le propinaba para lograr llegar al clímax. ¡Carajo! ¡Pero si esa chica era perfecta! Y yo Tom Kaulitz, podía decir con toda seguridad que me la había follado.

De no ser por los leves toquidos de la puerta resonar en mis oídos hubiera seguido pensando en ella. Y quien quita hacerme una paja pensando en ella.

- Adelante, esta abierto – Inquirí. Y entonces vi a Bill entrar a mi habitación
- ¿Puedo hablar contigo? – Preguntó. Bueno, no podía negarme, pero estaba claro que no quería hablar en lo absoluto
- Si, claro…
- Tom… - Pronuncio mi nombre y agacho la cabeza
- ¿Qué paso? – Cuestioné. A pesar de todo, no me gustaba verle así
- Necesito que me des un consejo…
- ¿Sobre? – Pregunte enarcando una ceja
- Estoy enamorado - ¡Ala…este cabrón había venido a interrumpir mis pensamientos para hablarme sobre amor! ¡Como si no supiera que yo no creo en esas pavadas! - ¡Tom estoy enamorado! – Volvió a repetírmelo pero con un poco mas de alegría
- Valla hermanito, por fin dios nos ha hecho el milagro… pero haber dime ¿Quién es la afortunada? – Ante mi pregunta el sonrío ampliamente y me miro directamente a los ojos.
- No me lo creerías si te lo digo – Este hijo de puta sabia como hacerme rabiar. Si bien sabia que no me gustaba que me anduvieran con rodeos
- Ala, Bill, dime quien es – Musite. En tono desesperado
- OK, OK, es…Mili – ¡Pa la madre! ¡Este cabrón se había enamorado de nuestra mejor amiga! ¡De la chica con la que había follado la noche anterior!, no dije nada y me quede callado. Con la boca ligeramente abierta aparentando sorpresa. Y bueno, mas que aparentar… Realmente estaba sorprendido
- ¿Mi…Mili? – Tartamudee
- Si – Afirmo para enseguida agachar la cabeza
- Bueno pues es bonita, me alegra que por fin hallas encontrado el amor enano – Inquirí
- Si verdad – Me dijo con la mirada gacha
- ¿Y ahora que es lo que te pasa? – Pregunté algo extrañado por su actitud, si debería estar feliz y estaba triste
- Hay un pequeño problema - ¡Y empezamos con problemas!
- ¿Cuál? – Cuestione
- Ella esta enamorada de alguien más – Su respuesta me dejo totalmente helado. De verdad esperaba que ese alguien no fuera yo. Porque yo soy Tom Kaulitz y yo no puedo tener una relación. Y menos con mi mejor amiga.
- ¿Estas seguro?
- Si Tom, ella misma me lo dijo - ¡Mierda! ¡Por lo visto lo había lastimado!
- ¿Te dijo de quien?
- No quise preguntarle - ¡Joder Bill! ¿¡Porque jodidos eres tan imbecil!? ¡Cuando debes darme información completa no lo haces!
- ¿Y entonces como sabes que esta enamorado de alguien mas?
- Joder Tom, es obvio. Se le ve en la puta mirada. Como se queda pensativa. Como cuando le hablo no me toma ni la más minima atención. Como sonríe al mencionar al susodicho – Bueno eso era verdad. Si hasta a mi me lo había hecho. ¿¡Pero como era que había follado conmigo si estaba enamorada de alguien más!? Bah, para que me hacia preguntas, si lo que había pasado entre nosotros no nos comprometía en nada. Ella bien lo sabía.

Ver a Bill de la manera en la que se encontraba me hizo darme cuenta cuan importante era para mi. De verdad lo veía mal. Y lo peor era que todo era a causa de nuestra mejor amiga.


Continuara…


Última edición por Michelle Metzeler el Sáb Nov 20, 2010 4:00 pm, editado 1 vez
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Re: Dangerous Love

Mensaje  Nicol (Nikki) Kaulitz ㋖ el Lun Nov 08, 2010 9:28 pm

Hola Very Happy Soy Nicol, pero puedes decirme Nikki o Niche o Nico, mejor Dicho como quieras, Cualquier cosa aca estoy asi que puedes contar con Migo Smile

Ahi queria seguir Leyendo, asi que entre al Blog que dejaste y me Salio lo siguiente " No se ha encontrado el blog.-
Lo sentimos, el blog que estabas buscando no existe. Sin embargo, el nombre onyficks-of-fan-mili está disponible para registrarlo."
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Pero Bueno, Debo admitir que me Gusto el Fic, De hecho tiene una Trama interesante, Pero ush.. Pobre Billito, el Sufre por culpa del supuesto Hombre que ama Mili, U es EL!!! Jajaja.... Pobrecito, espero Muy pronto SABER QUE ocurrirá CON MILI Y BILL, Y SOBRE TODO QUE PASARA AHORA QUE TOM Y MI TIRARON :S Ahi pobre Bill!! Jum, pero es que ES tOM KAULITZ!! Es dificil Contenerse pero.... Ahí quiero Leer Pronto, espero el próximo Muy pronto y BIENVENIDA! Smile
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Re: Dangerous Love

Mensaje  Admin el Lun Nov 08, 2010 10:48 pm

OH POR DIOS!!!!
ME ENCANTA!!!
no tengo palabras para decir que me encanto todo, absolutamente TODO!!,
Es justo la clase de fics que no se ven y me encanta, esa forma de detallar, dios! Eres muy buenaaa!
Tom, con su actitud, Bill tan tierno!
Tienes que continuar, no es que enserio, estuvo algo largo el capi y senti que duro muy poco, es que estuvo BUENISIMO!
Gracias por hacer cuenta y subir el fic, muy muy buena. Saludos,,,!
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Re: Dangerous Love

Mensaje  Ruby Gloom el Mar Nov 09, 2010 4:30 pm

Hola hermosa, acabo de leer el capitulo, esta muy bien narrado
te faltan pequeños detalles como algunos acentos, pero en general
tiene buena trama, buena estructuración y una muy buena caracterización de los
personajes, al igual que los dialogos, me encantaron los dialogos, estan pero si
perfectamente estructurados, me gusta la trama que llevas, bueno
me gusta todo el fanfiction, así que tienes nueva lectora.
Besos hermosa^^
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Ruby Gloom

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Capitulo # 2

Mensaje  Michelle Metzeler el Dom Nov 14, 2010 7:31 pm

Aaaaahhhh no inventeeen komo kee mee emocionee kon essooss treess komentarios ke mee dejaarooonn xDDD, diooss es kee tambieeenn oss debooo pedirr unaa gran diskulpaaa, komo veran me tardee mucho para traerles el kapii # 2 pero de vd... las rekompensareee, es ke komo luego tengo kositas ke hacer puess... no puedo subir seguido, pero ya aki les dejo el kapi. pero antes, kiero agradecer esos komentarios ke me dejaron, & a la neeniitaaa ke mee puso keee intento entrar a mi blog, neena dee vd... una enormee diskulpaa, fue mi kulpaaa es ke no pusee bien el nombreee del blog u_u pero haber tu ke estas interesadaa en seguir mi blog lo dejo especialmente para ti:

[Tienes que estar registrado y conectado para ver este vínculo]

dee vd... perdonamee no fue mi intencion pero komo no me fijee bien lo ke puse pues me falto la L... jajaja, pero bueno ya me dejo de tanto bardo... este kapii lo dediiko a todas las personas kee meee leeeenn... oss kiero helmosaass, gracias x sus koments...

Ahh por cierto, antes de ke lo olvide, el kapitulo tiene soundtrack, asi ke vallanse deskargando la kancion My inmortal de evanescence

Capitulo #2

Los meses habían transcurrido y todo iba perfectamente bien. Las cosas con Bill se habían tranquilizado un poco y hasta se había conseguido a una piva que a decir verdad no estaba nada mal. Se habían estado tratando aproximadamente desde ya dos meses atrás. En nuestra serie de conciertos por España la había conocido en una firma de autógrafos y ahora el muy gilipollas la había traído con nosotros. A pesar de la rotunda oposición de David a su decisión. Ahora que con Mili, todo había quedado aclarado. Olvidaríamos lo sucedido y todo seguiría siendo normal como antes. Aunque debo reconocer que en las ultimas semanas la veía mas bonita de lo normal. O el tiempo le había sentado de maravilla o es que de plano yo ya me estaba haciendo ideas.

- ¡Hola! – escuche decir a mi hermano. Voltee a verle y el me sonrío
- Hola – respondí sin darle más importancia
- ¿Qué no piensas saludar maleducado? – Cuestiono. Hasta ahora me venia dando cuenta que venia con su “novia”
- Oh, si, disculpa es que no la vi – Musite. Ante mi respuesta Bill movió la cabeza de un lado para otro. Bueno, igual siempre era así con ella. Y es que a pesar de que su chica estaba buena, a mí, en lo personal, no me caía nada bien. Si a plena vista se notaba que era una guarra… - Hola – dije sacudiendo la mano. Dirigiéndome a Pamela. Porque ese era su nombre. Anda que el nombre era el de una perfecta zorra. Ella copeo mi gesto y enseguida volteo hacia la ventana. No le di importancia y en su lugar negué con la cabeza. Ala, que esta mina pensaba que con eso me iba a hacer sentir mal. ¡Que equivocada estaba! Lo que debería de estar haciendo, era tratar de agradarle por lo menos a David. Porque en cuanto el dijera. ¡Te vas! Esa niña se iría sin más ni más.
- ¡Tom! – mi hermano llamo mi atención pronunciando fuertemente mi nombre.
- ¿Qué? – Pregunte enarcando una ceja. Realmente me molestaba el tono de voz de mi hermano. Desde que la había conocido. Había cambiado…y no precisamente para bien.
- ¿Estarás ocupado hoy en la noche? – pregunto en tono jovial
- No, ¿Por qué?
- Bueno, es que como mañana no tenemos compromisos pues Pame y yo iremos a una discoteca que esta por aquí cerca – Dijo sonriente
- ¿Y?...
- Pues veníamos a invitarte
- Hummm... - Me quede pensando un momento. Mientras rascaba mi barbilla aparentando indecisión… - No lo se…
- Anda Tomi, vamos, desde que comenzamos la gira no hemos salido más que a dar concierto tras concierto
- Pero Bill, tenía planes para hoy en la noche con Mili –Reproche ante esto el Agacho la mirada y se quedo viendo al suelo por algunos segundos… - Pues llévala contigo – musito resignado. Si, claro que la llevaría. Pero seria para hacer enojar a Pamela. Nunca se habían caído bien y era muy divertido ver como se lanzaban miradas llenas de odio. Aunque Mili, en ocasiones terminaba burlándose de si misma por su actitud. Mientras que la piva esa se tenía que tragar su coraje. Porque no podía decirle a Bill. Sabia a la perfección que si lo ponía a elegir entre ella o Mili. La decisión estaría tomada. Y por obvias razones elegiría a su “Mejor amiga”
- ¿Enserio? – dije, aparentando sorpresa
- Si, enserio – Respondió mirándome a los ojos.
- Bueno, pues entonces los veo al rato. Mientras tanto iré a avisarle a Mili – me aleje de ahí y reí por lo bajo. La cara de la piva esa al escuchar a Bill decir que si, había sido realmente graciosa. Subí al ascensor y cuando llegue al piso indicado. Salí, para encontrarme con la carita sonriente de esa personita a la que tanto quería… - ¡Hola preciosa! – musite. Y la abrace por la cintura
- Hola rubio - ¡Joder! ¡El tonito en que lo decía realmente me fascinaba!
- ¿Dónde te habías metido ah? – Cuestione
- Por ahí. Estaba haciendo travesuras – negué con la cabeza y le regale una de mis más sinceras sonrisas…
- Pequeña traviesa, hay cambio de planes – Frunció el ceño sin entender y después se encogió en hombros… - Anda a alistarte porque iremos a una discoteca
- Tom…no estoy de ánimos
- Anda preciosa, hazlo por mi ¿Si?... – Ante mi petición ella sonrió y asintió con la cabeza. Tocando con su dedo índice mi nariz
- Ok, pero regresaremos temprano ¿Esta bien?
- Si… - Nos dirigimos a su habitación y me deje caer sobre la cama rebotando un par de veces. Mientras que ella rebuscaba entre su maleta algo para ponerse. Eligio un pantalón ajustado y una blusa de tirantes. No importaba mucho lo que se pusiera, porque con todo se veía preciosa. Encendí la Tv. Y deje en uno de mis programas favoritos. Mientras que ella se daba una ducha. -¡¡¡¡Miiiliiii!!!! – Grite su nombre como maldito desesperado que ella salio corriendo del baño con una toalla enredada y con el cabello escurriendo. Al parecer ya se había terminado de bañar.
- ¿Qué pasa? – Pregunto preocupada
- Tu celular esta sonando… - Me miro indignada y después extendió su mano para que le diera el aparatito que tenia entre manos. Cuando se lo di, su semblante cambio por completo. Ahora su cara mostraba señales de estar nerviosa… - ¿Quién es? – Cuestione. Ella negó con la cabeza y abrió la tapa de su móvil para poder contestar
- ¿Hola?... – Camino hacia el rincón de la habitación. Alejándose lo bastante para que yo no pudiera escuchar su conversación. O era mi retorcida imaginación o Mili estaba escondiendo algo. Aun y cuando estaba lejos de ella, pude notar como negaba y asentía con la cabeza en repetidas ocasiones. Las manos le temblaban y parecía que en cualquier momento explotaría y comenzaría a gritar como loca. Cuando por fin colgó, regreso a su posición inicial y me sonrió… - Gracias por avisarme
- Pensé que te habías enojado conmigo – musite
- Me asustaste, pero que bueno que lo hiciste
- ¿Era alguien importante?...
- Si… - Se giro dándome la espalda y volvió a meterse al baño. Para cuando salio, ya tenía su atuendo puesto y solamente comenzó a maquillarse y a ondularse un poco el cabello… Ese largo y perfecto cabello rubio que me enloquecía.

==Narra Mili==

Termine de arreglarme y tome mi bolso para después salir de la habitación en compañía de Tom. Bajamos hasta el lobby donde ya nos estaban esperando Gustav, Georg, Bill y Pamela. Los salude a todos, incluso a la chica esa, que por cierto no me caía nada bien. Pamela me miro de pies a cabeza y después se giro y halo de la cabeza a Bill para darle un largo beso. Senti un retortijón en el estomago y un sentimiento aun extraño para mi, me embargo por completo. Si no hubiera sido por Tom que me tenía agarrada por el brazo me hubiese ido como animal sobre ella. Tirandola y arañándola, dejándole la cara marcada y quitándole esa sonrisita socarrona que le adornaba de oreja a oreja. Suspire y me trague mi coraje. Voltee a ver a Tom quien me miraba con un brillo muy peculiar en ese par de ojitos realmente adorables.

Cuando llegamos a la disco notamos que tenia un buen ambiente. Nos dirigieron a una zona exclusiva. Para ser exactos la zona VIP, no me gustaba mucho estar en esa parte de la disco, pero tenia que aguantarme si no quería perder a mis cuatro queridos y adorados integrantes de Tokio Hotel a manos de un montón de maniáticas. Tom ordeno que llevaran una botella a la mesa. Y comenzamos a tomar como si estuviéramos verdaderamente sedientos. No acostumbraba a tomar de tal manera. Por lo que estaba segura que al día siguiente me levantaría con una jaqueca terrible.

- ¿Quieres ir a bailar? – Pregunto Tom. Viéndome directamente a los ojos. Asentí con la cabeza y nos alejamos de los demás. Ya en la pista se nos paso el tiempo volando. Porque para cuando mire el reloj de pulsera que llevaba me di cuenta que eran las 2:15 de la madrugada. Busque con la mirada los ojos de Tom, para después sonreírle y acercarme instantáneamente a su oído…

- Es tarde – Musite. El asintió con la cabeza y me halo para salir de entre la multitud de jóvenes que aun seguían bailando importándoles un comino la hora que era.
- ¿Quieres ir al hotel? – Pregunto. Suspire profundamente y asentí con la cabeza. Nos acercamos a donde estaban los demás y Tom camino hacia donde estaba uno de los guardaespaldas que nos acompañaban. Le indico un par de cosas y nuevamente se acerco a mí. – Nosotros nos quedaremos un rato más, pero Toby te llevara al hotel ¿Esta bien?
- Si claro… - Dije mientras estiraba mis brazos para espabilarme un poco. El sueño me tenía realmente atontada
- Bien, te veré mañana preciosa. Que descanses. – me halo de un brazo hasta repegarme a el y darme un fuerte abrazo, seguido de un beso tronado en la coronilla – Te quiero – sonreí. Y camine hacia la salida, custodiada por uno de los guardaespaldas

__________

Busque la tarjeta de la puerta para poder entrar. Cuando la hube encontrado la introduje y me metí a mi habitación. Bostece y palpe la pared para buscar el interruptor de la luz. Con la habitación iluminada, deje mi bolso sobre el tocador y me recosté sobre la cama. Ni siquiera me tome la molestia de darme una ducha rápida. No con el cansancio que me estaba dominando. Los parpados me pesaban y no supe cuando fue que perdí la lucidez de las cosas.

Escuche una ligera risita muy cerca de mí. Acompañada de una voz que le pedía que parara. No le di importancia y me acomode para seguir durmiendo, cosa que me fue completamente imposible al sentir como el colchón de la cama se sumía un poco y alguien llamaba por mi nombre.

- Mili…
- ¿Hum?
- Anda, es hora de levantarte – Musito esa voz que aun no terminaba por reconocer
- No… - Volví a cubrirme con el edredón hasta la cabeza. Nuevamente volví a escuchar esa risita tan peculiar, tras un bufido que hizo que me hirviera la sangre y abriera los ojos de par en par. Con las cobijas aun cubriéndome. Me destape de poco en poco y talle mis ojos con mis manos vueltas puño hasta que pude ver las cosas perfectamente.


==Narra Bill==

Se me apetecía de lo más adorable la imagen que ahora presenciaban mis ojos. Sonreí al ver a Mili acabando de despertar. No era la primera vez que la veía de esta forma, pero, últimamente toda ella me parecía de lo más perfecta. Incluso su respiración me parecía hermosa. Acaricie la mano en la que ahora se recargaba para poder incorporarse y quedar sentada sobre la cama.

- ¿Mili? – La llame por su nombre y ella volteo a verme
- ¿Si?
- Vamos nena, tienes que levantarte
- ¿Hay algo que hacer? – Pregunto mientras comenzaba a quitar las sabanas que aun cubrían su cuerpo
- No…
- ¿Entonces porque has venido a despertarme? – Cuestiono. “Porque quisiera verte todo el día. Quisiera que no te apartaras ni un segundo de mi lado. Porque me gustaría que compartieras el tiempo que pasas con mi hermano conmigo”. Esa hubiera sido una buena respuesta, sin embargo, no podía decírselo. ¿Por qué?, pues porque mi novia estaba viéndonos desde el sillón.
- Porque los chicos quieren salir y pues quieren que vengas con nosotros – Musite. Me acomode sobre la cama para poder verla mejor, mientras se dirigía a su maleta para sacar lo que fuese que se pondría el día de hoy.
- Y… ¿A dónde quieren ir?
- No lo se… - Me encogí en hombros y negué con la cabeza
- Humm… - Fue lo ultimo que dijo, tras perderse en la puerta de el baño.
- Bill…
- ¿Mande?
- Dice Gustav que te esperan abajo en cinco minutos – Inquirió mi novia. Mientras me enseñaba su celular. Suspire casinamente y asentí con la cabeza
- Bueno, me adelantare y las esperaremos abajo ¿esta bien? – Pamela asintió con la cabeza y encendió el televisor. Me incorpore de mi asiento y Salí de la habitación. Tal vez no había sido una buena idea dejar a Pamela en la habitación. Mili y ella nunca se habían llevado bien, y eso era algo que hasta cierto punto me preocupaba. Porque ella era mi mejor amiga, y lo que yo mas quería era que como mi mejor amiga me diera su punto de vista y hasta su aprobación para andar con una chica.

==Narra Pamela==

Escuche la puerta del baño abrirse. Me gire para poder ver a la guarra que acababa de salir de ahí. Le mire de pies a cabeza. Ya venia cambiada, seguramente porque sabía que tanto Bill como yo nos encontrábamos en la habitación. Aunque bueno, a decir verdad, y a mi parecer, si no hubiera sido porque yo estaba ahí, la muy perra habría salido solamente en toalla para seducir a “Mi” Bill. Hacia tiempo que deseaba estar con ella a solas, pero no se había dado la ocasión. Porque siempre estaban Bill o Tom. Me calaba hasta lo más profundo que esa, fuera la mejor amiga de ellos. O bueno, en especial de Bill. Le lance una mirada fulminante y ella frunció el ceño. Nunca me había hecho nada para que me cayera tan mal. Pero el simple hecho de estar tan cerca de los gemelos y de los otros dos integrantes. Había sido más que suficiente para odiarla con todas mis fuerzas. Muchas veces, me habían dado ganas de gritarle lo que se merecía a la muy turra, pero me abstenía especialmente por Bill, porque sabia a la perfección que cualquier cosa que yo dijera en contra de su amiga seria motivo suficiente para tener una discusión muy fuerte y lo que menos quería era pelear con el.

Mire nuevamente a Mili y esta vez tome demasiada atención a su atuendo. Un pantalón ajustado y una blusa de tirantes. Su cabello que ahora estaba ondulado y su maquillaje obscuro como siempre. A pesar de odiarle, tenía que reconocer que todo le quedaba bien. Era delgada, alta y de un tono de piel bastante pálido, casi como si estuviera muerta. No me sorprendería si Bill, Tom, Georg o incluso Gustav se llegaran a fijar en ella. Note como camino hacia la cómoda que se hallaba frente a la cama y tomo su móvil. Lo abrió y enseguida lo volvió a cerrar para después guardarlo en su bolso. Acomodo su cabello y se giro sobre sus pies para poder verme.

- ¿Y Bill? – Cuestiono. Suspire y le mire de mala gana
- Abajo, con los chicos
- Ah… - Me incorpore de donde me hallaba sentada y apague el televisor mientras me acercaba a ella.
- ¡Oye! – Le hable, tratando de llamar su atención. Ella se giro sobre sus talones y me miro de pies a cabeza
- ¿Qué? – pregunto. Me acerque aun mas a ella y la tome del brazo fuertemente enterrando mis uñas en su piel… - Auuu – Se quejo. Y tironeo su mano, intentando que la soltara. Cosa que no consiguió. Es mas, le apreté más fuerte. Esta vez, haciéndole daño… - ¿¡Qué es lo que te pasa!? ¡Suéltame! – Ordenó. Sonreí socarronamente y negué con la cabeza
- ¡Mira muñequita!, si no te quieres buscar problemas es mejor ¡Que te alejes de Bill! – Inquirí. Ella frunció aun más el entrecejo y enarco una ceja
- ¿Y que te hace pensar que te are caso? – Pregunto. Al mismo tiempo que negaba con la cabeza y sonreía. Y precisamente su sonrisita fue lo que hizo que me hirviera aun mas la sangre… - ¡Bill es mi amigo! Y si alguien tiene que alejarse de el en todo caso tendrías que ser ¡Tú! – Baladro. Ahora si la pequeña y preciosa Mili a la que todos conocían se había esfumado y en su lugar solo quedaba una totalmente diferente… Me miro indignada y tironeo nuevamente su brazo hasta deshacerse de mi agarre, provocando con esto que mis largas uñas esmaltadas en color blanco la rasguñaran dejándole tres heridas en forma de líneas verticales a lo largo de su brazo cubiertas por tres hilos de sangre. Al parecer no se dio cuenta porque de lo contrario hubiera ido por lo menos a enjuagarse y sin embargo salio hecha un lío de la habitación. Yo por mi parte me dirige al baño para poder enjuagar los rastros de sangre que habían dejado los rasguños que yo misma le había hecho. Cuando hube terminado mi trabajo baje al lobby donde Tom, Gustav y Georg se encontraban parados mirando atentamente a Bill quien hablaba con Mili y observaba con detenimiento su brazo.

Me acerque un poco. En realidad me temía que la estúpida esa, les hubiese dicho que yo había sido quien le había hecho tal cosa. Cuando me halle frente a los chicos hice la pregunta obligada. Aunque yo misma ya sabía la respuesta.

- ¿Qué pasa? – Cuestione

Tom volteo a verme y me lanzo una mirada furibunda y bufo audiblemente para después acercarse a Bill y a Mili.

- Al parecer Mili se lastimo – Musito Gustav en tono preocupado. Valla, al parecer los gemelos no eran a los únicos que se les ponían los vellitos de punta por el solo hecho de pensar que Mili no estaba bien.
- Espero que no sea nada grave – Inquirió Georg y ambos caminaron hacia donde estaba la turra esa.

Me hervía la sangre por el simple hecho de ver como todos se preocupaban por ella. Porque de ser yo quien estuviera lastimada seguramente el único que se preocuparía por mi seria Bill y en todo caso seria por compromiso. Levante la vista y vi como David se acercaba a ellos con un botiquín de primeros auxilios. Bill le indico a Mili que se sentara en un sillón que se encontraba ahí mismo y así lo hizo. Mientras tanto el ya había comenzado a sacar algodón y agua oxigenada. Humedeció un pedacito de algodón con un poco de ese líquido y comenzó a presionar un poco sobre las heridas de Mili. Note como Mili hacia gestos que seguramente eran de dolor y cuando mi mirada se cruzo con la suya ella prefirió voltear a otro lado. Cuando por fin Bill termino de hacer su labor guardo todo en su lugar y se lo dio a David, quien se retiro de ahí sin decir ni una palabra. Me acerque una vez mas hasta donde se encontraban y Tom agarro de la mano a Mili, sacándola del hotel. Gustav y Georg le siguieron y salieron tras el. Mientras que Bill al momento que me vio frunció el ceño y se acerco a mí.

- ¿Qué le paso? – Pregunto. No podía decirle la verdad, porque si lo hacia mi relación con el estaría acabada
- No lo se, so…solo vi que cuando salio del baño ya traía eso y cuando le pregunte que era lo que le había pasado salio sin decirme nada. Seguramente se lastimo cuando se estaba duchando… - Inquirí temerosa.
- Me preocupa ¿sabes? – Musito. ¡Si! ¡Claro que lo sabia! Y eso era algo que no me gustaba para nada.
- Si amor, lo se, pero yo creo que debes dejar de estar tan pendiente de ella, porque ella sabe lo que hace, se sabe cuidar – Inquirí tratando de sonar normal. Cuando por dentro estaba que explotaba por el aparente interés de Bill en Mili…
- Si, tienes razón, pero es que, ella es mi mejor amiga y es mi deber cuidarla - ¡Pues para ser un deber! ¡Se lo tomaba demasiado enserio!
- Pero debes darte cuenta que ella también se sabe cuidar
- Y estoy conciente de eso, se que no tiene tres años, pero viene con nosotros y entonces esta a nuestro cargo
- Tu lo has dicho, “A su cargo”. Mas no a tu cargo únicamente…
- Vámonos – Musito. Comenzó a caminar hacia la furgoneta que se hallaba afuera del hotel.

Cuando subimos pude notar que Tom iba en los asientos de adelante junto a Mili, abrazándola por la espalda y acariciando su cabello. De no ser, porque conocía a la perfección su reputación hubiera creído que él estaba enamorado de ella. Durante el camino Bill se quedo mirando hacia la ventana sin decir nada, Gustav de vez en vez tarareaba alguna canción, Georg escuchaba atentamente la plática que tenían Tom y Mili, y como ya lo había mencionado Tom y Mili venían platicando sobre alguna de todas sus experiencias de cuando eran niños.

Tal vez eso era lo que me afectaba, tal vez el hecho de que Mili los conociera desde siempre era lo que me calaba, tal vez por eso jamás había querido tratarla, tal vez por eso me había hecho a la idea que jamás podríamos ser amigas, tal vez por eso me la pasaba haciéndole pasar rabietas, tal vez por eso me había auto-ordenado odiarla. Porque tenía demasiada suerte. Porque una fan hubiera dado todo con tal de estar en su lugar. Porque a mi me calaba que en todas las putas entrevistas que les hacían tanto Bill como Tom recalcaran que ella era la persona mas importante en sus vidas aparte de su mamá.

Simplemente estaba muerta de celos. Y bueno, en parte era comprensible, no todas las chicas tenían la fortuna de conocer a los chicos y a pesar de que ahora yo era la novia de Bill Kaulitz él seguía prestándole más atención a ella. Lo que me hacia pensar que Bill muy en el fondo la veía como algo mas que su mejor amiga.

- ¿Pamela? - Escuche a alguien decir mi nombre. No supe quien era y no quería saberlo, solamente quería seguir pensando…porque pensar… era lo que me hacia falta - ¿Pame? – Escuche nuevamente. Voltee a mi derecha y vi a Bill fuera de la furgoneta. Lo que quería decir que habíamos llegado. Fui la ultima en bajar y ahí frente a nosotros estaba una gran heladería. ¡Valla sorpresa! Habíamos cruzado toda la puta ciudad solamente para ir a comprar un helado.

- ¿Qué hacemos aquí? – Pregunto Mili. Algo confundida
- Aquí hacen los mejores helados del mundo… Tienes que probarlos – Musito Tom muy seguro de lo que había dicho
- Hay no, no hay mejor helado que los que venden en la heladería “Súper Tilín-tilín”… - Con el comentario de Mili todos soltaron estruendosas carcajadas. ¡Joder! Hasta con un maldito comentario los hacia reír
- Vamos princesa, no reniegues y mejor pide uno – Inquirió Bill mientras se sentaba en una de las sillas que se encontraban dentro de la heladería
- Hummm.... esta bien – Termino cediendo – Haber quiero uno de amm… ¿Galleta? … si, si… galleta.
- Yo quiero uno de chocolate – Pidió Bill al joven que se encontraba frente a nosotros
- Yo de vainilla – Dijo Tom
- Para mi uno de queso – Encargo Gustav
- Fresa – Murmuro Georg
- ¿Y tu Pame? – Pregunto “Mi” novio
- Limón…

Cuando todos estuvimos con nuestros helados en mano Tom pago y salimos de ahí para volver a subir a la furgoneta. Todos iban degustando su helado haciendo gestos de que estaban buenos.

- ¿Y que te pareció? – Pregunto Tom a Mili
- Hummm… esta rico, pero, yo insisto en que los de Tilín-tilín son mejores – Musito. Sonriéndole a Tom.
- ¿Cómo sigue tu brazo? – Cuestiono Gustav
- Me duele un poco, pero creo que estará bien… el doctor Bill me ha curado jajaja – Soltó tremenda carcajada que hizo sonreír a todos los demás
- Y ¿Soy un buen doctor? – Pregunto Bill enarcando una ceja
- El mejor de todos…

_______

Llegamos al hotel y todos se fueron a sus habitaciones a excepción de Mili, quien a petición de Tom fue a la recamara del mismo. Bill y yo fuimos a la recamara de él. Cuando llegamos, entramos y me senté en el borde de la cama, el se sentó a mi lado y paso su mano por mi espalda, rodeando de esta manera mi cintura. Realmente eran pocas las veces que Bill y yo nos encontrábamos así y sinceramente aunque eran pocas las disfrutaba al máximo. Sentí como su calida mano me tomaba de la barbilla y me obligaba a mirarle. Sus ojos eran preciosos y aunque solo estaba delineado me encantaba como se veía. El maquillaje le ayudaba, pero por si solo era precioso. Se acerco poco a poco a mí y me beso salvajemente. Casi nunca lo hacia de ese modo, pero fuera cual fuera la forma en que me besara a mi me fascinaba. Correspondí a su beso de la misma manera y sentí como la mano que hasta ahora había mantenido en mi barbilla comenzaba a bajar, rozando delicadamente mi piel con la yema de sus finos dedos, hasta que se topo con el borde de mi blusa. Yo por mi parte comencé a acariciar su espalda desesperadamente por debajo de su playera. Entonces sentí como empezaba a recostarme sobre la cama quedando él encima de mi. Su boca comenzó a bajar hasta mi cuello, lo chupo y lamió por toda su longitud con avidez y lujuria. Un escalofrío me recorrió de pies a cabeza, cuando sentí como con una de sus manos comenzaba a apretujar mi trasero. Hacia tiempo que no tenia sexo con Bill, pero cuando lo tenia, era sexo duro y salvaje. Todo lo contrario a lo que yo me imaginaba cuando lo había conocido.

Nos hallábamos totalmente desnudos, la temperatura había subido y realmente lo único que quería era que me follara ya. Quería sentirlo mío y olvidarme por un momento de la estúpida idea que se había formado en mi cabeza desde la primera vez que vi como él miraba a Mili. Con cariño, con ternura, con…con amor. Me acariciaba los senos con descaro, los lamia y mordisqueaba mis pezones dejándolos más erectos de lo que ya estaban. Nuestras respiraciones ahora eran jadeos… Jadeos incesantes que se escuchaban por toda la habitación. Cerré los ojos y deje que me hiciera lo que se le apeteciera. Con la punta de su lengua delineo desde mi boca hasta mi ombligo, donde se detuvo para comenzar a chupetearlo y besarlo con lujuria.

Abrí los ojos y me incorpore de poco en poco hasta dejarlo a él acostado sobre la cama. Me incline sobre la cama quedando entre sus piernas y viendo su más que creciente erección que yacía frente a mí. Lamí toda la palma de mi mano y después con esta misma tome su falo que se hallaba más tieso de lo que yo creía.

- Hummm...- Gimió roncamente al sentir mi mano húmeda acariciar su pene
- ¿Te gusta?
- S…Siii… - Siseo

Con la punta de mi dedo comencé a acariciarlo por toda su longitud para después comenzar a sacudirlo frenéticamente. Dejándolo más erecto si se podía. Lo tenía completamente perdido de placer. Su respiración se había vuelto entrecortada y gemía constantemente. Gemidos con los que yo misma empezaba a sentirme húmeda. Entonces con mi boca a escasos centímetros de su miembro hice lo que desde hacia muchísimo tiempo quería hacer. Comencé a introducirlo poco a poco a mi boca. Primero la punta que lamí con descaro. De vez en cuando daba ligeros mordiscos a su glande que estaba al rojo vivo y que parecía que iba a explotar. Después de algunos minutos de lamer solo la punta, introduje todo su falo a mi boca, saboreándolo y embadurnándolo de saliva. Degustando el agradable sabor de cada centímetro de su pene. Comencé a meterlo y sacarlo en repetidas ocasiones de mi boca simulando una penetración y haciendo sonidos húmedos que hasta a mi me excitaban.

- O…oh…p…por dios…va…vamos…n…no pares – Inquirió dificultosamente. Hasta hablar le constaba trabajo gracias al sin numero de sensaciones que azotaron su cuerpo. Yo sin rechistar hice caso a su petición y seguí metiendo y sacando su pene de mi boca. Después de algunos segundos lo saque de mi boca y volví a besarle, hurgando con mi lengua su boca.

Me recostó sobre la cama y entonces bajo sin pena hasta donde se encontraba mi entrada. No pude evitar gemir fuertemente al sentir su lengua húmeda sobre mi clítoris, llevo dos de sus dedos y comenzó a prepararme, metiendo y sacándolos de mi vagina. Él seguía chupando mi vulva. Me revolqué entre las sabanas al sentir como succionaba mi clítoris que a estas horas estaba totalmente erecto. Los espasmos que me invadieron de un momento a otro me hicieron tener mi primero orgasmo. Cuando hube relajado completamente el cuerpo. Bill se acerco a mi boca y me beso. Con furia, con fiereza. Jamás lo hacia de ese modo y precisamente fue por eso por lo que me asuste de su actitud, pero aun así seguí. Arriesgándome a algo que ni siquiera yo sabia de que se trataba. Rasguño mi espalda placenteramente y comenzó a sacudir su miembro masturbándose a si mismo y dejando su pene totalmente tieso nuevamente. Me encogí de piernas, dejando mi vagina expuesta. ¡Quería que me hiciera suya ya! No tardo mucho para que esto sucediera. Porque senti como comenzaba a meter su punta dificultosamente. A pesar de que me había preparado y estaba lubricada le costo trabajo entrar y para cuando lo hizo. Me la metió hasta el fondo de una sola embestida…

- Auuuhhmmm – Gemí sin pudor. Y es que tenia su polla completamente dentro de mi y eso me hacia sentir algo mas allá del placer físico…

Comenzó a embestirme de manera bestial entrando y saliendo en repetidas ocasiones, acariciaba lascivamente mis senos pellizcando mis pezones y haciéndolos doler. Sin dejar de penetrarme, se inclino como buenamente pudo para besarme y mirarme con lujuria. Si, bueno, Bill era un lujurioso de lo peor. Y realmente eso me extrañaba de él. Porque precisamente él siempre había sido como el emmm… ¿Tierno?... Si bueno, la mayoría lo podrían catalogar así pero a la hora del sexo se tornaba completamente lo contrario…

- Oh…oh si vamos cariño… sigue…ahí…ahí…auuhhmm… más…mas – Gemí
- ¿Quieres mas? – Pregunto sensualmente
- Si, si vamos cariño dame más
- Pídemelo – Inquirió con voz dominante
- Métemelo – Musite
- ¡Mas fuerte! ¡Quiero que me lo pidas fuerte!
- ¡Oh! ¡Vamos Bill! ¡Follame Duro! ¡Dame más! ¡Dame más! Auuuhhmmm

Por fin comencé a sentir como el momento tan anhelado se acercaba. Sentía el palpitar de mi vagina y repentinos temblores invadiéndome todo el cuerpo hasta hacerme llegar con dos ultimas embestidas que Bill me propino para que el pudiera llegar segundos después de mi. Me quede recosté sobre la cama y le abrace por la cintura. Le di un último beso y me quede profundamente dormida.

==Narra Bill==

Escuche como alguien me llamaba por mi nombre y enseguida comenzaban a abrir la puerta de mi habitación. Intente levantarme rápidamente para impedirle a esa persona que entrara, pero fue inútil porque en menos de lo que yo creí ella ya se encontraba frente a mi, viéndome con los ojos abiertos como platos y para cuando reacciono solamente negó con la cabeza y comenzó a caminar hacia la puerta, disculpándose por haber entrado así…

- N…no fue mi intención… p…perdón, yo no quería ver esto – Musito entre nerviosa y apenada
- Mili… n…no es lo que parece – Me pare bruscamente de la cama trastabillando y cubriéndome únicamente con una sabana enrollada de la cintura para abajo y provocando que Pamela despertara y volteara a vernos.
- No te preocupes, yo lo entiendo – Dijo mientras abría la puerta de la habitación
- Mili, por favor déjame explicarte – Suplique. Provocando que ella volteara a verme bruscamente
- ¡No tienes nada que explicarme! ¡Es tu novia! ¡Y puedes tirartela cuantas veces se te pegue la gana! – chillo y salio de la habitación. Casi corriendo. Pude notar como estaba a punto de llorar y si no lo había hecho había sido por puro orgullo. Pero ¿Acaso le había dolido el verme en tal situación con mi novia? O era acaso que yo ya me estaba haciendo ideas en la cabeza y veía cosas que no eran
- ¿Qué pasa cariño? – Pregunto Pamela. Ni siquiera conteste. Me duche rápidamente y Salí como diablo de la habitación.

Camine por el largo pasillo que se encontraba frente a mí. Estaba desesperado. Necesitaba explicarle las cosas a Mili. ¡Necesitaba hacerle saber que cuando me follaba a Pamela cerraba los ojos, pensando que era ella a quien hacia mía, una y otra vez! ¡Necesitaba hacerle saber que si ahora Pamela era mi novia era por mi estúpida idea de que si andaba con alguien mas la olvidaría! ¡Necesitaba hacerle saber que a la única que había amado, amaba y amaría seria a ella!

Justo cuando iba a llamar a la puerta de Mili alguien me hablo llamando mi atención…

- ¿Bill?
- ¿Qué? – Conteste mientras me giraba sobre mis talones
- ¿Qué no te aviso Mili que David nos esta esperando abajo? Anda…que esta desesperado. Acuérdate que hoy tenemos un sin fin de cosas que hacer – Musito Gustav que se hallaba ahora frente a mi.
- Gus, tengo que arreglar un problema – Musite
- Lo que sea que tengas que arreglar, lo arreglaras después, porque David esta que se lo lleva la que lo trajo. Así que vamos – Me jalo del brazo, llevándome hasta el ascensor y bajándome hasta el lobby donde ya nos estaban esperando. Cuando llegamos David nos miro furibundo y comenzó a darnos indicaciones de las cosas que se tenían que hacer. ¡Joder! ¡A buen día había pasado esto! Trate de tranquilizarme y todos salimos directo a la minivan que nos llevaría al recinto donde daríamos uno de los muchos conciertos que aun nos faltaban. En realidad, lo único que deseaba era que todo se pasara rápido y para mi mala suerte, resulto todo lo contrario. Las horas, los minutos e incluso los segundos se me hacían eternos. Solo deseaba verla y decirle que lo que había visto no tenía ningún significado para mí.

==Narra Mili==

Aun seguía atontada por lo que había visto hacia un par de horas. No me la terminaba de creer y estaba casi segura que de no haber salido rápido de ese lugar, habría estallado en un sonoro y por demás lastimoso llanto. Ver a Bill, acostado a un lado de Pamela, totalmente desnudo e imaginándome lo que había pasado esa noche, me había lastimado y mucho. Pero claro, no podía dejar que nadie lo notara ¿Por qué? Pues porque yo solo era la mejor amiga de Bill ¿Y que significado tendrían mis lagrimas? ¿De que serviría llorar? Si de todas maneras el ya lo había hecho y yo…yo no podía hacer nada. Sentí como dos gruesas lagrimas resbalaban desde mis ojos, humedeciendo mis mejillas. Entonces alguien llamo a mi puerta. Limpie mis lagrimas con el dorso de mi mano y me dirige a abrir. Un poco temerosa, porque de ser Bill el que estuviera detrás de esa puerta seguiría llorando con el solo hecho de verle.

- ¡Hola! – Me saludo la chica que se encontraba frente a mí, con una sonrisita socarrona adornándole el rostro
- Ah, Hola – Dije sin darle más importancia y me metí a mi habitación, dejando la puerta abierta, por si se le apetecía entrar. Senti como el estomago se me revolvía y es que el saber que ella había follado con el hombre al que yo amaba me resultaba sumamente difícil de asimilar
- ¿Cómo estas? – Pregunto. Una pregunta estúpida, porque ella bien sabia que me encontraba mal. Pero obviamente yo no podía darle el gusto de verme así
- Bien ¿Por qué?
- No, por nada – Se encogió en hombros – Es que me preocupo como saliste de la habitación de Bill, al ver en la situación que nos encontrábamos - ¡Maldita! ¡Mil veces maldita! Estaba segura que le había dado una gran satisfacción el verme salir de esa manera y no le había preocupado ni un poco
- ¿Y que querías? ¿Qué me quedara viéndolos desnudos? ¡Vamos! ¡No soy una enferma! – Le dije tratando de sonar normal
- Hummm… pues en realidad no me hubiera gustado que tu estuvieras ahí, viendo como Bill me hacia suya una y otra vez, como me la metía y me hacia gritar de puro placer. Hubiera sido algo incomodo para ambas ¿No lo crees? Aunque bueno, mas para ti que para mi – Musito socarronamente
- ¿Qué diablos estas diciendo?
- Mili…Mili…Mili – Dijo mientras negaba con la cabeza - ¿Es que acaso me crees tonta? ¿Acaso crees que no me he dado cuenta? ¿Crees que no se que en este preciso momento te estas muriendo de ¡CELOS!? ¿Crees que no me he dado cuenta de cuanto te gusta “Mi” novio? ¿De verdad crees que soy tan estúpida?
-…- Sin palabras, no podía contestarle, no cuando sabia que lo que ella decía era verdad
- ¿Qué? ¿Ahora te comió la lengua el ratón? – No, tal vez no me la había comido, pero no tenia nada que decir - ¡Vamos pequeña! ¡Es hora de aceptarlo! ¿No lo crees? ¿Para que finges algo que se te nota a kilómetros?
- ¿Qué te crees ahora? ¿Adivina? ¿Cómo puedes estar tan segura de algo que tú no sientes? – Intente confundirla. Pero al parecer no lo había conseguido
- Estoy segura, por como lo ves, por como le hablas, por como lo abrazas, por tus ojos que llamean cada vez que me besa o me hace el amor. Por eso estoy tan segura de lo que digo – Inquirió. Suspire profundamente soltando el aire acumulado en mis pulmones audiblemente y negué con la cabeza
- No Pamela, no te equivoques, y si, tienes razón, lo amo como a nadie. Pero le amo de una manera diferente a la que tú crees. Le amo como mi mejor amigo, no como algo más. ¡Si yo hubiera querido algo mas con el no habría esperado tanto tiempo y créeme que de no ser porque solo lo quiero como mí amigo! ¡Tú no serias su novia! ¡Es mas, ni siquiera hubieras llegado a ser su amiga! ¡Y si esta contigo es gracias a mí! – Rugí esta vez molesta
- ¡Ja! ¿¡Gracias a ti!? … Por dios, no me hagas reír, haber ¿Por qué dices que si esta conmigo es gracias a ti?
- ¡Porque el estaba enamorado de alguien que no le correspondía! ¡Porque acudió a mi por un consejo! ¡Y mi puto consejo fue que buscara a alguien más! ¡A alguien que de verdad lo supiera querer! ¡Le suplique que buscara en una de sus tantas fans a una que en verdad lo supiera hacer feliz! ¡Y si yo le hubiera querido de la manera en que tú dices que lo quiero, yo misma lo habría hecho feliz! – Grite y ella no dijo nada - ¿¡Que!? ¿¡Ahora es a ti a quien le han comido la lengua!? – Gruñí colérica. Esta piva realmente me había hecho enojar. Y lo peor era que a pesar de todo, lo que me había dicho era la verdad
- Yo…yo no…yo no sabia eso – Agacho la mirada y pude ver como una lagrima caía al suelo. Ella había comenzado a llorar
- ¡No! ¡Claro que no lo sabias! ¡Porque solo ves lo que tus ojos quieren ver!
- Yo pensé que tu querías quitármelo… ¡Pensé que querías arrebatarlo de mi lado! ¡Pensé que entre tu y el había un sentimiento mas allá del de una amistad! – Grito, mientras lloraba frente a mí. Era extraño pero sentí un sentimiento poco usual recorrer mi cuerpo y fue por eso que corrí a abrazarla como si siempre me hubiera llevado bien con ella, como si entre nosotras no existiera esa rivalidad que siempre había existido. Por primera vez en mi vida la vi como un ser humano que sufría por otro y no como la novia de Bill Kaulitz, la novia del chico al que yo amaba
- No lo arrebataría de tu lado nunca, no tengo razones para hacerlo, además ¿Qué clase de amiga crees que soy? ¿Acaso crees que yo le quitaría la felicidad a mi mejor amigo por un capricho mío? Evidentemente no lo haría ¿Y sabes porque? Porque entre el y yo no hay ningún sentimiento mas allá del de una buena y bonita amistad – Lo último que dije, evidentemente no era verdad, pero precisamente porque Bill era feliz a su lado, yo no podía arrebatarle de un momento a otro esa felicidad que tanto trabajo le había costado conseguir. Me separe un poco de ella y con la manga de su suéter limpio sus lágrimas. La lleve hasta la cama para que se sentara y me senté en un sillón que me hacia quedar frente a ella
- Pensé que por el sentimiento que sentías por el, era porque me odiabas – Musito. Sonreí y negué con la cabeza
- Yo no te odio ¿Qué te hace pensar eso? – Pregunte
- Por como me veías, con odio, recelo y rencor
- Jajaja – No pude evitar reír – Como la mejor amiga de Bill y Tom, me preocupo por ellos y más por Bill, porque se como es, como le pueden lastimar tan fácilmente. No es porque odie a todas las chicas que se le acercan. Es solo que siento que lo lastimaran en cualquier momento. Pero en verdad yo no odio a nadie. No tengo porque hacerlo – Volví a mentirle, porque si le odiaba, pero como ya lo dije, yo no era nadie para arrebatarle la felicidad a mi mejor amigo.

[[[NOTA: PONER AQUI LA CANCION MY IMMORTAL DE EVANESCENCE]]]

Seguimos platicando, toda la tarde y por primera vez en lo que llevábamos de conocernos nos tratamos sin gritos. Al final acordamos que intentaríamos ser amigas y eso, bueno…eso seria difícil, porque ella seguiría teniendo a Bill a su lado y yo. Yo tendría que aguantarme todo lo que hicieran frente a mi y bueno eso no seria tan difícil, porque desde hacia mucho tiempo me aguantaba pero ahora ya no podría lanzarle esas miradas llenas de cólera que acostumbraba. Ahora si Bill, era un chico prohibido para mi.

Las horas pasaron y yo ya me encontraba sola en mi habitación, estaba acostada en mi cama pensando y si, bueno, estaba pensando en él, es que simplemente no podía sacarlo de mis pensamientos. Una vez más llamaron a mi puerta y yo solo ordene que pasaran. Cuando la puerta se abrió vi a ese greñas paradas que me hacia perder el aliento. Venia agitado y sudando. ¿Es que acaso el concierto lo había dejado tan mal? Voltee a verlo de lleno y trague saliva dificultosamente. Se me hacia de lo mas incomodo estar a solas con él. Número uno: por la escena que había presenciado en la mañana y número dos: porque ahora su novia y yo éramos amigas, o bueno estábamos en el intento.

- Mili necesito hablar contigo – Musito jadeando.
- ¿Qué pasa? – Pregunte. Aun sin entender
- Yo…yo puedo explicar lo que viste hace un rato – mi corazón latió errático. No quería ninguna explicación. Solamente quería olvidarlo. Y lo que el pretendía hacer no ayudaba en nada
- Bill…no tienes porque explicar nada ¿Esta bien?, yo lo entiendo. Ustedes son novios y es normal – Dije. Mientras me incorporaba quedando de pie frente a él, mirándolo directamente a los ojos
- No Mili… es que, tu tienes que saber que lo que viste no significo nada para mi
- Bill, no me gustan las mentiras y lo sabes, si no hubiera significado nada, no lo habrías hecho, deja de excusarte, yo lo entiendo – Inquirí a punto de romper a llorar como niña pequeña
- ¡No Mili! ¡No son excusas! ¡Es la verdad! ¡Yo no la amo! ¡Nunca la ame! ¡Solamente ando con ella porque creí que de esta manera podría olvidar a la chica que de verdad amo! – Sus palabras sonaban tan sinceras que casi me la creí
- No Bill, no digas eso, tu amas a Pamela y no tiene nada de malo
- ¡Mili entiéndelo! Yo jamás olvide a la chica de la que me enamore desde hace ya mas de un año ¿Es que acaso no te basto con verme de la manera en la que estaba cuando te dije que yo amaba a alguien que no me correspondía?
- ¿¡Y porque si no te correspondía la seguiste amando!? – Chille enojada.
- ¡Pues porque no se puede dejar de amar cuando se le ve todo el tiempo! ¡Porque aunque lo hubiera intentado no lo habría conseguido! ¡Porque la amo de sobremanera! ¡Porque ahora dependo de ella! ¡Porque simplemente es perfecta para mí! – Berreo ya con las lágrimas surcándole las mejillas
- Bill… - Intente hablarle pero el me interrumpió
- ¡Porque desde que la bese me dejo totalmente hipnotizado! ¡Porque desde antes que la besara ya sentía más que un cariño de amigos hacia ella! ¡Porque nadie en este puto mundo se le compara! ¡Porque de ser mi mejor amiga paso a ser la chica a la que yo amo! - ¿Qué había dicho? ¿Había escuchado bien? Cerré mis ojos y sin darme cuenta deje caer un par de lágrimas. Inconscientemente yo también había comenzado a llorar
- ¿D…de que…de que diablos hablas Kaulitz? – Musite con dificultad. Gracias al nudo que se había formado en mi garganta
- ¿¡De que hablo!? – Volvió a gritar - ¿¡Es que acaso no te ha quedado claro!?
- ¿¡Quedarme claro que!? – Vocifere. Mientras lloraba escandalosamente. Hipando incontrolablemente y con las mejillas totalmente empapadas
- ¡QUE TU ERES ESA CHICA! ¡QUE TU ERES LA CHICA A LA QUE AMO! ¡A LA QUE SIEMPRE AMARE! ¡QUE ES A TI A QUIEN TRATE DE OLVIDARTE! Y ¿¡Por qué!?... ¡PUES PORQUE TU AMAS A ALGUIEN MAS! ¡PORQUE ME LO DEJASTE CLARO EL DIA QUE TE CONFESE QUE ESTABA ENAMORADO! ¡PORQUE ME DUELE EL TENERTE TAN CERCA Y SENTIRTE TAN LEJOS! ¡PORQUE…PORQUE YO TE AMO! ¡CON UNA MIERDA ENTIENDELO! ¡TE AMO! – Chillo y termino dejándose caer sobre el frío mármol. - ¡YO! ¡YO TE AMO! ¡TE AMO PRINCESA!

Continuara…
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Re: Dangerous Love

Mensaje  Susy Q el Dom Nov 14, 2010 7:39 pm

No me jodas!!!!
esta genial!!!
me encanta gosh!! mujer esta muy bueno, me encanto
oie te dejo mi correo:
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haaaw me encanta hermosa!!!
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Re: Dangerous Love

Mensaje  Susy Q el Dom Nov 14, 2010 7:52 pm

Se me olvido poner!!
Poste más!!!
aaaa le voy a decir a Ruby que ya actualizaste!!
hahaah>.<
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Re: Dangerous Love

Mensaje  Nicol (Nikki) Kaulitz ㋖ el Lun Nov 15, 2010 5:09 pm

DIOS MIO MUJER!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! Shocked Shocked Shocked
ESCRIBES GENIAL!!!!! REALMENTE ME DEJASTE ATONTADA, ESCRIBES MUY MUY BIEN!!!
OH.- DESPUES DE "COINCIDENCIA", ESTE ES EL FICTION QUE MAS ME GUSTA!!!!
TE JURO QUE ES CIERTO, MIENTRAS MAS LEI MAS QUEDABA COMO "WOO..... Shocked " me encanta!
Por favor sigue Posteand, porque tu fic es muy Bueno! y quedo en la mejor parte, es que te juro, que hasta coloque la canción! XD
MUY BUENO TU FICTION, SIGUE POR FAVOR!!!! ME GUSTA! Very Happy
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Nicol (Nikki) Kaulitz ㋖
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Re: Dangerous Love

Mensaje  Ruby Gloom el Lun Nov 15, 2010 5:38 pm

Hola hermosa:

Susy me mando el fic ayer por correo por que no podía entrar, estaba haciendo tarea y mis papas me veían
ok, mucha información ¿No? En fin, bueno la narrativa es buena hermosa, y veo que cuidas la gramática, pero te sigue fallando
bastante los acentos, mira te voy a poner partes tuyas y partes editadas y corregidas, espero no te moleste corazón:

- ¡Hola! – escuche decir a mi hermano. Voltee a verle y el me sonrío
- Hola – respondí sin darle más importancia
- ¿Qué no piensas saludar maleducado? – Cuestiono. Hasta ahora me venia dando cuenta que venia con su “novia”
- Oh, si, disculpa es que no la vi – Musite. Ante mi respuesta Bill movió la cabeza de un lado para otro. Bueno, igual siempre era así con ella. Y es que a pesar de que su chica estaba buena, a mí, en lo personal, no me caía nada bien. Si a plena vista se notaba que era una guarra… - Hola – dije sacudiendo la mano. Dirigiéndome a Pamela. Porque ese era su nombre. Anda que el nombre era el de una perfecta zorra. Ella copeo mi gesto y enseguida volteo hacia la ventana. No le di importancia y en su lugar negué con la cabeza. Ala, que esta mina pensaba que con eso me iba a hacer sentir mal. ¡Que equivocada estaba! Lo que debería de estar haciendo, era tratar de agradarle por lo menos a David. Porque en cuanto el dijera. ¡Te vas! Esa niña se iría sin más ni más.


Ahora Editado:

- ¡Hola! – escuché decir a mi hermano. Volteé a verle y él me sonrío
- Hola – respondí sin darle más importancia
- ¿Qué no piensas saludar maleducado? – Cuestionó . Hasta ahora me venia dando cuenta que venía con su “novia”
- Oh, si, disculpa es que no la vi – Musité. Ante mi respuesta Bill movió la cabeza de un lado para otro. Bueno, igual siempre era así con ella. Y es que a pesar de que su chica estaba buena, a mí, en lo personal, no me caía nada bien. Si a plena vista se notaba que era una guarra… - Hola – dije sacudiendo la mano. Dirigiéndome a Pamela. Porque ese era su nombre. Anda que el nombre era el de una perfecta zorra. Ella copeo mi gesto y enseguida volteo hacia la ventana. No le di importancia y en su lugar negué con la cabeza. A la, que esta mina pensaba que con eso me iba a hacer sentir mal. ¡Que equivocada estaba! Lo que debería de estar haciendo, era tratar de agradarle por lo menos a David. Porque en cuanto el dijera. ¡Te vas! Esa niña se iría sin más ni más.-

Bueno vuelvo a decir, la narrativa es muy buena al giual que la descripción, los personajes estan muy bien, esta perfecto, me encanto, solo ese detalle de acentos, solo eso, de todo lo demás esta perfecto, en serio hermosa, muchas felicidades, esta muy bien estructurado.

Hermosa, espero leer pronto más.
Besotes corazón,
Suerte. Besos y abrazos
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Ruby Gloom

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Re: Dangerous Love

Mensaje  Fannykltz el Miér Nov 17, 2010 12:58 am

Bello hermosa!!!! Me ah encantado tu fic!!! De verdad!!!
Me fascinooooo meee aaaah! Es buenísima!!! X favor continua!!!
No me puedes dejar así ahora que Bill x fin se le confeso a Mili*w*
y por lo de gramática, no te preocupes a nadie le importa realmente
Los acentos son cosas casi sin importancia de hecho la real academia de la
Lengua española sacara un nuevo libro pues acaba de quitar los acentos, pues
Dijeron qe son cosas que dificultan el aprendizaje de la lengua ;D so, sigue así!!!
Eres genial!!!!
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Fannykltz

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Capítulo # 3

Mensaje  Michelle Metzeler el Sáb Nov 20, 2010 3:58 pm

Hooolaaa xDDD dios pero tantisimo tiempo sin entrar aki, lo siento demasiadisimo es ke la eskuela luego me konsume & ando en examenes, bueno el kaso es ke no ando en un buen momento de mi vida u_u pero aun asi ya vengo aki a dejarles el kapi, bueno antes ke nada, kiero agredecer a:

Susy Q.... neena mil gracias x komentarme, jajaa lo ke me kontaste estuvo super la vd... pero en fin de vd.. mil gracias x leerme

Niche/nikki Kaulitz! ..... tu tambieeen gracias x leermee jaja no te konozko peroo psss te agradesko lo ke me dicesss... de vd.. espero no defraudarte kon mi trabajo

Ruby Gloom.... bueno ke decirte, eres una de las personas ke mas resaltan en mis komentarios (almenos para mi) te agradezko demasiadisimo ke me hagas ver mis errores en eskritura, de vd.. es muy signifikativo para mi, me han kontado kosas de ti, al parecer te titularon komo la reyna de los fanfictions y kreo ke debo felicitarte, ahora kon respekto a lo de los acentos, pongo demasiado esfuerzo en ello, te lo juro, pero es ke komo lo he dicho aveces y komo todas las personas, tengo problemas & obviamente se me difikulta un poko el andar ahi viendo los acentos, pero de vd... me enkanta ke me pongas donde me he ekivokado, aprendere mucho de ti (eso kreo) & bueno ke decirte, te agradezko infinitamente ke te preokupes x mis errores, de vd.. gracias... espero ke te siga gustando mi trabajo.

Fannykltz...... bueno ahora ke puedo decirte, me sorprende de sobremanera ke la real akademia valla a hacer un diccionario sin acentos, es algo realmente deskoncertante (siendo la real akademia) pero bueno eso no importa ahora, kreo ke después de todo ellos saben lo ke hacen, & pues si al parecer a muchas no les importan los acentos, pero kreemee soy demasiado perfeccionista & agradesko los komentarios de ruby, kon esto no kiero decirte ke no agradezka los tuyos, klaro ke no, al kontrario te agradesko ke me leas & ke andes ahi al pendiente de kuando aktualizo, de vd.. mil gracias, espero no fallarte


& bueno pues ya ke terminé de responder pues ahora si, este kapi, lo he dedikado a una persona especial... ¡Mi geemeé! ILYSM---♥

Ahora si... el kapi...



Capitulo #3

- Yo también te amo – Murmure y agache la cabeza

Sabia que lo que le había dicho no era lo correcto, debía de haber reprimido mis sentimientos, pero, ¿Cómo hacerlo? ¿Cómo cuando se le ama con toda el alma? Simplemente no se podía, y menos cuando se le tiene tan cerca, suspire y pude sentir una mano calida tomarme del mentón, obligándome a levantar la mirada.

- ¿Es…es enserio princesa? – Pregunto incrédulo. Tal vez aun no podía creer lo que hacia menos de dos minutos mi boca había pronunciado
- Si – Asentí con la cabeza
- Pe…pero entonces, ¿Por…porque cuando te confesé que estaba enamorado no me dijiste que tu también sentías lo mismo por mi? – Cuestiono dudoso
- Tu me dijiste que estabas enamorado, pero nunca me dijiste de quien ¿Recuerdas?, yo no podía decirte que también te quería, por eso me limite a decirte que buscaras a alguien que de verdad te quisiera, creyendo que en mi podrías encontrar a ese alguien - Respondí

La habitación se quedo en silencio, Bill me miraba directamente a los ojos y sentí el palpitar frenético de mi corazón, cuando el empezó a acercarse mas…mas…mas… hasta que por fin sucedió, unió sus labios contra los míos, tierna suave y lentamente, haciéndome amoldarme a sus besos, a sus movimientos, haciéndome sentir una descarga eléctrica recorrerme de pies a cabeza, haciéndome sentir nuevamente ese sentimiento llamado amor.

No pude, no quise, ni siquiera lo intente, sabia que no podría resistirme a sus besos, aunque muy en el fondo de mi, algo me decía que lo que hacia no era lo correcto, otra parte de mi pedía a gritos que lo hiciera porque era lo que quería, lo que por mucho tiempo había esperado y anhelado con toda el alma. Acaricio mi mejilla con una de sus manos para después regalarme un pequeño pero satisfactorio beso tronado. No pude evitar sonreír ante la sonrisa que posteriormente adorno su rostro. Me sentía plena y feliz, a pesar de que sabia que el tenia novia y que lo que ahora sucedía entre nosotros después tendríamos que dejarlo en el olvido.

- ¿Princesa? – Pronuncio llamando mi atención
- ¿Si? – Musite y levante la cara, clavando mi mirada en la suya
- ¿Puedo hacerte una pregunta?
- Si claro – Respondí para después regalarle una de mis mas sinceras sonrisas
- ¿Crees que algún día tu y yo podamos ser algo mas que amigos? – Cuestiono, ante esto yo sonreí más ampliamente y sin pensarlo dos veces asentí con la cabeza
- Si…claro que si Bill


[Seis meses después]


|| Narra Bill ||

Aun seguíamos de gira, y todavía nos faltaban mas de la mitad de los conciertos que se habían programado antes de iniciar nuestro Tour, me sentía cansado pero estaba feliz, hacia ya medio año que le había confesado mis sentimientos a la chica de mis sueños y aunque aun no éramos algo mas que amigos, el sentimiento estaba ahí, y ambos lo sabíamos. Ahora lo único que faltaba era encontrar el momento perfecto para terminar a Pamela y anunciar públicamente que estaba verdaderamente enamorado y de quien mejor, que de mi mejor amiga.

Mili estaba jugueteando con Tom quien no paraba de hacerla reír, ellos dos siempre se habían llevado bien, cosa que a mi no me molestaba en lo mas mínimo, porque yo bien conocía a mi hermano y sabia a la perfección que cualquier muestra de cariño no era mas que de pura amistad, porque el era Tom Kaulitz y Tom Kaulitz no cree en el amor. Suspire profundamente y entonces sentí una descarga eléctrica cuando Mili y yo cruzamos miradas, ella me sonrío y yo también lo hice. Entonces, Tom se levanto de su asiento y le dijo un par de cosas a Mili, pude ver que ella asentía ligeramente con la cabeza, mientras le sonreía. Segundos después, vi a mi hermano desaparecer tras la puerta de su habitación. Dándome esa privacidad que tanto morbo me causaba.

Me levante de donde me encontraba y me acerque poco a poco a ella, dando pasos cortos y sonriéndole de vez en vez. Cuando por fin estuve frente a ella me puse en cuclillas para quedar frente a frente y coloque las palmas de mis manos en sus piernas, Mili me sonrío tímidamente para después voltear hacia otro lado, quitándome el privilegio de poder admirar sus hermosas pupilas color caramelo que tanto me gustaban. Entonces, quite una de mis manos y la conduje hasta su mentón, girándole la cabeza, obligándole a mirarme. Me observo extrañada y trago saliva, acaricie una de sus mejillas tiernamente, disipando todos y cada uno de sus temores. Le mire embelesado, verdaderamente estaba enamorado, por fin después de tanto tiempo volvía a sentirme vivo, volvía a sentir esas mariposas en el estomago, ese nerviosismo cada que estaba cerca de ella, ese morbo tan atemorizante cada que me concedían un poco de privacidad con ella, ese sentimiento llamado…llamado amor…

- ¿Pasa algo? – Pregunto tratando de sonar normal, cosa que obviamente no consiguió en lo absoluto, porque a pesar de su esfuerzo pude notar ese nerviosismo que el timbre de su voz me anunciaba

No conteste, solamente me quede mirándola, admirando toda su belleza y perfección, si, bueno, para mi, toda ella me parecía perfecta ¿Por qué?, pues era obvio, porque le amaba, le amaba como a nadie, aun sabiendo que tenia novia y que eso significaba que yo no pudiera ser feliz con el amor de mi vida, porque si, ella era el amor de mi vida y eso…eso nadie lo podía cambiar.

- ¿Bill pasa algo? – Cuestiono nuevamente, pero esta vez un poco más nerviosa, yo sonreí y negué con la cabeza, aliviando su nerviosismo, regalándole un poco de tranquilidad. - Entonces ¿Qué sucede? – Murmuro mas tranquila, sonreí una vez más y suspire profundamente, exhalando el aire contenido en mis pulmones audiblemente
- Sucede que eres hermosa – Inquirí convencido, ella me miro enternecida y después negó con la cabeza
- Bill, tu tienes novia, y esto…esto no es correcto – Repuso sin cambiar su gesto ni el timbre de su voz
- Yo nunca dije que esto fuera correcto – Respondí – Además, bien dicen que las cosas incorrectas son las que mas disfrutas ¿No? – Ante mi respuesta ella sonrío y asintió con la cabeza lentamente
- Así es – Contesto – Yo también creo que las cosas incorrectas son las que mas disfrutas, pero mientras mas las disfrutas mas daño haces – Fruncí el ceño sin entender
- ¿A que te refieres?
- Me refiero a que si seguimos así Pamela se dará cuenta y entonces, nos habremos metido en un grave problema – Respondió viéndome a los ojos – Con esto no quiero decir que no te quiero, no, claro que no, es mas bien que no me siento cómoda haciendo esto ¿Me entiendes?
- Entonces ¿Esto se termino? – Pregunte temeroso de su respuesta, ante mi pregunta ella apretó los ojos y enseguida los volvió a abrir, clavando su mirada triste en la mía
- No puede terminar algo que jamás comenzó – Musito y después salio de la habitación.


Me quede paralizado y tuve que sacudir la cabeza para espabilar, analizando su respuesta eso no había sido un no, pero tampoco había sido un si, y quizás por eso fue por lo que ni me inmute, si nunca la había tenido, entonces, no la había perdido. Me sentía triste, pero no al grado de querer llorar. Me sentía solo, pero muy en el fondo sabia que a pesar de sus palabras ella estaría ahí, para mi, para cuando yo la necesitara, para cuando me sintiera triste, para cuando necesitara un consejo, para cuando necesitara la compañía de alguien, para cuando necesitara alguien con quien llorar…
Respire profundamente y después solté el aire de golpe, me puse de pie y camine hacia la puerta que aun permanecía abierta. Cuando Salí, un aire gélido me recorrió de pies a cabeza, provocando que los vellitos de mis brazos se erizaran y un escalofrío se apoderara de mi espina dorsal. Trague saliva dificultosamente y comencé a caminar hasta llegar al ascensor, no se porque, pero tenia ganas de salir, de distraerme, de olvidarme por un momento de que yo era el gran Bill Kaulitz, ese al que muchas chicas aman e idolatran, ese al que todos dicen querer, ese que te regala una sonrisa aunque la este pasando realmente mal, ese que no puede tener a la chica que ama, simplemente porque ya existe otra persona a su lado.

Presione el botón que se encontraba frente a mi y enseguida se abrió el elevador, trastabillando me metí y las puertas se cerraron una vez mas, dándome la privacidad que tanto necesitaba, dejándome solo otra vez, provocando que me quedara pensando nuevamente, ignorando por completo lo que sucedía a mi alrededor.

____________

Las gotas de la lluvia golpeaban mi piel sin cesar, humedeciéndola por completo. Los cabellos ahora se pegaban a mi cara, debido al peso que el agua les proporcionaba. Y aun así, yo no dejaba de caminar, de pensar, de imaginarme como seria mi vida a lado del amor de mi vida. Deseaba con toda el alma que Mili estuviera ahí, a mi lado, necesitaba verla, pero también necesitaba ser libre, para así poder gritar a los cuatro vientos cuanto es que la amaba y cuan feliz podría ser si ella me diese una oportunidad. Porque si, no necesitaba mas, nada mas que una oportunidad.
Entonces ahí, frente a mis ojos, apareció una luz parpadeante. Me acerque sin temor y pude distinguir que la luz provenía del gran letrero de una cafetería, suspire profundamente y me adentre en aquel local que ahora me brindaba el calor suficiente para no morir de hipotermia. Mire a mi alrededor y a lo mucho habían 3 personas en ese lugar y al parecer ninguna de esas personas me conocían porque de lo contrario se habrían ido sobre mi como animales, cosa que afortunadamente no sucedió. Me senté en una de las mesas que estaban junto a la ventana y enseguida una chica de cabellos castaños se acerco a mi, con una libreta y una pluma en mano.

- Buenas tardes joven ¿Gusta ordenar algo? – Pregunto en tono amable la chica que se encontraba frente a mí. Le mire de pies a cabeza y asentí con la cabeza
- ¿Me puedes traer dos capuchinos por favor?
- Claro que si joven, ¿Algo mas?
- No, eso es todo – Respondí y comencé a frotar mis manos, tratando de calentarlas un poco.

Mire hacia la ventana y me perdí entre las gotas de lluvia que golpeaban con furia el asfalto, el tiempo no era bueno y debido a que los vuelos se habían cancelado, los conciertos habían tenido que ser aplazados. Normalmente eso me hacia sentir mal, por todas aquellas fans que esperaban con ansias nuestras presentaciones y que de buenas a primeras se enteraban que los conciertos se cancelaban por una u otra razón. Pero en esta ocasión…en esta ocasión no sentía nada, sinceramente estaba tranquilo, porque sabia que el tiempo que tenia libre en este momento, después tendría que ser recuperado con agotadoras horas de trabajo, pero ahora eso no importaba, ya nada importaba, no si no tenia al amor de mi vida a mi lado.

Si, el amor de mi vida, en eso se había convertido desde el primer momento en que la había visto, desde el primer día en que le había hablado, desde el primer día en que mis dedos habían rosado su suave piel, desde el primer día en que la había besado…

[Flash-back]

- Jajajaja – Su melodiosa risa se escucho por toda la habitación, provocando que yo riera también
- Jajajaja
- Bill estas pesado, quítate de encima jajaja – Dijo aun entre risas. Ante esto, yo abrí la boca haciéndome el ofendido por lo que ella había dicho
- ¿Yo pesado? ¿Me estas diciendo gordo? – Pregunte a medias divertido, a medias serio
- Hummm… ¿Gordo? No, no, más bien rechonchito jajaja – Respondió y volvió a soltar una tremenda carcajada
- ¿Rechonchito? Niña insolente, quien se atreve a decirle rechonchito a Bill Kaulitz ¿Eh? – Cuestione comenzando a hacerle cosquillas
- No, Jajajaja, Bill para, jajajajajaja, yo no soy insolente jajajajajaja, Bill por favor jajajajajaja, ya, ya, ya basta, Jajajaja, y yo, yo me atrevo a decirle rechonchito a Bill Kaulitz jajajajaja, Bill ya…jajajajaja – Logro decir entre su ataque de risa
- Pídeme perdón – Ordene aguantándome la risa
- Jajajajaja estas loco, Jajajaja yo…yo no tengo porque pedirte perdón jajajajaja
- ¿No me vas a pedir perdón? – Volví a preguntar, haciéndole aun, mas cosquillas
- No Jajajaja, no, Jajajaja, para Bill, para Jajajaja
- No, hasta que no me pidas perdón – Le dije soltando una pequeña risita
- Jajajajaja que no jajaja
- Entonces no dejare de hacerte cosquillas – Musite divertido
- Jajajaja esta bien, esta bien, jajajajaja, perdón, Jajajaja, perdón – Termino dándose por vencida, aceptando su derrota, pidiéndome perdón por lo que había dicho. Ante esto yo sonreí y acerque mi boca a su oído
- Vez como siempre consigo lo que quiero – Inquirí convencido, haciéndole burla
- Si, si como digas, solo porque ya me dolía la panza, si no, no te hubiera pedido perdón – Dijo empujándome para que me levantara, entonces cuando iba a levantarme, resbale nuevamente cayendo completamente sobre ella. Quedando a escasos centímetros de su boca. Respire agitado y ella lo hizo del mismo modo, nos miramos sorprendidos, nunca habíamos estado tan cerca el uno del otro, ni siquiera hacia unos momentos, trague saliva y observe sus labios, saboreándome su sabor, entonces, sin pensármelo dos veces, junte mi boca con la suya, comenzando a besarle de manera tierna y lenta, haciendo sonidos húmedos, sonidos que a mi me erizaban los vellitos por el solo hecho de pensar con quien los estaba haciendo. Mili se amoldo a mis labios, continuando el beso que yo había iniciado. Rodeo mi cuello con sus brazos y seguimos besándonos, probándonos mutuamente, saboreándonos, disfrutando de ese momento tan maravilloso que ambos estábamos experimentando…

[Fin Flash-back]


Si, bueno, un bonito recuerdo, uno que jamás olvidaría…uno que siempre estaría tatuado en mi corazón y dibujado en mi mente. Entonces una pregunta llego a mi mente, ¿Cómo se puede amar tanto a una persona?, enserio quería saber la respuesta, anhelaba por saberla, es mas, pagaría todo el dinero del mundo porque alguien respondiera con certeza mi duda. Pero oh sorpresa, nadie podía responderme, ni siquiera el más sabio del mundo, porque eso no se encuentra en libros, ni en enciclopedias, eso iba mas allá de una simple lectura, mas allá de un simple significado, eso iba directamente con los sentimientos del corazón.

- Aquí están sus capuchinos joven – Escuche decir a la chica que me estaba atendiendo, y que ahora me informaba que mi pedido estaba listo. Voltee a verla y observe como dejaba con sumo cuidado los cafés en la mesa, cuidando que no se derramara ni un poco.
- ¿Alguna vez has estado enamorada de alguien que no puedes tener a tu lado? – Cuestione y la chica volteo a verme sorprendida, con el ceño fruncido
- ¿Qué?
- Que si alguna vez te has enamorado de alguien que no puedes tener – Repetí tranquilamente, observándole a la cara y curvando mis labios en una media sonrisa
- Joven ¿Me habla a mí? – Pregunto aun sorprendida
- Si – Asentí, sin dejar de mirarle – Es muy feo, sabes… - Inquirí y sin quererlo una lágrima recorrió mi mejilla. La chica me miro con los ojos totalmente abiertos y se giro para quedar completamente de frente hacia mí
- ¿Puedo hacer algo por usted? – Pregunto y yo asentí con la cabeza
- ¿Te tomarías este café conmigo? – Cuestione y ella me miro con los ojos mas abiertos que nunca – Se que estas en horas de trabajo, pero no te preocupes, te pagare por ello – Musite en voz baja, ella tomo una de las sillas y la jalo hacia atrás, para después sentarse y acompañarme para tomar un delicioso café. – Entonces ¿Responderás mi pregunta? – Pregunte casi inaudiblemente
- Una…una vez me enamore de alguien que no podía estar conmigo – Inquirió nerviosamente
- Entonces, sabrás lo feo que siente ¿Cierto? – Volví a cuestionarle y ella asintió con la cabeza, mientras con una cuchara removía su capuchino
- Perdona que te lo pregunte pero, ¿Es eso lo que tienes? – Alce la mirada, que inconscientemente había agachado y en un pequeño susurro respondí a su pregunta
- Si…

Ella me miro extrañada, quizá preguntándose el porque, de que ahora yo viniese así de la nada a contarle lo que me acontecía. Cosa que obviamente no me convenía, porque en caso de que ella me conociera estaría acabado. Soso moquee un par de veces y después limpie mis lágrimas con el dorso de mi mano, manchándola por completo de maquillaje negro. La chica dio un sorbo a su café y después volvió a dejar la taza en la mesa. Suspiro audiblemente y me miro enternecida, entonces supe que ella no era una mala persona, si no una buena, una de las pocas que quedaban en este mundo y que yo, por fortuna, me había topado en el momento en que mas lo necesitaba. La vista se me nublo nuevamente y dos gruesas lagrimas empaparon mis mejillas, dejando ver el dolor que me carcomía por dentro, ese que tanto me lastimaba y que yo, por estúpido había tratado de esconder por mucho tiempo. Al verme de este modo, ella alargo su brazo y con su mano acaricio mi mejilla, tierna y suavemente. Negó con la cabeza y después abrió la boca para decir algo, pero enseguida la volvió a cerrar, dejando que ese silencio tan calador, me invadiera de nuevo. Volví a bajar la mirada, y aunque lo intente, esta vez no pude evitarlo, las lagrimas se apoderaron de mis ojos, aturdiéndome por unos minutos, haciéndome saber que yo y solamente yo, era el único culpable, de la situación que ahora estábamos pasando, y digo estábamos, porque muy a mi pesar, ella también atravesaba por este problema que tanto daño nos hacia. La chica dejo de acariciarme la mejilla y tomo un mechón de mi cabello, apartándolo de mi cara, para así, poder verme completamente, sin impedimentos. No quise alzar la mirada, ya no tenia las fuerzas suficientes para hacerlo, no sabiendo que ella estaba así por mi culpa, no con este dolor que también a mi me atormentaba, no sabiendo que tenia novia, y que por mas que lo intentara, jamás, la podría llegar a amar tanto como a ella, como a mi princesa, el único e irremplazable amor de mi vida.

Siempre había dicho que nunca lloraría por una mujer, que si me enamoraba seria para ser feliz y reír a carcajadas todo el tiempo, para estar lleno de momentos incomparables y llenos de alegría, pero eme aquí viviendo en la triste y dura realidad. Todos dicen que el amor es alegría sin fin, pero nunca nadie te dice que el amor también es dolor y que para poder amar y ser feliz, se necesitar sufrir y llorar. Porque el amor no es como lo pintan en las novelas ni en los cuentos de hadas, es mas bien una prueba que te pone el destino, una dura prueba, a la cual le tienes que poner mucho empeño y si era posible también lagrimas, porque es necesario, porque no es tan fácil como parece y porque todo en la vida tiene su costo y en este caso, el amor no era la excepción.

Aun con la mirada agachada y con ese dolor cercenándome el corazón, escuche la voz dulce de mi acompañante. Y cual fue mi sorpresa, cuando me llamo por mi nombre, lo que quería decir que me conocía y que si ella hablaba del como me había visto, traería como consecuencia una lluvia de preguntas, por parte de los paparazzi, esos de los que yo ya estaba arto.

- ¿Bill? – Volvió a mencionar mi nombre tranquilamente. Yo sin alzar la mirada lo único que hice fue hacer un pequeño sonidito con mi garganta, como preguntándole que quería
- ¿Hum?
- Se que esto no es algo que me incumba, pero ya que has comenzado con esta conversación, es mi deber seguirla – Musito acariciando mi cabello – No se con exactitud por lo que estas pasando, pero lo que si se, es que aunque seas famoso y conocido por millones y millones de personas, el sentimiento es el mismo. – Inquirió con voz suave. Ante esto yo alce una vez mas la mirada, provocando que ella dejara de acariciarme y me regalara una sonrisa que a mi en lo personal, se me hizo de lo mas encantadora
- Es increíble que conociéndome no comenzaras a gritar como loca – Le dije con una media sonrisa dibujada en mi rostro
- Mas allá de la admiración que siento por ti, se que eres una persona común y corriente, porque así somos todos, algunos ricos, algunos pobres, pero al fin y al cabo, personas comunes, con nada de extraordinario, y créeme que de estar en otro lugar y en otro momento, lo hubiera hecho, pero desde que entraste te note raro, supe que no estabas bien y que no seria lo correcto agobiarte con mis gritos – Escuche decir con voz un poco mas audible
- Y precisamente eso es lo que te hace una gran chica – Le dije sin cambiar la expresión de mi rostro
- Si, pero haber dime ¿Qué es lo que tienes? ¿Por qué te noto tan raro? ¿Por qué tu mirada se ven tan apagada? – Pregunto con curiosidad
- Porque a pesar de tener casi todo lo que alguna vez pude haber soñado, yo…yo no soy feliz – Musite y ella abrió los ojos desmesuradamente
- ¿Casi? – Cuestiono y yo asentí con la cabeza – Haber, haber, haber, ya no estoy entendiendo, tienes dinero, fama, miles de fans que te aman, una familia que te adora y una chica a tu lado ¿Cómo es posible que no seas feliz? – Frunció el ceño y después volvió a sorber un poco de su café que aun estaba caliente. Se acomodo sobre su asiento y me miro a los ojos, esperando mi respuesta
- Si, lo se, pero ni el dinero, ni la fama, puede comprar un amor verdadero – Respondí y tome de mi café, sintiendo ese liquido caliente recorrerme la garganta, calentándome un poco, haciéndome sentir bien.
- Eso quiere decir que tu…
- Que yo no tengo a la chica que quiero a mi lado – Me adelante y pronuncie las palabras que muy probablemente ella diría
- Pero entonces, como es que sigues con Pamela, porque así se llama tu novia ¿No? – Asentí con la cabeza
- Me di cuenta demasiado tarde, que ella no era la chica a la que yo amaba, a la que yo le regalaría mi amor, a la que yo quería tener a mi lado – Respondí a su pregunta y ella negó con la cabeza
- Entonces, ¿Por qué no la terminas?- Volvió a preguntarme
- Porque no es tan fácil, además, por el momento no la estoy viendo, su mamá a enfermado gravemente y ella a tenido que regresar a Alemania, y a la banda le falta un buen tiempo para regresar a Alemania, ya sabes, por eso de los conciertos…
- Perdóname que te lo diga, pero desde que anunciaste tu noviazgo con esa chica, muchas de las fans sabíamos que no serias feliz, incluso miles llegaban a apostar porque tú no estabas enamorado de ella. Siempre has dicho que tu crees en el amor a primera vista, y eso es algo que nosotras no podemos juzgar, esta bien, eres tu y son tus sentimientos, pero también siempre dijiste que nunca estarías con una chica con la que no fueses feliz, no quiero juzgarte, no seria lo correcto, pero como tu fan debo decirte que si no eres feliz, debes terminarla, no se puede seguir con algo con lo que uno no se siente a gusto, porque al final, solo sales lastimado y créeme que ninguna de tus fans querría verte como yo, ahora te estoy viendo – Mascullo en voz baja, tratando de que ninguno de los que estuviesen ahí, escucharan nuestra platica.

Asentí con la cabeza, dándome cuenta que lo que ella me decía, no era más que la verdad. No se puede seguir con algo que sabes que al final solo te hará daño, no se puede forzar algo que sabes que no tiene continuación, simplemente porque nunca existió. Y así era, a pesar de que llevaba ya casi un año con Pamela, nunca había podido sentir más allá del sentimiento de una amistad. En verdad lo había intentado, porque sabia que amando a otra persona, olvidaría a mi mejor amiga, pero cual fue mi sorpresa al darme cuenta, que nadie, absolutamente nadie podía sacármela de la cabeza, por mas bonitas que fueran las chicas que se me cruzaban en las firmas, en los conciertos, en las entrevistas e incluso en la calle, ninguna se le comparaba, en ninguna de todas esas podía encontrar ese brillo tan especial que poseían los ojos de mi princesa, simplemente porque esa princesa era irremplazable en mi vida. Sorbí un poco mas de mi delicioso café y mire insistente mi taza, a pesar de que sabia que llegando al hotel David me daría una gran regañina por haberme salido sin avisar y aun mas sin guardaespaldas, me sentía pleno, feliz, tranquilo, porque gracias a mi decisión tan repentina de querer pensar había encontrado a una chica que a mi, en lo personal me parecía una consejera y esa consejera me había ayudado a encontrar la respuesta que desde hacia mucho tiempo yo había estado buscando. Verdaderamente deseaba que alguna persona en todo este mundo me comprendiera y me ayudara, que me brindara un consejo sin esperar nada a cambio y para mi suerte, esa persona había llegado, dejándome claro que el sol nunca había desaparecido, porque el sol se ve cuando uno quiere, cuando uno es feliz, cuando quieres verlo, y por fin después de mucho tiempo, desee con todas mis fuerzas volver a admirar toda su belleza, porque en realidad ese sol era precioso, simplemente, porque ese sol era específicamente ella, solamente que ese sol había estado cubierto por una oscura nube y por mas feo que suene, esa nube indudablemente era Pamela. Y ahora era a mí a quien le correspondía apartar a esa nube fea de mi precioso sol, para que este, volviera a recobrar la luz, que había estado tapada por mucho tiempo y que con el paso del tiempo se había estado desgastando.

Aparte mi vista del café, para dirigirla a la cara de mi consejera que ahora mostraba un gesto de confusión total, quizá, nunca, en toda su vida, se habría imaginado dándole consejos a su ídolo. Y mucho menos, consejos de amor. Sonreí y volví a asentir con la cabeza, pero esta vez con más animo, ella copeo mi gesto y me dejo ver una perfecta sonrisa dibujada en su rostro. Volví a tomar la taza de café entre mis dedos y sorbí el poco café que aun contenía, dejando el recipiente vacío, después busque mi billetera y saque de ella un par de dólares, los suficientes para pagar los cafés y los preciados minutos de trabajo que esa chica que había regalado. Los deje sobre la mesa y me levante de mi asiento. Ella me miro extrañada y negó con la cabeza, para después tomar el dinero que yo había dejado en la mesa segundos antes y devolvérmelo. Le mire confundido, realmente lo estaba ¿Por qué me devolvía el dinero si ese había sido el trato?

- No hace falta, cortesía de la casa – Dijo aun con esa gran sonrisa adornándole el rostro
- Pero… - Intente replicar y ella puso uno de sus dedos sobre mis labios
- No digas nada, solamente has lo que tengas que hacer y se feliz, disfruta cada momento de tu vida, porque el segundo que pierdas hoy, no lo podrás recuperar mañana y tal vez dentro de no mucho tiempo te arrepientas de eso – Inquirió muy segura de lo que había dicho y entonces arrebate de sus manos la libreta y la pluma que hasta el momento había mantenido ahí. Apunte mi número de teléfono, el hotel donde nos estábamos hospedando y el número de la habitación que ocupaba. Cuando se dio cuenta de lo que había escrito sobre ese pedazo de papel me sonrío y pude adivinar sus enormes ganas de correr a abrazarme, quizás a otra chica se lo habría negado e incluso habría mandado llamar a seguridad para que se la llevaran, pero a ella…a ella que me había tendido su mano y me había dado su ayuda sin esperar algo a cambio, no podía negárselo, simplemente porque ella me había ayudado a encontrar esa luz que desde hacia ya mucho tiempo, yo, había estado buscando.

Abrí los brazos, invitándola a que hiciera lo que quería y entonces ella sonrío mas ampliamente, corrió hasta mí y me abrazo por la cintura. Me sentí bien al hacer esto, me sentía bien el poder hacer feliz por lo menos a una persona, porque esa persona me había incitado a hacer feliz a otra, y eso…eso no cualquiera lo hacia.

- Oye, dirás que soy un maleducado por no habértelo preguntado antes, pero, ¿Me puedes decir tu nombre? – Musite apenado.
- Miriam – Fue su única contestación… y después volvió a hundir su cara en mi pecho
- Miriam… - Repetí su nombre y sonreí – Miriam, mi nueva consejera…

|| Narra Tom ||


Era un verdadero privilegio el estar con Mili así de cerca, sonreía y eso a mi me ponía feliz. En los últimos meses había notado que entre mi hermano y ella ocurría algo, pero nunca me había atrevido a preguntar de qué se trataba. A pesar de que el día era lluvioso a mi me parecía de lo mas hermoso. Sentía como si las gotas de lluvia que caían a borbotones inundando las calles, fueran el antídoto de la felicidad, ese que todos mueren por probar y que sin duda era del que yo había bebido hasta el cansancio. Mire una vez mas a la preciosura de cabellos rubios que estaba sentada frente a mí y entonces le abrace por el cuello, ella sonrío y giro la cabeza para poder verme. Cuando mi mirada se topo con la suya, sentí una descarga eléctrica, una conexión inexplicable, era como si entre ella y yo hubiera tanta química que nos podríamos fusionar en el momento en que nosotros lo decidiéramos, sin dar ninguna explicación, sin dejar que nadie disfrutara de ese momento, nadie que no fuéramos nosotros dos.

Sonreí instantáneamente y ella copeo mi gesto, haciéndome sentir satisfacción dentro de mí. Me sentía contento, llevaba ya varios meses de este modo y es que cada que estaba con Mili todas mis preocupaciones se disipaban, todo se volvía perfecto y sentía las ganas de sonreír las 24 horas del día. Me sentía raro, tenia miedo, porque ese tipo de cosas solo las lograba sentir cuando estaba junto a ella, y eso era algo que me asustaba, no porque temiera que ella me fuera a lastimar, porque yo bien sabia que eso no sucedería, ella era una chica linda, de la cual no se tiene porque tener miedo, mas bien el miedo que me embargaba era por esas constantes descargas eléctricas que me azotaban furiosas, cuando estábamos demasiado cerca, o cuando nos encontrábamos en una situación comprometedora, con ella sentía lo que con ninguna otra, y recordando todo lo que me decían las personas a mi alrededor, esos eran indicios de cuando se empieza a estar enamorado.

¡Bah! Pero que tonterías digo, ¿Yo enamorado?, por favor, si yo soy Tom Kaulitz y como tal no puedo estar enamorado.

Observe detenidamente a la rubia que se encontraba frente a mi y me quede embobado, no sabia como, pero siempre era lo mismo, con tan solo verle me dejaba hipnotizado, ido, desorbitado. Ella sonrío tímidamente y yo sin cambiar el gesto de mi cara, ladee un poco mi cabeza, quedando frente a ella una vez mas, admirando toda su belleza, recordando aquel momento en que yo la había hecho mía. Sonreí al instante, y es que recordar ese bello momento me hacia el hombre mas feliz de la tierra, porque de ser ella mi mejor amiga, había pasado a ser mi amante, mi mas preciado tesoro, ese que cuidaba como una fiera, porque no quería que se perdiera, porque si el tesoro se perdía, entonces, yo también estaría perdido.

- ¿Por qué me ves así? – Pregunto intrigada.

Sin quererlo me había ensimismado en mis pensamientos, clavando mi mirada perdida en la suya, pensando…pensando…pensando…simplemente pensando en lo buena que había sido la vida al regalarme a tan precioso ángel, porque si, eso era ella, un ángel, el más precioso de todos y yo tenía la fortuna de poseer a ese ángel como mi mejor amiga. Sonreí y negué con la cabeza.

- Por nada, es simplemente que… - Me quede callado, no quise continuar, tenía miedo a que ella interpretara mis palabras en un modo distinto
- ¿Qué Tom? ¿Es simplemente que? – Cuestiono con el ceño fruncido
- Nada preciosa, olvídalo – Ella me miro encapotada, por lo que supuse que si no le decía se enojaría y si le mentía ella se daría cuenta, por lo que caeríamos en la misma situación y ella terminaría enojada. Obviamente yo no quería que eso sucediera, no quería arruinar un momento tan perfecto, y si lo hacia seria un completo estúpido. Así que opte por continuar lo que iba a decir, exterminando todos mis miedos. Asegurándome a mi mismo que ella sabría que las palabras que enseguida saldrían de mi boca, significaban pura amistad
- Es simplemente que eres preciosa y yo…yo te quiero mucho – Solté de golpe y ella sonrío, para después acercarse a mi mejilla y depositar en ella un dúctil y tronado beso. Ante su gesto yo sonreí y le devolví ese beso de la misma manera, suave y tronado. Solo con ella se me apetecía hacerlo de ese modo, porque si de una groupies se tratara le besaría agrestemente, con fiereza y desesperación.
- Yo también te quiero mucho Tom – Pronuncio mi mejor amiga y después se incorporo, quedando de pie frente a mí.

Le mire de pies a cabeza, admirando sus delgadas piernas que a mi en lo personal me parecían de lo mas perfectas, observe su esbeltez, esa que ella se preocupaba en mantener de ese modo, vi su perfecto y ondulado cabello rubio natural, repare atentamente en esa piel tan blanquecina, esa que a mi me volvía loco, esa que con tan solo un apretón ligero quedaba totalmente rojiza, esa piel que yo hacia ya un buen tiempo había hecho mía, esa que había emanado un perfume embriagador cuando por primera y única vez había dormido junto a ella. Suspire parándome frente a ella, después volví a sonreírle y le tome de la mano, jalándola hacia la salida. Quería que saliéramos a un lugar cualquiera, porque a decir verdad, el lugar no importaba, lo que importaba era disfrutar de su regocijante compañía. Ella me miro extrañada y sin preguntarme si quiera a donde es que íbamos corrió tras de mi, tratando de no quedarse atrás, aunque obviamente eso no sucedería, porque por algo yo la traía tomada de la mano.

Paramos frente al ascensor y espere ansioso a que se abriera, cuando esto sucedió, la jale una vez mas, adentrándola en el elevador, presione el botón que nos llevaría al primer piso y las puertas del ascensor se cerraron, para abrirse una vez mas, minutos después. Caminamos a paso apresurado hacia la puerta principal y justo ahí Mili se detuvo, impidiendo que yo siguiera caminando. Tras esa gran puerta de cristales perfectamente transparentes se podía ver la imparable lluvia. Entonces, como era de esperarse Mili negó frenéticamente con la cabeza, como diciéndome “Yo no salgo de aquí”, sonreí y la cargue entre mis brazos, me miro sorprendida no creyéndome capaz.

- No Tom, no te atrevas – Dijo en tono serio
- Y si lo hago ¿Qué? – Pregunte retadoramente
- Tendrás que atenerte a las consecuencias Kaulitz – Gruño aun incrédula

Una sonrisa maliciosa se dibujo en mi rostro y entonces sucedió, me acerque a la puerta y la abrí despacio, cuidando que Mili no se me fuera a caer, pero que tampoco escapara de mi agarre, lo cual, obviamente ya estaba intentando. Sin poder evitarlo reí ligeramente y enseguida di un paso hacia fuera. La recepcionista del hotel nos miraba divertida. Y bueno, era de esperarse, porque no siempre podrías ver a Tom Kaulitz tan apegado a una chica, pero ella no era cualquier chica y eso yo lo tenía más que claro. Ella era mi mejor amiga y yo… yo la quería como a ninguna. Comencé a dar mas y mas y mas pasos hacia fuera, hasta que por fin la lluvia comenzó a mojarnos a ambos, Mili volteo la cara, intentando cubrirse con mi pecho de la heladas gotas de lluvia que azotaban directamente contra su cara, estropeándole el maquillaje y corriéndoselo por completo. Entonces no supe como fue que ella logro librarse de mis brazos y que yo cayera de espaldas al suelo, me quede sorprendido. Mili me miraba divertida y dominante a la vez. Entonces deduciendo el significado de sus palabras, seria ahora cuando yo pagaría las consecuencias de lo que había hecho. Enarque una ceja y le saque la lengua, provocando con esto que ella abriera la boca en forma de “O”, indignada por lo que acababa de hacer. Reí escandalosamente y entonces ella se agacho ligeramente para que pudiera escuchar lo que me tenía que decir.

- No será aquí, ni ahora. Será cuando menos te lo esperes Kaulitz…cuando menos te lo esperes – Musito y después ella fue la que me saco la lengua, burlándose de mi, dejando tendidos por los suelos todos mis pensamientos de que ella se vengaría de mi en este preciso momento.

Enseguida se volvió a incorporar y comenzó a caminar hacia la puerta del hotel. Aun no podía reaccionar a sus palabras y cuando más o menos logre espabilar, ella ya no se encontraba ahí. Se había ido, dejándome tirado en el suelo. Tirado como un perro. Tirado como un valiente que se las da de muy fuerte y se enfrenta a una gran pelea, siendo al final el perdedor. Tirado como las gotas de agua que habían mojado mis ropas. Tirado, como si yo no le importara, y eso no me gustaba, porque si yo no le importaba entonces como era posible que ella me importaba demasiado a mí.

Me levante del piso y me metí al hotel nuevamente, esperando poder ver a la preciosura de cabellos rubios que llevaba por nombre Mili. Pero no, no la vi por ningún lado, por lo que supuse que ella muy seguramente ya se encontraba en su recamara. Subí a mi habitación y justo ahí, en el pasillo vi a mi hermano, hablando con Mili. No se porque, pero sentí un retortijón en el estomago, desde hacia ya varios días me sucedía lo mismo. No me gustaba que mi hermano estuviera cerca de esa rubia. Me molestaba demasiado el solo hecho de pensar que el estaba enamorado de ella. Me enfurecía hasta lo inimaginable el hecho de pensar que tal vez entre Mili y mi hermano podría llegar a suceder algo más que una amistad. Porque era posible. Porque mi hermano me había confesado que estaba enamorado de ella y porque muy en el fondo, yo sabia que mi mejor amiga, también quería algo mas con mi gemelo.

No di ni un paso mas, solamente me quede mirándolos. Pude notar como Mili le hablaba tranquilamente, mientras que Bill estaba desesperado, intranquilo, como si de esa platica dependiera su vida. Di un paso hacia delante, seguido de muchos otros, hasta que por fin estuve a una corta distancia de donde ellos dos estaban. Ninguno me presto atención, es más, me atrevería a apostar que ninguno de ellos me había visto aun. Suspire y pensé en hacer algo para que Mili se fuera conmigo y dejara ahí a mi hermano. No se porque, pero no la quería ni un segundo mas junto a el, ni uno. Y eso obviamente era muy confuso para mí. ¿Por qué no quería a mi mejor amiga a lado de mi hermano?, bueno, tengo que aceptar que siempre sentí celos de Bill, porque ella siempre había tenido algo de preferencia hacia el, por eso de que como es el mas pequeño, pues todos lo creen mas débil que yo, y claro, eso hasta cierto punto era verdad. Me acerque un poco mas y entonces Mili se sobresalto, parando la platica que hasta el momento había entablado con mi hermano.

- Mili – Le llame por su nombre y ella sonrió, para después acercarse a mi
- Rastudo, ¿Me permitirías unos segundos por favor? – Musito en voz baja. Yo fruncí el ceño y negué con la cabeza. La rubia sonrío y se acerco a mi oído – Anda, por lo mientras vete a cambiar, porque te puedes enfermar – Susurro y me hizo estremecer. Hice pucheros y ella volvió a sonreír. – Si me permites unos segundos te juro que no me separare de ti lo que resta del día - ¡Si! ¡Lo había logrado! Asentí con la cabeza y ella volvió a acercarse a mi hermano. Mientras que yo, me dirigía a mi habitación para poder cambiarme la ropa empapada que llevaba puesta.

Continuara…

Michelle Metzeler


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Re: Capitulo # 3
Ruby Gloom el Jue Nov 18, 2010 6:38 pm


Omg!
amé el capítulo, es buenisimo, muchas gracias, me alegro saber que te allá servido mi comentario, es
agradable saber que te esfuerzas en mejorar cada día, es algo realmente increible,
Con gusto te ayudo a editar los capítulos hermosa.
Bueno haber ahora el análisis:

Narrativa: es brillante, me gusta tienes la idea y la aplicas eso es bueno.
Trama: pues que te digo, es genial, mantienes la idea central y la sigues, eso es maravilloso
No encontré incoherencias, ni fallas ortograficas, solo los acentos hermosa, (Nota: no todos los acentos se quitaran, solo para esté, está y algunos derivados no todos, no asuteis)
Así que te doy un tip:


Spoiler:
Para los verbos en pasado llevan acento como:
Caminó, leyó, cantó etc,
y para verbos en presente como:
volteé, cerré, senté


Espero te sirva hermosa, tu historia es buenisima, obvio la voy a seguir hasta que llegue a Fin!
Besos y muchas gracias a ti.


Ruby Gloom


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Re: Capitulo # 3
Susy Q Ayer a las 12:12 pm


Susy Q.... neena mil gracias x komentarme, jajaa lo ke me kontaste estuvo super la vd... pero en fin de vd.. mil gracias x leerme

Muchas gracias hermosa, me alegra saber que los comentarios te ayudan mujer, en fin, ya te dijo Ruby, y si tienes alguna duda buscanos en su foro o en "Los malos fics y sus Autores"tengo el mismo nick, estamos al servicio de la comunidad XDOk, lo siento es que me da por cazar Badfics y llevarlos con la inquisición, es una buena secta y las hordas son geniales, en fin me alegro que te esfeurzes bastante hermosa, obvio seguiremos la historia hasta el fin^^

Besotes



Susy Q


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Michelle Metzeler

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Capítulo # 4

Mensaje  Michelle Metzeler el Sáb Nov 20, 2010 4:09 pm

Bueno antes de pasar a otra kosa, si bueno, hay ke decir algo, lamento mucho el haber kometido la tonteria de publikar el kapítulo 3 en otro archivo, igual ya lo publike hace un momento aki, agradesko todos & kada uno de los komentarios ke dejaron, aunke veo ke solo fueron dos personas igual lo agradesko, eso signifika mucho para mi Very Happy bueno pues igual kiero deciros kee los agradesko xk me dan a saber ke les guustaa mi trabajo... & pues para las personas ke me siguen en el blog, ya he publikado el kapitulo... ok no, apenas lo publikare... es lo mismoo Very Happy bueno, puess lass amoo chiikas, diskulpen ke noo responda a kada una sus koments es ke ando algo apuradiita kon mi tarea de diseño de pagina web, ke nomas no puedo terminar, & mi geme ke me anda kitando el tiempo jajaja, bueno ok, ya, las kiero, besooss...



kiero koments


aki el kapi


Capitulo # 4

La vida debe disfrutarse hasta el cansancio. Con sus excesos, pero también con sus limitaciones. Y eso era lo que yo hacia. Lo que desde pequeño me había empeñado en hacer. Disfrutar hasta el cansancio, porque lo que vives hoy, no se volverá a repetir mañana.

Nunca me habría imaginado de esta manera. Haciendo de todo para que mi mejor amiga no se acercara a mí hermano. O en todo caso que él no se acercara a ella. Siempre había sido posesivo con lo que me pertenecía y en esta ocasión era de la misma manera. Porque por el simple hecho de que ella hubiera follado conmigo la unía a mí y en pocas palabras yo, era su dueño.

El tiempo pasa, las cosas cambian, las personas comienzan a pensar diferente y en este caso yo no era la excepción. Porque aunque lo negara, aunque tratara de esconderlo, y tras haberlo meditado por mucho tiempo, me terminaba dando cuenta que si, ya había un cariño mas allá del de una amistad, del de un amante y aunque el miedo me estaba matando por dentro, tenía que reconocer que yo, ya estaba muy enamorado, de ella, de mi rubia, de mi mejor amiga.

¿Quién lo diría? No había pasado ni una hora que yo había dicho que jamás podría enamorarme, porque yo era Tom Kaulitz, pero mas allá de la mascara que me ponía frente a las cámaras, Tom Kaulitz era una persona, con un corazón, que tenía sentimientos y que muy a mi pesar, ese corazón ya le pertenecía a una persona, que ni siquiera lo sabía.

Tenía miedo, claro que lo tenía, era la primera vez que me ocurría, en resumidas palabras yo era primerizo en este campo de batalla, y valla que esa batalla costaría, porque aunque no quisiera, aunque me empeñara en evitarlo, la lucha irremediablemente seria contra mi hermano.

Era extraño, porque tras haber follado con ella, el sentimiento se había hecho más grande. Si de por si yo ya la veía con un brillo especial, ahora…ahora mas.

Pensando las cosas con el corazón y no con la cabeza, me daba cuenta de algo muy importante. Si yo reprimía mis sentimientos por más tiempo, tal vez, el día que yo se los confesara a mi rubia, sería demasiado tarde. Pero también, si yo se los confesaba en este preciso momento, entonces, tal vez ella me aceptaría, tomando en cuenta que nada, absolutamente nada la unía a Bill y obviamente eso a mí me convenía.

Entonces ¿Por qué guardarlo por más tiempo?, no había razón alguna para hacerlo y siendo sincero no tenía ni la más minima intención de seguir escondiéndolo. Vida solo hay una y como ya lo había dicho debe disfrutarse, hasta el último segundo, hasta el último suspiro, hasta que el último latido del corazón aparezca. Porque si no lo haces tú, nadie mas lo ara por ti. Porque cada persona vive para si misma, siente sus sentimientos, llora sus penas, esconde sus lágrimas, pelea sus batallas, guarda sus secretos, disfruta su amor… Solamente el suyo, porque así es como debe ser, porque uno no puede vivir el amor de otra persona ajena, porque el sentimiento es único y especial para cada persona y para mi, ella, era única y especial.

- ¡Tom! – Escuche la voz asustada de mi mejor amiga. Voltee rápidamente hacia mi costado derecho y ahí la vi con el ceño fruncido – ¿Estas bien? – Musitó, tratando de tranquilizar su voz
- Si, ¿Por qué?
- Porque tiene mas de cinco minutos que te estoy habando y no me hacías caso – Replicó
- ¿Ah si?, no te preocupes, solo…solo estaba pensando – Mili asintió con la cabeza, sin darle mas importancia a lo ocurrido y volvió a mirarme extrañada
- ¿Qué? – Pregunté enarcando una ceja
- ¿Qué es lo que querías decirme hace un momento? – Cuestionó y yo sonreí ampliamente
- ¿De verdad quieres saberlo? – Rodó los ojos y asintió – Mili ¿Estas segura? – Volví a interrogarle
- Si Tom – Respondió
- Esta bien…

_________

Estaba sentada frente a mí, mirándome fijamente y esperando a que yo empezara a hablar. Acaricie su cabello y ella me regalo una sonrisa encantadora. Sentí mi corazón palpitar frenético, estaba nervioso, porque nunca en toda mi vida pensé en decir lo que ahora diría. Cerré los ojos y suspire profundamente, pero ni así el nerviosismo desapareció. No sabía como empezar, tenía miedo a un rechazo por su parte, no quería que mi primera vez fuera un completo fracaso, en realidad a lo que le temía era a salir lastimado. Volví a abrir los ojos y le mire embelesado, me parecía de lo más hermosa. Mi mejor amiga, si, mía, de nadie mas…

- Tom – Me llamo por mi nombre y enseguida puse uno de mis dedos sobre su boca, impidiéndole hablar. Porque en esta ocasión ella no tenía que hacerlo. Yo era quien debía hablar, yo y nadie más que yo. Negué con la cabeza indicándole que no debía hablar y ella comprendió el mensaje porque al instante asintió y se acomodo sobre la cama, cruzándose de piernas y quedando justamente en el medio de esta.

Por primera vez en mi vida, sentí como si solo existiéramos ella y yo. Como si no hubiera nadie más en este mundo, como si dependiera de ella para seguir viviendo, como si ella fuera el mecanismo de mi corazón, que le indicaba que siguiera latiendo.

- Mili – Comencé a hablar – Yo…yo tengo que decirte algo muy importante – Inquirí, frunció el entrecejo y asintió con la cabeza – Mira, no es fácil para mi, no cuando soy primerizo en este tema, pero…pero creo que debes saberlo – Trague saliva – No tiene mucho que me di cuenta, porque en realidad no quería darme cuenta, no quería aceptar lo que estaba sucediendo, me negaba rotundamente a lo que por mi mente pasaba. Pero…pero el tiempo ha pasado y yo…yo ya no puedo mas. No puedo seguir escondiendo lo que por dentro me esta matando. Lo que quiero gritar a los cuatro vientos. Porque eso es lo que quiero hacer, quiero que todo el mundo sepa lo que me esta pasando, pero me da miedo que me juzguen, no quiero salir lastimado, no quiero que termine siendo una decepción – Musite y ella intento hablar, pero yo se lo impedí – Perdona si no soy directo, pero me cuesta mucho trabajo hablar sobre esto
- Tom, esta bien, tranquilízate y dime que es lo que sucede – Dijo tranquilamente. Suspiré
- Dicen que siempre hay una primera vez ¿No? – Pregunté
- Si – Asintió mi rubia
- Se que siempre dije que a mi nunca me sucedería y créeme que estoy muy sorprendido por lo que me esta pasando, pero si no lo digo ahora, entonces nunca lo diré
- Haber Tomi, por favor tranquilo, respira y déjate de rodeos ¿Quieres?
- Nena, entiéndeme, esto…esto es muy difícil – Respondí
- Pues entonces tengo una mejor solución. Cuando de verdad te sientas listo para decirme lo que me tienes que…
- Te amo – Solté de golpe. Interrumpiéndola. Dejándola callada, temiendo cualquier cosa que me fuese a decir.

// Narra Mili //

Le mire fijamente, anonadada, desconcertada, sorprendida. Me hubiera esperado cualquier cosa, cualquier noticia, quizás una enfermedad o un accidente, pero nunca una confesión así. “Te amo”. Las dos palabras que más significado tenían para mí. Las que casi nunca decía y que cuando lo hacía era porque realmente las sentía.

El mundo se me vino encima y por primera vez en mi vida deseé ser invisible, deseé desaparecer sin decirle nada, por primera vez en mi vida, tuve miedo de mis palabras, porque no quería darle falsas esperanzas, pero tampoco quería lastimarlo.

Viendo la situación, planteándome las posibilidades, y poniéndome en su lugar, sabía que si lo decía era por algo. Pero ¿Por qué ahora?, porque en el momento que a mi me parecía uno de los momentos menos precisos, Por qué ahora que trataba de resignarme a que su hermano jamás seria mío…y muy a mi pesar yo tampoco de él.

Respire profundamente y desvíe la mirada, no quería, no podía verle a los ojos, me lastimaba, porque aunque yo lo quisiera de otra manera, el amor que él sentía hacía mi no era correspondido. Pero entonces algo llego a mi mente, una idea para que todos saliéramos ganando. Una que le convenía a Tom y también a mí, incluso a Bill. Ya que nada me unía al menor de los gemelos, entonces no habría delito si yo tomara una decisión incorrecta. Poniendo las cosas más en claro, si yo en dado caso, tomara la decisión de estar junto a Tom y no junto a Bill, sabía que sería una decisión incorrecta, pero quizá con el paso del tiempo lograría enamorarme. Así todos ganaríamos, Bill seria libre, no decepcionaría a Pamela que ahora era mi amiga, me olvidaría de Bill y finalmente haría a Tom feliz.

- Mili – Me llamó el de rastas
- ¿Si?
- ¿Estas enojada? – Preguntó con la voz temblorosa y pude ver un gran miedo en sus ojos
- ¿Debería de estarlo? – Cuestioné, el negó con la cabeza – Entonces no – Inquirí y me acerque un poco mas a él
- Tom… ¿Estás seguro de lo que acabas de decirme? – Interrogué, para asegurarme. No es que no confiara, pero necesitaba estar cien por ciento segura de que lo que iba a hacer quizá no era lo correcto, pero era lo mejor
- No tengo porque mentirte, no a ti Mili – Musitó mi amigo, asentí con la cabeza y acaricie una de sus mejillas con parsimonia y delicadeza
- Cariño – Dije en voz apenas audible y le miré a los ojos – Se que esto no es fácil para ti, y créeme para mi tampoco lo es. Nunca creí ser yo la afortunada que se robara el corazón del gran Tom Kaulitz por primera vez, pero ya que es así, entonces te lo diré sin rodeos ¿Está bien? – Asintió - No sería una gran sorpresa si yo te dijera que no siento lo mismo que tu ¿Verdad? – Pregunté y el se altero
- Mili…yo se que lo amas a él, pero te juro que si…
- Sin embargo, debido a los sucesos ocurridos últimamente, te daré una oportunidad – Susurré y él me miro atónito
- Mi…mili, tu… ¿De verdad? – Tartamudeó y yo asentí
- Costara trabajo, claro que costara, pero se, que si pude enamorarme de él, puedo enamorarme de ti – Repuse y el se abalanzó sobre mi. Estrechándome contra su cuerpo, haciéndome saber lo feliz que mi decisión lo había hecho
- Yo te juro que are que te olvides de él, te lo juro Mili…

__________________


- Tom, quita eso, ¡Es horrible! – Pedí a mi dulce acompañante
- Hay vamos nena, no lo es – Replicó el de rastas. Llevándome la contraria
- Cariño por favor, ¡¡¡aaahhhh!!! – Solté tremendo grito, que Tom se paro rápidamente de la cama y quito la fea película que al muy gilipollas se le había ocurrido poner
- Ya, ya, tranquila, ya paso – Inquirió, tratando de tranquilizarme, acercándose cada vez mas a mi. Hasta abrazarme, como queriendo protegerme de todo aquello que me hiciera daño – Ya preciosa, todo paso ¿Está bien? – Asentí con la cabeza y suspiré profundamente, para después librarme de su abrazo. Le miré a la cara y le regalé una de mis más sinceras sonrisas. Él sonrió más ampliamente y se acerco a mí, hasta presionar sus labios contra los míos. A pesar del tiempo transcurrido, aun no me sentía del todo cómoda cuando el me besaba. Vamos, se que suena estúpido, porque muy seguramente para alguna de sus fans, esa sería una de las experiencias mas hermosas de su vida, pero para mi…no lo era así. Aún y cuando no quería, continué el beso que él había iniciado, me sentía rara, pero no podía rechazarlo, no cuando él, estaba haciendo todo lo posible por comprenderme, no cuando él estaba aceptando una relación con una chica que sabia que no lo amaba a él, sino a su hermano.
- Tom – Llame por su nombre y el aparto un mechón de cabello que me tapaba parte de la cara
- ¿Hummm? – Fue su única contestación
- Has llegado a pensar en la posibilidad de… - Fui interrumpida por la puerta de la habitación de mi novio, que se abrió escandalosamente, tras la voz de su gemelo que lo llamaba por su nombre
- ¡Toooom! – Gritó y él volteo a verle, porque yo…no tenía ni la mas minima intención de hacerlo, no cuando sabía que la decisión que yo había tomado hacia un par de meses no había sido la correcta y que ahora nos lastimaba tanto a él como a mi
- Dime… - Musitó el Kaulitz mayor
- Oh, perdón, creo que interrumpí, lo siento, mejor hablamos después – Dijo Bill y dio media vuelta para salir de la habitación
- Bill… - Tom le llamo y el sin darse la vuelta contestó
- ¿Qué?
- Dime lo que me venias a decir… digo, ya que interrumpiste, pues no me dejes en ascuas – Masculló mi novio e hizo que Bill diera media vuelta y quedara nuevamente frente a él
- Bueno, yo…solo, venía a preguntarte algo, pero…creo que ya no hace falta – Repuso
- ¿A que te refieres con que ya no hace falta? – Cuestionó Tom y Bill le miro dolido
- Ya no hace falta… porque ya encontré lo que buscaba – Susurró mi príncipe y salio rápidamente de la habitación

Había que ser tonto para no comprender lo que el había tratado de decir, trague saliva y negué con la cabeza, obviamente yo, si había comprendido el mensaje. Había estado más que claro y aunque me doliera, aunque no lo quisiera así, aunque me negara a aceptarlo, lo que él buscaba indudablemente era yo…

Voltee a ver a Tom, quien me miraba afligido, y quizá también dolido, porque todo su trabajo y todos sus esfuerzos por tratar que yo olvidara a su hermano, siempre se veían resquebrajados por alguna razón similar a esta. Le abrace con todas mis fuerzas, no me gustaba verlo así, me dolía y me destrozaba por dentro el hecho de saber que él estaba mal, porque yo así lo había predestinado.

- Mili – Escuché decir a Tom con la voz quebrada
- Tom…
- Se que estas preocupada, anda, es lo que deseas, ve con él…
- Pero Tom… - Intenté replicar y él me lo impidió
- Solo ve a ver para que te buscaba…yo… - Tragó saliva – Yo estaré bien
- Gracias amor…

Fue lo último que le dije y me levante de mi asiento, necesitaba cerciorarme de que Bill estaba bien. Como lo había dicho Tom, era lo que yo deseaba…y afortunadamente él me estaba dando paso libre a que yo no me descuidara de Bill… Entonces, al cruzar la puerta me dirige a su habitación. Hacia ya un buen tiempo que nuestra amistad había cambiado ¿Y porque? Pues por mi relación con Tom. Cuando me hube frente a la puerta de mi príncipe, me percate de que estaba entreabierta, así que ni siquiera me tome la molestia de pedir permiso para entrar, solamente la abrí, y ahí, frente a mis ojos, estaba Bill acompañado por Gustav, quien enseguida de que se percato que alguien había abierto la puerta, había volteado para ver quien era ese alguien. En cuanto me vio asintió con la cabeza, como indicándome que entrara y yo ni tarda ni perezosa lo hice.

Bill, aún no se daba cuenta de mi presencia en su habitación, y tras haber pasado algunos segundos alzo la mirada, encontrándose con la mía. Haciéndonos tener una conexión inexplicable. Haciéndome sentir un hueco en el corazón, realmente doloroso.

No supe cuando fue que Gustav abandono la escena que estaba presenciando. Ahora, solo nos encontrábamos él y yo. Él llorando y yo… si no me controlaba, seguramente terminaría del mismo modo.

Quería hablar, pero no podía, era como si la voz se me hubiera ido, como si me hubiera quedado afónica, como si algo no quisiera que yo le hablara y le hiciera saber cuando es que sentía todo lo que estaba pasando. Porque a pesar de todo a mi también me dolía, y me dolía aun mas el saber, que todo este sufrimiento era a causa mía.

- Princesa – Musitó Bill en un hilo de voz… me debatía en si contestarle o no, me debatía en si estaba bien lo que hacía, en pocas palabras me debatía entre la felicidad o la tristeza eterna…
- Dime…
- ¿Por qué? – Su pregunta me descoloco por completo. Me hizo sentir aún más culpable, me hizo sentir el dolor que él llevaba por dentro.
- ¿Por qué que Bill? – Cuestioné, haciéndome la tonta que no había entendido nada. Aunque muy en el fondo, supiera perfectamente a lo que se refería
- ¿Por qué con él? ¿Por qué con mi hermano? – Y el mundo se me cayó a los pies. Por milésima vez me sentí una completa mierda. Una que debía desaparecer de este mundo, porque no hacia más que estorbar y hacer daño a quienes menos lo merecían
- Bill yo… - Me acerqué a él y me agache quedando a su altura – Yo lo hice por ti…

// Narra Bill //

Ojala que lo que habían escuchado mis oídos hubiera sido verdad, ojala realmente ella lo hubiera hecho por mi, así, quizá, no me estaría lastimando tanto como lo hacia.

Levante la mirada, que hasta este momento había mantenido agachada, y por fin después de tanto tiempo pude verla, sin impedimentos, sin prejuicios. Por primera vez, después de mucho tiempo no tuve premura en separarme de ella. Porque así lo pedía mi corazón. Al igual que mi amor por ella, que me instigaba a algo que para mi estaba prohibido, como una droga vedada por todas las de la ley. Una a la cual yo ya era adicto. Porque si, aunque no lo quisiera así, yo ya era un completo adicto a ella, a sus palabras, a su aroma, a sus caricias, a sus besos, a su amor.

Ese amor que durante mucho tiempo fue prohibido para ambos, a causa de mi relación con Pamela, y ahora, que yo ya era libre en su totalidad, era ella la que tenia nuevo dueño y me dolía saber, que ese nuevo dueño no era yo, sino mi hermano.

- Bill… - Escuché nuevamente su melodiosa voz. Gemí lastimosamente, otra vez, había comenzado a llorar y obviamente no era novedad que la causa de mi llanto fuera ella, Mili, mi princesa. Quería voltear a verla, pero como siempre, mi arrogancia terminó dominándome. Haciendo que limpiara en un movimiento rápido las lágrimas que aún resbalaban descaradas por mis mejillas. – Bill por favor escúchame – Musitó entre gemidos y tuve ganas de ir a decirle que todo iba a estar bien. Pero de nuevo esa altivez que tanto odiaba volvió a impedírmelo
- Cállate – Ordené con voz queda
- Pero Bill… - Chilló y volvió a hipar incontroladamente
- ¡Dije que te calles! – Grité perdiendo los estribos. – Así que lo hiciste por mi ¿No? – Mascullé altanero - ¡Ja! ¡Ja! Y más ¡Ja! – Reí soberbiosamente. Entonces voltee y la vi tirada de trasero en el suelo. Sentí feo, pero ni siquiera intente ir a ayudarla, la ira y la cólera se estaban apoderando de mí ser. Haciéndome ser, todo lo contrario del Bill Kaulitz al que todos conocían. Le miré con compasión y quizá, hasta cierto punto, con lástima. Le amaba, pero le repudiaba hasta el fondo de mi corazón, por hacerme sentir el hombre mas miserable de todo el maldito mundo – La pequeña gran Mili lo hizo por mi – Tragué saliva - ¡Eres una mentirosa! – Dije levantando la voz e inclinándome frente a ella, para quedar a su altura - ¡Toda tu vida ah sido una puta mentira! ¡No hiciste nada por mí! Lo hiciste porque quisiste, porque tú así lo deseabas, ¡Jamás pensaste en mí! – Vociferé, haciendo que ella tuviera que apretar los ojos. Como intentado protegerse de mí. Al parecer mi semblante la tenía completamente asustada – Ooouuhh – Masculle aparentando enternecimiento - ¿La pequeña Mili esta asustada? – Pregunté cambiando el tono de mi voz de uno lleno de cólera a otro lleno de lástima y compasión. Al hacerlo Mili abrió los ojos y me miró con recelo. Intenté intimidarla aún más con mi mirada. Fría y sin el más mínimo indicio de amor o cariño hacia ella. Pero lamentablemente, no lo conseguí. En cambio su semblante se torno de uno lleno de pánico a otro lleno de valentía y odio hacia mí. Y de un salto, la vi levantarse. Intentó caminar hacia la puerta, cosa que obviamente yo no permití. Adelantándome a ella me puse entre su cuerpo y la puerta, impidiéndole así, el paso. - ¿Qué? ¿A dónde crees que vas? – Cuestioné. Y espere que me contestara pero no lo hizo. Ni siquiera lo intentó - ¿El ratón te ah comido la lengua? – Volví a preguntar y ella clavo su mirada resentida en la mía. Y como era de esperarse no volvió a hablar - ¿¡Que esperas para contestarme!? – Gruñí acercándome más a ella y zarandeándola por los hombros. Provocando que casi cayera, pero al parecer esto último no le importo en lo más mínimo. En cambio una vez más, el sentimiento la dominó, guiándola nuevamente al camino de las lágrimas, el dolor y la decepción.
- ¿Qué quieres que te diga? – Cuestionó entre hipos – Ya te conteste lo que querías saber, ahora apártate – Ordenó y me hizo a un lado, saliendo de la habitación. Dejándome con un hueco en el corazón. La quería e irremediablemente me hacia falta.

Cerré la puerta y me volví a inmersar en mi habitación. Sola y fría, sin ningún indicio de vida, porque aunque yo, estuviera vivo, mi alma estaba muerta, y estaba muerta porque sin mi princesa a mi lado no había nada más porque vivir.

Y una vez más mire el techo, tirado desde mi cama, soportando el dolor que se alojaba en mi alma y aceptando las decisiones que ella tomaba, así, fueran erróneas. Muy dentro de mí, sentía gozo, felicidad, satisfacción. Pero sabía que esos sentimientos no me pertenecían a mí, sino a mi hermano. Él era el que estaba feliz, pero lamentablemente su felicidad era a costa de la mía y yo tenía que seguir bancándomela por mucho tiempo más. Pero increíblemente yo no le odiaba, ni siquiera le guardaba un poco de rencor. Sino al contrario, muy en el fondo de mi, yo era feliz, porque él era feliz, sentimientos de hermanos, de gemelos, que indudablemente nos unían hasta lo más profundo de nuestras almas.

¿Cómo era que teniéndola tan cerca, la sentía tan lejos? ¿Cómo era que el miedo se apoderaba de mí, cada que se le pegaba la gana? ¿Cómo era que después de haber sido tan feliz a su lado, ahora era uno de los hombres mas desgraciados sobre la faz de la tierra?

Y después de todo, aún sentía las fuerzas para seguir adelante, porque quería recuperarla, hacerla feliz, reír al unísono, bailar a su compás, quería besarle con ganas, decirle que la llama jamás se había apagado, y que a pesar de sus errores yo la perdonaba, porque era de humanos cometer errores, pero también era de humanos saber perdonar.

Los pocos rayos de luz que se llegaban a filtrar por la ventana, pegaron de golpe contra mi rostro, haciendo que parpadeara más de una vez por segundo. Tallé mis ojos con mis manos echas puños y como pude me incorpore para después ir a tomar una ducha.

Las gotas de agua tibia golpeaban insistentes contra mi cuerpo, haciéndome sentir bien. Hacía mucho tiempo que no tomaba una ducha a gusto, hasta hacer eso era estresante, y hoy aun mas, porque teníamos mucho trabajo, tanto los chicos como yo, el día de hoy estaríamos muy ocupados, David nos había avisado el día anterior que el clima no mejoraría en mucho tiempo, pero que aun así los vuelos habían sido autorizados, claro, tomando muchísimas precauciones, entonces los conciertos habían sido programados para nuevas fechas, y hoy era la primera después de un largo descanso y precisamente por ser el primero era por lo que muy seguramente terminaríamos mas cansados de lo acostumbrado. Y prácticamente seria así lo que restaba de la gira.

Y justo cuando terminaba de ducharme escuche la vocecilla de alguien en mi habitación.

- ¿Bill?
- ¿Mande? – Conteste alzando la voz, para que quien fuera que estuviera en mi habitación me escuchara
- ¿Estas ahí dentro? – Preguntaron y yo asentí
- ¡Si!
- Bien pues, solo venia a avisarte que David quiere vernos dentro de diez minutos en el lobby, hoy hay muchas cosas por hacer – Volvió a hablar aquella persona y justo en ese momento yo Salí del baño, ya cambiado y con una toalla enredada en mi cabello. Me di cuenta que la persona que me hablaba era Georg
- ¿Qué tan temprano nos empezaran a torturar? – Cuestioné con una sonrisa en el rostro, mientras secaba mi cabello y mi miraba en el espejo que estaba unido a la cómoda que se hallaba frente a mi
- Al parecer si – Se acercó a mi – Y haber tú, dime, ¿Por qué tan contento? – Preguntó curioso el ojiverde
- ¿Contento? Si estoy igual que siempre – Musité viéndolo a la cara, me encogí de hombros y volteé nuevamente al espejo para comenzar a delinearme. Aunque sea un poco, ya después Natalie terminaría de arreglarme
- No, claro que no, hace tiempo que no te veía tan feliz – Inquirió mi compañero y yo volteé a verlo una vez más
- ¿A si? – Pregunté – Y según tú ¿Desde cuando no estoy tan feliz? – El del bajo negó con la cabeza y me palmeo el hombro
- Olvídalo, lo bueno es que hoy estas feliz y podrás transmitirles esa felicidad a las fans que irán hoy a nuestro concierto – Me sonrió – Anda, apresúrate – Masculló y dio media vuelta. Ya iba a salir de mi habitación cuando lo llame
– Georg – Se giró para verme
- ¿Si?
- ¿Y Tom? – Pregunté y el abrió los ojos de par en par. Quizás se le hacia raro, porque desde hacía un par de meses yo ya no preguntaba por él y muy seguramente él por mi tampoco
- Abajo, en el lobby – Respondió y cuando iba a girarse para salir de mi habitación yo volví a llamar su atención
- ¿Mili ira con él?
- Si – Inquirió y salió de mi habitación

____________


El día, en si, no era uno de los mejores. Estaba nublado y muy seguramente, dentro de no mucho tiempo comenzaría a llover. Pero aún así yo seguía con esa sonrisa con la que había despertado, con la que había transcurrido parte del día y con la que definitivamente quería ir a dormir.

El concierto transcurrió como todos los demás, todo fue un éxito total. Y como era de esperarse al final del día todos terminamos realmente cansados. Pero Oh sorpresa, aún faltaba una entrevista para una televisora de paga. La cual ya hacía tiempo quería que fuéramos a su programa, pero por falta de tiempo no habíamos podido asistir.

Estábamos ya camino a la televisora, yo iba en el asiento trasero de la furgoneta, a mi lado iba Gustav y después Georg. Mientras que en el asiento del copiloto iban Tom y obviamente Mili. Ellos sabían como arreglárselas para caber los dos en un mismo asiento. Aunque no era del todo difícil, porque tanto mi hermano como ella eran delgados.

Miré hacia la ventanilla que estaba a un costado de mi y por fin las primeras gotas de lluvia se hicieron presentes, quedándose en los vidrios para después resbalar, dejando un pequeño recordatorio, para que quien fuera que viera aquella ventanilla supiera que esas pequeñas gotas de lluvia estuvieron ahí. Sentí un aire gélido recorrerme los brazos y fue por eso que los vellitos se me pusieron de punta, volteé a ver a cada uno de los integrantes de la banda y absolutamente todos, incluyendo a Mili comenzaron a ponerse sus respectivos suéteres y/o sudaderas en su caso.

Comencé a buscar mi chamarra pero no la vi por ningún lado. Entonces recordé que cuando había salido de mi habitación, la había dejado sobre la cama. Todo por salir con prisa.

- Mierda – Maldije por lo bajo

Al parecer me escucharon porque cuando me di cuenta Georg, Gustav y Tom me veían como preguntándose a que se debía semejante palabrota. Apreté los ojos y es que tenía frío y la lluvia a cada segundo se iba haciendo mas fuerte. Y obviamente cuando bajara de la furgoneta me mojaría todo. Cosa que no me convenía en lo absoluto, porque si me mojaba seguramente me enfermaría y en plena gira esa no era una buena idea.

Negué con la cabeza y por mi cabeza comenzaron a pasar todos y cada uno de los regaños que seguramente me llevaría cuando David se enterara. Me sentí un completo estúpido y tuve ganas de desaparecer para evitarme tan vergonzosa situación, o bueno, sino vergonzosa si tonta, todo por mi maldito descuido.

Abrí los ojos, solo para volver a taparlos cuando me cubrí la cara con mis manos. Entonces la furgoneta comenzó a disminuir su velocidad, hasta quedarse completamente quieta, señal de que habíamos llegado y también de que yo estaba en serios problemas, porque la pequeña lluvia que había comenzado hacia un par de minutos, ahora era una terrible tormenta.

- ¿Dónde esta tu chamarra? – Preguntó Gustav, negué con la cabeza.
- La eh olvidado en mi habitación – Entonces escuche a los tres carcajearse estruendosamente
- Jajajajaja y ¿Qué piensas hacer? Jajajaja – Cuestionó entre risas Georg. Y no pude evitarlo, a pesar de que estaba en problemas mi buen humor me domino haciéndome reír también
- Jajajajaja no lo sé – Musité partiéndome de la risa sobre mi asiento

Tom negó con la cabeza y salio de la furgoneta lo mas rápido que pudo, librándose un poco de la lluvia. Seguido de el bajaron Gus y Georg. Yo no sabía que hacer, no sabía si debía bajar o quedarme donde estaba. Entonces escuche que la fina voz de mi princesa me llamaba.

- Toma – Me dijo dándome su chamarra de mezclilla
- Pero…
- Pero nada, tú la necesitas mas que yo, anda póntela, supongo que si te queda ¿no? – Preguntó. Asentí con la cabeza y le sonreí, ella inmediatamente me devolvió el gesto y se giro sobre su asiento, quedando de rodillas sobre el y viéndome fijamente. Después alargo su mano y alboroto mi cabello – Anda greñas locas, tienes una entrevista que dar
- Mili – Trague saliva – Yo, yo quiero disculparme por lo de ayer – Sonrió
- Descuida, todo ah quedado en el pasado – Respondió. Joder es que ¿Podía haber persona más perfecta que ella? Al menos para mi no.
- Bueno pues supongo que te debo una – Dije y ella asintió con la cabeza – Pero… ¿Tu que harás? – Pregunté y justo cuando iba a responderme mi gemelo me llamo
- ¡Bill! Apúrate que la entrevista empieza en diez minutos – Gritó
- ¡Ya voy! – Contesté y volví a hablarle a Mili - ¿Y? – Se encogió de hombros
- Supongo que saldré así, pero no te apures estaré bien – Musitó
- Mili te resfriaras – Repliqué y ella sonrió mas ampliamente
- Pero yo no tendré ningún problema, en cambio si tú te resfrías Dave te regañara y tendrán que aplazar los conciertos – Inquirió
- ¡Bill! – Gritaron nuevamente mi nombre
- Anda, te están esperando – Se acerco y deposito un pequeño beso sobre mi mejilla
- Gracias…
- De nada – Respondió y yo baje de la furgoneta

Las gotas de lluvia pegaron fuertemente contra mi piel. Al parecer no era solo lluvia, porque en el asfalto podían verse pequeñas bolitas de hielo, que muy seguramente era granizo. Aún y con la chamarra que me había prestado mi princesa terminé totalmente empapado, al igual que los otros tres integrantes de la banda que me miraron con el ceño fruncido.

- ¿Y esa chamarra? – Preguntó Tom
- Es de Mili – Respondí y el abrió los ojos desmesuradamente
- ¿Y que haces tú con la chamarra de “Mi” novia? – Volvió a preguntar recalcando las últimas dos palabras. Sentí un retortijón en el estomago, me calaba hasta lo más profundo que me recordaran que mi princesa no era mía, sino de mi hermano, aunque yo lo quisiera de manera diferente.

- Mili me la presto – Repuse y comencé a caminar, pero Tom me tomo del brazo deteniéndome. Volteé a verlo extrañado y tanto Gustav como Georg comenzaron a caminar, adelantándose. Quizá huyendo de la riña que muy seguramente Tom y yo tendríamos dentro de pocos segundos.
- ¿Cómo es que la tratas con la punta del pie y ella te presta su chamarra? – Preguntó furioso, apretando mi brazo con demasiada fuerza, hasta hacerlo doler
- ¿De que hablas? – Pregunté con el entrecejo fruncido
- ¿De que hablo? Hablo de que ayer la trataste como si fuera una basura y hoy muy pancho te pones su chamarra – Rugió enterrando sus pocas uñas en mi brazo, con esto yo me jalonee pero no sirvió de nada, Tom tenía bastante fuerza incluso doblaba la que yo pudiera tener. A pesar de todo sabia que tenía razón, pero yo ya le había pedido una disculpa y en todo caso eran nuestros problemas, problemas que obviamente no involucraban en nada a mi gemelo
- Yo ya le pedí disculpas – Musite y el rió sarcásticamente, para después volver a fijar su mirada en la mía
- Una disculpa no va a curar todo el daño que le has hecho Bill – Dijo y me azoto contra la pared que estaba detrás de mi – Escúchame bien Bill, serás muy mi hermano, y te querré mucho, pero ella es mi novia y sobre todo mi mejor amiga, no dudes que la ponga antes que a ti, siempre dije que la defendería contra todo y contra todos, y me vale si tu estas entre todos esos que le quieren hacer daño, no me tentare el corazón Bill yo la defenderé y te puedo apostar todo lo que tengo que cuando yo peleo contra alguien no pierdo, jamás pierdo – Gruño dejándome estampado contra la fría y dura pared

Quería reprocharle algo, llevarle la contraria por lo menos, pero sabia que el tenia razón, tenia toda la maldita razón y era mas que obvio que como su novia y su mejor amiga la defendería contra todos y no importaba si ese todos era únicamente yo, aun así el lucharía, me lo había dejado claro y obviamente estaba en todo su derecho. Yo también habría hecho lo mismo si Mili hubiera sido mi novia, pero bien dicen que el hubiera no existe, hay que vivir en la realidad, y en mi realidad Mili no estaba ahí.

Respire profundamente y exhale ruidosamente. Tom, mi hermano, mi gemelo, me había declarado la guerra y esa guerra empezaría cuando yo le hiciera daño a mi princesa o si quiera intentase hacerlo. Cosa que muy probablemente el impediría.

Apreté los ojos y después los abrí de golpe, me encontré con la mirada fría de mi hermano, me dolía que después de todos los años que habíamos compartido juntos ahora una chica viniese a hacer tanto revoloteo entre nosotros, pero estaba claro que Mili no era una simple chica, ella era el amor de mi vida, y quizá también el de la suya.

- Bill, Tom – Escuchamos decir a un hombre de tez blanca y medio alto - Entran al aire en dos minutos es mejor que entren

Y así lo hicimos, nos olvidamos por un rato de nuestras diferencias y de la riña que acabábamos de tener y sonreímos como si nada hubiera pasado. Pero era claro que sonreíamos más por compromiso que por gusto porque sinceramente yo no tenía ni la más minima intención de sonreír, pero claro, ante las cámaras todo tenía que ser amor y felicidad, aunque en el fondo de nuestros corazones hubiera todo lo contrario.

Las preguntas de la entrevista fueron casi las mismas que en todas la demás, ya no se me hacia raro que me preguntaran por mi loco peinado, por mi maquillaje, por los conciertos que habían tenido que ser aplazados, por mi vida sentimental, por como me llevaba con mi hermano, por las peleas entre la banda, por las metas de la misma, por los éxitos de cada uno de nuestros conciertos, por el agotamiento de entradas de cada uno de los recintos en los que nos presentábamos, por mi disque anorexia, o también por mi preferencia sexual, que si duermo con mi perro, que si me gusta la pizza, que si le quitaron la licencia a Gustav, etc…etc…etc… Siempre era lo mismo y sinceramente yo ya estaba arto, arto de que siempre me hicieran las mismas preguntas y yo siempre tener que dar las mismas respuestas. Pero en esta ocasión hubo algo diferente, algo que para mí fue como si me clavaran un millón de cuchillos por todo el cuerpo. Por primera vez en toda mi vida, mis oídos tuvieron la desgracia de escuchar como mi hermano hacia publica su relación con mi princesa y digo desgracia no porque me molestara que el estuviera enamorado, quizá un par de años antes me hubiera encantado escuchar esas palabras de la boca de Tom, pero ahora me lastimaba porque su relación era con la chica que yo amaba y a la que amaría hasta el ultimo día de mi vida.

- Y dinos Tom ya que has decidido estar con una chica formalmente y hacerlo publico ¿Nos revelarías la identidad de tu novia? – Pregunto el conductor del programa a mi hermano
- Hummm... - Murmuro mi gemelo, aparentando indecisión. Quizás no quería revelar la identidad de su nueva novia porque muy probablemente todas y cada una de nuestras fans la agarrarian contra ella – Yo… no creo que sea lo mejor – Negó con la cabeza y después sonrío – Lo único que puedo decirles sobre ella es que es la chica mas maravillosa que halla tenido la fortuna de conocer
- Oh vamos Tom, revélanos la identidad de tu nueva galana – Pidió el entrevistador y Tom se quedo pensativo por algunos segundos, para cuando reacciono comenzó a jugar con su manos y muy en el fondo de mi ser sentí el nerviosismo tan grande que se apoderaba del cuerpo de mi hermano
- Quizá se los diga pero antes quiero hacerle una pregunta a alguna de todas las fans que están aquí acompañándonos en el set – Mascullo mi gemelo y se levanto de su asiento, arreglo su ancha playera y su sudadera para después comenzar a caminar hacia el publico que estaba repleto de nuestras fans quienes en cuanto vieron a Tom caminar hacia ellas estiraron sus manos para poder tocarlo, unas gritando, otras emocionadas pero la gran mayoría llorando. Les había pegado duro la noticia que mi gemelo les había dado de un momento a otro. Entonces se dirijo justamente al centro de todas aquellas chiquillas que nos seguían incondicionalmente y le tomo la mano a una castaña de ojos color miel quien enseguida se hecho a llorar mas ruidosamente. Porque si, de entre muchas ella era una de las que habían estallado en llanto al escuchar la revelación de mi hermano. Tom acaricio el largo cabello de la chica y enseguida limpio las lagrimas que por sus mejillas caían descaradas – Pequeña – Murmuro mi gemelo y la chica lo abrazo


// Narra Tom //


Sentí como me estrechaba contra su cuerpo y pude escuchar los gemidos lastimeros que trataba de reprimir la chiquilla que me abrazaba. Trate de tranquilizarla y cuando lo hube hecho la aleje un poco de mi rompiendo el abrazo que con gusto había correspondido, le mire a la cara y le sonreí, esperaba que ella me devolviera el gesto pero no lo hizo, en cambio la expresión de su cara no cambio en lo absoluto seguía con ese gesto de niña triste a la que le han quitado su mas delicioso caramelo. Acaricie su mejilla y ladee un poco mi cabeza para poder verla mejor - ¿Qué es lo que sucede? – Pregunte y la chica volvió a romper en llanto - ¿Por qué lloras? – Volví a cuestionar y la chica negó con la cabeza – Debe de haber alguna razón por la que lloras ¿No? – Murmure y la nena que estaba frente a mi asintió - ¿Me dirías esa razón? – Y nuevamente sentí el calor de su cuerpo junto a al mío y sus mejillas empapadas humedecieron las mías
- Tu…tu no puedes tener novia – Musito entre hipos
- ¿Por qué? – Pregunte y ella se alejo bruscamente de mi y me miro a la cara
- Porque tu eres Tom Kaulitz, ¡Nuestro guitarrista! – Dijo alzando la voz y recalcando las últimas dos palabras. Asentí con la cabeza y me acerque un poco más a ella
- Pero también soy una persona – Inquirí - ¿Tu de verdad eres mi fan? – Cuestione y ella admitió en un pequeño susurro – Entonces como mi fan estas triste cuando yo estoy triste ¿Cierto? – Interrogue y ella volvió a asentir – Pero ahora deberías estar feliz, porque yo estoy feliz – Murmure y ella soso moqueó un par de veces admitiendo que lo que yo había dicho era verdad –Bueno pues no quiero ver mas lagrimas, no quiero que esas lagrimas feas obstruyan tu linda cara – Musite y ella sonrió. Le di un beso en la mejilla y me aleje volviendo a sentarme en el sillón en el que estaban tanto el conductor como los otros tres integrantes de la banda quienes me miraban asombrados por lo que había hecho
-Entonces Tom… ¿Nos dirás quien es la afortunada? – Interrogo otra vez el entrevistador y yo sonreí
- Por ahora no lo diré, quizá después, ahora quiero disfrutar de mi noviazgo, no quiero que la agobien con preguntas – Le dije y el sonrió
- Esta bien, ya que no quieres revelarnos la identidad de tu novia por lo menos dinos ¿Es famosa?
- No… ella no tiene nada que ver con este medio. Es por eso que por ahora no les diré quien es – Repuse y el entrevistador continuo con la preguntas a mis demás compañeros

Por fin después de media hora la entrevista acabo y salimos del set donde nos habíamos encontrado las últimas dos horas. Al salir me encontré con la preciosura de cabellos rubios que me quitaba el aliento. Suspire y sonreí. Estaba sentada en uno de los sofás de piel que estaban en el largo pasillo hablando por teléfono y partiéndose de la risa. Con solo escuchar sus melodiosas carcajadas inevitablemente yo también reí. Era increíble, era como si ella fuera la razón que le daba sentido a mi vida, era como si ella fuera lo único que necesitaba para poder ser feliz. Indudablemente ella era la chica de mi vida y rogaba a dios que algún día yo pudiera significar lo mismo para la suya.

Me acerque lentamente y cuando ella noto mi presencia se despidió de la persona con la que hablaba y se levanto rápidamente hasta llegar a donde yo estaba. Venia totalmente empapada y pude notar como temblaba por el fuerte frío que estaba haciendo. Me quite rápidamente la holgada sudadera que llevaba puesta y se la coloque para brindarle un poco de calor a su delgado y bien esculpido cuerpo.

- No…no es necesario Tom – Replico mi rubia y yo le sonreí
- Si es necesario – Inquirí y ella frunció los labios
- ¿Y tu?...
- Yo estaré bien. Ahora dime ¿Con quien hablabas que estabas tan divertida ah? – Sonrió
- Con una amiga – Dijo y después me abrazo por la cintura - ¿Por qué anunciaste nuestro noviazgo sin consultármelo? – Pregunto y sentí mi corazón latir frenético
- Fue algo que se dio de repente – Musite y ella clavo un pequeño beso tronado sobre mis labios, sonreí…
- Eso no te justifica Kaulitz, pero esta bien – Murmuro y comenzamos a caminar a la furgoneta que nos había traído y que ahora nos llevaría de regreso al hotel. Estaba tranquilo, me sentía pleno y feliz. Por fin todo en mi vida comenzaba a marchar bien, después del incidente del día anterior con mi novia y mi gemelo, ella había regresado a mi habitación triste pero más cariñosa que nunca. Y ahora que había anunciado nuestro noviazgo ella lo había tomado de una manera muy agradable y en vez de reprocharme me había besado. Quizá, por fin, después de tanto tiempo, ella comenzaba a aceptar nuestra relación y alo mejor muy en el fondo de su corazón comenzaba a sentir algo más allá de una amistad hacia mí.

Subimos a la furgoneta, nuevamente ella y yo adelante, como ya era costumbre cada que la llevaba conmigo. Le sonreí y me acerque lentamente hasta colocar mis labios sobre los suyos, haciendo movimientos lentos pero certeros, amoldándome a sus labios, a sus besos, al poco cariño que me brindaba y que yo como buen enamorado recibían con toda la emoción del mundo. Deposite un último beso tronado sobre sus labios y acaricie su cabello lentamente, enredando mis dedos entre su rubia y ondulada cabellera.

Era increíble cuan feliz me hacia. Porque aunque sabia a la perfección que su amor aun le pertenecía a Bill yo seguiría en mi lucha incansable por hacer que ella se enamorara de mi. Simplemente porque era lo que mi corazón me pedía incansablemente que hiciera, porque como mi primer amor no la dejaría ir. Porque ella era mi vida entera, mi primera novia y muy seguramente la ultima a la que querría con toda el alma lo que me restaba de vida.

- ¿Tom? – Escuche decir a mi preciosa
- Ummm... – Dije sin voltear a verla, pero esto no duro mucho porque enseguida ella con una de sus manos me tomo del mentón y me obligo a mirarle. Obviamente no puse resistencia, adoraba esos momentos en que ella quería que yo le prestara atención
- ¿Qué es lo que sucede cariño? – Pregunto y fruncí el ceño
- ¿Suceder? ¿De que?
- ¿Por qué lloras? – Pregunto en voz apenas audible, para que las demás personas que iban en la furgoneta no se dieran cuenta y limpio una lagrima que descendía por mi mejilla. Inconscientemente había comenzado a llorar
- Por nada, estoy bien – Musite y con el dorso de mi mano limpie las lagrimas que aun empañaban mi vista
- Tom…
- Tranquila, estoy bien, te prometo que no es nada – Murmure y ella negó con la cabeza, mientras que al mismo tiempo me acomodaba en el asiento y ella se sentaba en mis piernas. Como si no le importara que el amor de su vida la viese
- Nene – Suspiro – Me imagino en lo que pensabas – Volteo a los asientos de atrás y enseguida volvió a mirarme – Pero no debes preocuparte, no tienes porque ponerte de ese modo, estoy contigo no con el y eso es lo que importa – Dijo y yo me acerque lentamente a su oído
- Tal vez tu cuerpo este junto a mi, pero tu corazón y tu cariño están con el – Susurre y ella trago saliva pesadamente y nuevamente me miro a la cara
- Tom…tú sabes que yo estoy poniendo todo de mi parte para que eso cambie. No es fácil entiéndeme por favor – Pidió y yo intente hablar pero ella me lo impidió – Siento mucho esta situación, pero desde el principio te deje claro todo, se que te prometí que lo olvidaría y enserio lo estoy intentando – Chillo y yo limpie las lagrimas traviesas que comenzaban a deslizarse sobre sus mejillas
- Te entiendo, por eso no te reprocho nada – Dije y ella se acerco a mis labios. Me beso tierna y suavemente, pocas veces lo hacia de ese modo. Pero cuando lo hacia así, sabia que era un beso en realidad sincero. La abrace por la cintura y repegue su cuerpo al mío y enseguida pude escuchar la voz de Georg que nos hacia burla
- Hay si mucho amor…mucho amor jajaja – Se carcajeo Georg y Gustav le siguió
- Beso…beso…apapacho y apapacho y al rato terminaran en la cama como siempre jajajajaja – Dijo Gustav y Mili soltó una risita floja mientras que alargaba una de sus manos y le daba un manotazo a ambos para que pararan
- Oh si Tom…así…mas…mas jajajajajajajaja – Musito Gustav
- Chicos basta – Decía Mili a medias divertida a medias seria – No es gracioso
- ¿A no? ¿Entonces porque te ríes? – Pregunto Gus
- Pues porque sabe que es verdad – Contesto Georg y los dos se carcajearon ruidosamente
- Tú que sabes niño – Replico mi novia y le dio un puñetazo a Georg en el hombro para que parara, pero no lo hizo. Voltee a verlos y seguían en su juego total.

Sin poder evitarlo reí por lo bajo y Mili negó con la cabeza. Eran pocos los momentos en los que un simple comentario de ese par me hacían sentir bien y la mayoría de sus comentarios tan graciosos tenían que ver con la rubia que tenia como novia.

Por fin la gran puerta del hotel quedo frente a nosotros y Bill fue el primero en bajar seguido de Toby. No se porque o bueno mas bien si sabia el porque de que el fuera el primero en salir y peor aun del modo en que lo había hecho. Rápido y molesto. Azoto la puerta tras su bajada y los chicos voltearon a verle y negaron con la cabeza. Mili hizo lo mismo y yo solo les observe.

- ¿Y ahora? ¿Que paso? – Cuestiono Georg
- Lo mismo de siempre. No puede aceptar que las cosas son como son y no podemos cambiarlas – Contesto Mili y Gustav bufo por lo bajo
- Ya he hablado con el – Negó con la cabeza – Le duele verte con su hermano – Dijo Gus y Mili volvió a mirar hacia la ventanilla donde podía verse perfectamente mi hermano a lo lejos
- Estoy cansada de esta situación. Estoy harta de que cuando quiere se enoja y cuando yo trato de hablar con él, el se niega y me trata peor que a una porquería. Yo ya estoy hasta la madre de esto. Si no puede aceptarlo no es mi problema sino el suyo – Mi nena exploto y bajo de la furgoneta lo mas rápido que pudo. Entrando al hotel y pasando de largo del lugar donde se encontraba mi gemelo
- ¿Qué piensas hacer? – Pregunto Georg y yo negué con la cabeza
- No hay nada que hacer, él tuvo su oportunidad y no la supo aprovechar, yo no desperdiciare la mía. No le pondré en bandeja de plata lo que tanto trabajo me ah costado conseguir – Gruñí algo alterado por la situación y Gustav se sentó en la orilla del asiento trasero para poder verme mejor y palmear mi hombro
- Él la ama – Musito, voltee a verlo de lleno y con los ojos llorosos
- Yo también Gustav, no es justo que siempre tenga que darle lo que es mío. No es justo que el niño siempre consiga lo que quiere a costa mía. Siempre es igual, si a el le compraron una paleta y a mi un chocolate y al niño le gusta mas el chocolate yo tengo que cambiárselo por la paleta, si a mi me compran un oso y a el un cochecito tengo que cambiárselo porque sino el niño llora. ¡Ya no Gustav! Ya estoy harto, no le daré el gusto de tener lo que a mi tanto me ah dolido – Grite y Georg bajo rápidamente del vehiculo. Apartándose del gran drama que se había provocado gracias al gilipollas de mí hermano
- Esta bien Tom, respeto tu manera de pensar y no tengo ningún derecho de cuestionar todas y cada una de tus decisiones, solamente recuerda que Bill es tu hermano y que muy en el fondo aunque le duela él es feliz porque tu eres feliz – Inquirió y negué
- No Gus, el será feliz el día que Mili no este mas junto a mi – Dije y baje cerrando la puerta tras de mi. Comencé a caminar pero la mano de Gus al agarrarme del brazo me detuvo
- Sabes que te aprecio Tom y que por eso te digo lo que te digo, pero Bill también es mi amigo y de igual manera lo aprecio. No te diré mucho mas que si en realidad quieres a Mili hazla feliz – Pidió y me sonrió. Contadas eran las veces en que hacia lo que a continuación haría pero esta vez sentí la necesidad de hacerlo, Gus era como un hermano para mi, además de uno de los mas fieles consejeros de mi rubia y obviamente que a mi el me diera consejos me ayudaba mucho. Lo abrace palmeando su espalda un par de veces y me aleje de el
- Gracias Gus
- Eres mi amigo y aprecio mucho a Mili, no hay nada que agradecer

Comencé a caminar nuevamente en dirección al hotel y cuando estuve dentro de el una voz me llamo por mi nombre. Voltee para ver quien era y ahí a mi costado vi a mi gemelo quien golpeteaba el suelo con su pie y estaba con ambas manos en los bolsillos de sus pantalones. Le mire de pies a cabeza y me gire para quedar de frente a el.

- ¿Qué? – Pregunte y me cruce de brazos
- Yo quisiera saber si podemos hablar – Mascullo mi hermano y yo respire ruidosamente asintiendo con la cabeza
- Dime…
- Bueno…yo preferiría que fuera en un lugar mas…privado – Dijo volteando a ver a su alrededor

Caminamos hasta el ascensor y esperamos a que las puertas de este se abrieran, cuando lo hicieron subimos en silencio hasta el piso indicado y entramos a su habitación. Porque esa era la indicada. Cerré la puerta tras de mi y nuevamente camine hasta un sillón que se encontraba justamente al frente de su cama. Me senté y espere un par de segundos hasta que él se decidiera y empezara a hablar.

Los minutos seguían pasando y la habitación continuaba en silencio. Y precisamente ese silencio tan incomodo fue el que me obligo a comenzar yo a hablar.

- ¿Y bien? – Pregunte - ¿De que querías hablar?
- Bueno…yo quería hablar de… - Se quedo callado y entonces adivine de que era de lo que quería hablar conmigo, o mas bien de quien quería hablar conmigo.
- De Mili ¿Cierto? – Cuestione y el asintió
- Yo…solo quería preguntarte algo
- ¿Que?
- ¿Por qué con ella Tom? ¿Por qué? Si sabias que yo la amaba – Dijo y se derrumbo frente a mis ojos
- Y respete el hecho de que tú la amabas. Pero tú ya estabas con Pamela. Tuviste la oportunidad de estar con Mili antes de que te involucraras con tu última novia, pero no quisiste. El porque no lo se y en realidad no quiero saberlo. Lo único que quiero que sepas es que si tu no la supiste hacer feliz yo si lo are – Respire profundamente y continué – Se que te lastima y en verdad lo siento, pero si en realidad la quieres y me quieres a mi dejaras que tanto ella como yo seamos felices – Musite y el agacho la mirada
- Pero tu felicidad y la de ella es a costa de la mía – Dijo y se me callo el corazón a los pies
- Pero también debes entender que tuviste tu tiempo. Ya te lo dije, si no supiste aprovecharlo no es mi problema. Ella decidió con quien quería estar y contra eso ni tu ni yo podemos hacer nada – Inquirí y el asintió
- Eso lo se – Y un gemido lastimero escapo de su garganta – Por eso eh decidido dejarla ser feliz. Hoy en la mañana me desperté con deseos de recuperarla y hacerla feliz. Pero no seria justo, porque ella ya es feliz contigo así que no are nada mas por recuperarla… solo… solo hazla feliz… es lo único que te pido Tom… hazla muy feliz…


Continuara…
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Re: Dangerous Love

Mensaje  Ruby Gloom el Dom Nov 21, 2010 3:51 pm

Ok, no se que decir, veo una mejoría increible, estoy muy contenta
me ha encnatado de sobre manera, enserio, es increible, me encantó, claro los acentos ya son pequeños detalles,
en general, has avanzado bastante, y em ha encantado la historia, es muy genial, y creo que soy igual que tu, soy algo perfeccionsita,
muy a menudo busco críticas de betas ya experimentados, y siempre estoy revisandolos, pues yo he pecado de hacer Mary Sues, y cuando abrí mis ojos
y vi lo que había hecho, casi me vomito, y los acentos, pues si, me fallaba mucho, ultimamente mejoré en ese aspecto, y se lo que es eso de estar al pendiente de los acentos.
Lo bueno es que mi mamá es la que me ayuda a ver los errores, sin ella no se que haría.
En fin, creo que me salgo del tema (?) la historia es muy buena, me encanta, es genial, la adoro y espero seguir leyendo más.
Tiene una trama genial y maravillosa, y adoro la histora.

Besos, por cierto.
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Capítulo # 5

Mensaje  Michelle Metzeler el Sáb Nov 27, 2010 6:10 pm

Sin mucho ke decir... los komentarios en el kapitulo pasado fueron mas bieen pokos... uno en realidad & fuee mucho menos de lo ke yo me esperaba... igual ahorita no me importa, ando enrolada en otras kosas apartee, tokio hotel a mexiko el jueves & yo no se si ire =( espero ke papa o mama me den la sorpresa igual ke kon los premios mtv del 2008 en guadalajara u_u joder pero ke suerte me kargo Sad llorareee...
Por cierto, el kapi tiene soundtrack.... That should be me---- justin bieber... ni me gusta el interprete, pero fuee justo lo ke keriiaaa paraaa el kapi...


Capítulo # 5

// Narra Mili //


Nuestro destino… México. Estábamos en el Aeropuerto y dentro de no mucho estaríamos abordando el avión correspondiente para poder llegar a nuestro nuevo hogar (por así llamarlo). Suspiré casinamente y cerré los ojos mientras que poco a poco recargaba mi cabeza en la pared que se encontraba tras la silla en la que me había sentado. Me sentía aturdida y quizá un poco nerviosa. Nunca me había gustado subir a un avión, me inquietaba de sobremanera el saber que estaba a miles de kilómetros del suelo. ¡Joder! Otra vez no… Una vez más me sentía aterrorizada y eso que aún no habíamos abordado la máquina esa a la que tanto miedo le tenía.

Abrí los ojos de golpe y enderece la cabeza para encontrarme con la mirada extrañada de mi novio frente a mí. Le sonreí tímidamente y él me devolvió el gesto un poco mas confiado. De repente estiro su mano tratando de alcanzar la mía y yo fruncí el ceño sin entender el porque de su movimiento.

- ¿Por qué esa carita? – Preguntó mi novio con una sonrisa traviesa en el rostro
- ¿A dónde quieres llevarme? – Interrogué y él sonrió mas ampliamente acercándose inmediatamente a mi oído
- No es a donde tú crees – Dijo en un susurro y una risita escapo de su garganta. Después se irguió para regresar a su postura anterior y volvió a estirarme su mano
- ¿Entonces? – Volví a cuestionar con las cejas enarcadas
- Es hora de abordar el avión ¿Qué no escuchaste? – Inquirió y yo solo me limite a negar lentamente con la cabeza.

En un movimiento pausado pero certero me incorpore de mi asiento. Sacudí un poco mis ropas, resople por lo bajo y tome de la mano a Tom quien aun la tenia estirada para poder agarrarme. Voltee a mi alrededor y cual fue mi sorpresa al ver que no había nadie mas en el lugar, solamente Tom y yo.

- ¿Dónde están todos? – Pregunté y el rasco su cabeza mientras volteaba a su costado para inmediatamente regresar su mirada a mi
- Creo que ya han abordado el avión y si no queremos tener problemas es mejor que nosotros también lo abordemos – Asentí con la cabeza y comenzamos a caminar

Sentí como si alguien me observara y no pude evitar voltear a ver atrás de mí en un movimiento rápido. Pero note que el lugar seguía tan solitario como la habitación que me esperaba en México. Tom me giro la cara para poder verme directamente y frunció el entrecejo. Quizás mi repentino movimiento lo había asustado.

- ¿Pasa algo? – Preguntó y yo voltee una vez más a mis espaldas
- Es que… creí que…
- ¿Creíste que? – Preguntó mi novio aun con el ceño fruncido y yo negué frenéticamente con la cabeza
- No, nada – Seguí caminando

Llegamos a la puerta de la asquerosa maquina voladora. Me detuve en seco y me debatí en si entrar o no. Aunque igual lo que decidiera en ese momento no importaba mucho. Al final tendría que abordar, no había de otra. Mi novio que iba tras de mi se acerco un poco mas y me abrazo por la cintura recargando su barbilla en mi hombro y hablándome al oído. Haciéndome estremecer hasta lo inimaginable.

- ¿No piensas entrar? – Interrogó y yo ladeé mi cabeza solo un poco para poder verle
- Sabes que me aterrorizan estas cosas – Musité en tono serio y él clavo un pequeño beso sobre mi mejilla
- Lo sé, pero es necesario que subas, porque caminando no llegarías ni en un año – Inquirió para después soltar una tremenda carcajada que hizo que me alejara considerablemente de él. Me había aturdido un poco su risa tonta e inesperada. Lo miré furibunda y mi rastudo solo sonrió acercándose una vez hacia mí
- Vez, no era tan difícil que entraras al avión – Dijo y me abrazo fuertemente provocando que yo también lo abrazara y viera como una de las azafatas cerraba lentamente la puerta del avión
- Es mejor que nos vallamos a sentar – Susurré y él asintió

Esperaba sentarme sola, en realidad necesitaba tiempo para mí. No es que me incomodara la presencia de Tom al contrario me hacia sentir que no estaba sola y eso realmente me encantaba pero como cualquier persona quería pensar y meditar las cosas que pasaban en mi vida. Me acerqué a uno de los muchos asientos que estaban desocupados y me senté justo a lado de la ventana. Pude observar como Tom pasaba de largo del lugar en donde se encontraba su hermano y se acercaba hasta donde estaba yo. Torcí la boca en un extraño gesto de inconformidad y reproche total.

- ¿Qué? – Cuestionó mi rubio a escasos metros de donde me encontraba
- ¿No piensas sentarte con Bill? – Pregunté y él negó – Tom, te agradezco que quieras sentarte conmigo, de verdad es algo que me hace sentir bien – Musité y él se acerco al asiento que estaba junto a mí y me miró atentamente
- ¿Pero…?
- Pero él es tu hermano Tom, no puedes dejarlo de lado por mi ¿Entiendes? Sabes que amo que te sientes conmigo cada vez que salimos, adoro que siempre estés tan al pendiente de mí, pero debes tener en cuenta que él – Señalé con delicadeza hacia el lugar donde se encontraba Bill – tiene sentimientos y ten por seguro que le duele que lo hagas tan de lado como lo has venido haciendo desde hace tiempo – Musité y él asintió incorporándose de su lugar para después retirarse de donde estaba, no sin antes regalarme un tronado beso en la coronilla

Expulse ruidosamente el aire contenido en mis pulmones y eché una vez mas la cabeza hacia atrás, recargándola en el respaldo del asiento. Giré mi cara viendo de lleno hacia la ventana que me hacia admirar la velocidad inconcebible a la que iba el avión para poder tomar vuelo y comenzar a elevarse por los aires. Apreté fuertemente los ojos por no se que tiempo y para cuando los abrí pude ver nubes y mas nubes a través del cristal. Un escalofrío me recorrió de pies a cabeza por el vértigo tan grande que azotaba con furor mi cuerpo y comencé a frotar mis manos, la una con la otra para poder tranquilizarme aunque sea un poco.

Saqué mi celular del bolsillo de mi chaleco y puse los auriculares sobre mis oídos. Tenía que distraerme en algo si no quería volverme loca por el pánico tan terrible del que era victima mi cuerpo y mi mente. Pulse play y una canción muy peculiar comenzó a sonar “One Time” de Justin Bieber.

Aún me preguntaba como es que traía una carpeta repleta de canciones de ese niñato al que yo tanto había criticado. Era curioso, jamás lo había escuchado y aun así lo juzgaba como un juez lo haría ante un acusado, pero después de haber escuchado “That should be me” de este mismo interprete, había descargado como desesperada todas las canciones grabadas y por grabar del tal Bieber.

[Flash-Back]

- Y te dejo en sus manos, confío plenamente en que el te sabrá hacer feliz – Musitó Bill tratando de que no se le quebrara la voz nuevamente
- Pero… - Intenté reprochar pero el poso su dedo índice sobre mis labios
- Es lo mejor – Inquirió y camino hacia la puerta de la habitación, dejándome parada en medio de la misma. Cuando estuvo frente a la puerta de madera barnizada en color blanco tomo el pomo entre sus manos y volteo a verme por última vez. Una lágrima resbalaba por su mejilla y yo sentí mi corazón partirse en miles de diminutos pedazos al verlo de tal manera y mas que eso al verlo partir de mi lado. Le mire dolida y en menos de una milésima de segundo ya tenía la mirada puesta sobre el piso. Me rehusaba a verlo, me rehusaba a aceptar que este era el fin. – Princesa – Le escuché decir con la voz quebrada, provocando que yo levantara instantáneamente la mirada y la posara sobre sus ojos enmarcados en sombra negra que a estas alturas ya estaba algo corrida. Le miré fijamente y tuve que apretar los labios para no comenzar a llorar. No quería que se fuera ¡No quería! – Ese debería ser yo – Musitó y salio de la habitación.

Las lágrimas no se hicieron esperar y escaparon de mis ojos como si estos fueran ríos desbordándose. Sentí mis piernas desfallecer y enseguida de esto el frío y duro mármol pegar fuertemente contra mis nalgas. Gemí ruidosamente mientras seguía llorando. Bill era mi perdición y ahora que él se había ido me sentía en un frío y vacío callejón oscuro. De donde muy seguramente nunca podría salir. Entonces escuche el vibrar de lo que seguramente era mi celular sobre la cama. Como pude me levante para enseguida dejarme caer de trasero sobre la cama. Tomé entre mis manos el aparatito color plata y abrí la tapa para encontrarme con el aviso de “Tiene un mensaje nuevo”. Con la manga de mi suéter limpie las lágrimas que empañaban mi vista y al mismo tiempo apreté el botón correspondiente para que el dichoso mensaje apareciera justo frente a mis ojos.


“Presiona play en el DVD y observa atentamente”


Era lo único que decía. Presioné una tecla para poder ver de quien era el mensaje y no pude evitar gimotear cuando vi que la persona que lo enviaba era nada mas y nada menos que mi príncipe, ese que había abandonado a su princesa para dejarla a merced de su propio hermano. Tragué saliva pesadamente y con la mano temblorosa tome el control remoto del DVD que se encontraba sobre el buró que estaba justo a lado de mi cama. Me acomode sobre la cama y presione play. La televisión se encendió por si sola cuando el reproductor le envió la señal.

[[[NOTA: PONER AQUI LA CANCIÓN “THAT SHOULD BE ME” DE JUSTIN BIEBER]]]

Una extraña canción comenzó a sonar y seguida de esta comenzaron a aparecer un sin fin de fotos. De él conmigo… mías con su hermano. Sentí mi corazón latir vertiginosamente y sin poder evitarlo mi cuerpo empezó a temblequear otra vez. Me sentí una completa estúpida, lo había arruinado todo. Esos momentos tan perfectos que se reflejaban en todas aquellas fotos que nos habíamos tomado con tanta ilusión, ahora no eran mas que recuerdos… hermosos recuerdos que me hacían sentir la peor basura de todo el mundo. Quería apartar la vista de la Tv. y casi estuve a punto de hacerlo, pero algo me detuvo.



That should be me
[Ese debería ser yo]

Holding your hand
[Sosteniendo tu mano]

That should be me
[Ese debería ser yo]

Making you laugh
[Haciéndote reír]

That should be me
[Ese debería ser yo]

This is so sad
[Esto es tan triste]

That should be me
[Ese debería ser yo]

That should be me
[Ese debería ser yo]

That should be me
[Ese debería ser yo]

Feeling your kiss
[Sintiendo tu beso]

That should be me
[Ese debería ser yo]

Buying you gifts
[Comprándote regalos]

This is so wrong
[Esto esta tan mal]

I can’t go on
[No me puedo ir]

Do you believe
[Hasta que creas que]

That should be me
[Ese debería ser yo]

That should be me
[Ese debería ser yo]


You said you needed a little time
[Tú dijiste que necesitabas un pequeño tiempo]

From my mistakes
[Por mis errores]

It’s funny how you used that time
[Es divertido como usaste ese tiempo]

To have me replaced
[Para reemplazarme]

Did you think that I wouldn't see you?
[¿Creías que no te veía?]

Out at the movies
[¿Saliendo Del cine?]

Watch doing to me
[¿Que me estas haciendo?]

You’re taking him where we used to go
[Lo estas llevando a donde solíamos ir]

Now if you’re trying to break my heart
[Ahora bien, si estas tratado de romper mi corazón]

It’s working cause you know
[Esta funcionando por que sabes]

That should be me
[Ese debería ser yo]


Y era cierto… ese debería ser él, pero lamentablemente no lo era y eso… no podía cambiarlo. El corazón se me contrajo una y otra vez por los constantes hipos de los que era victima gracias a mi por de mas lastimoso llanto. Las fotos, los recuerdos, los sentimientos seguían pasando frente a mi, descarados y prepotentes, tanto que me intimidaban gracias a su gran belleza, porque si, todos y cada uno eran tan bellos como una joya misma. Me deje caer al piso una vez más y acune entre mis brazos a mis piernas enterrando entre mis rodillas mi cara. Quería desaparecer y olvidarme de lo que estaba pasando. Quería ser otra persona y por estúpido que suene quería y deseaba con toda el alma, jamás haber conocido a los Kaulitz, porque de esta forma no me estaría atormentando por todo lo ocurrido.

That should be me
[Ese debería ser yo]

Holding your hand
[Sosteniendo tu mano]

That should be me
[Ese debería ser yo]

Making you laugh
[Haciéndote reír]

That should be me
[Ese debería ser yo]

This is so sad
[Esto es tan triste]

That should be me
[Ese debería ser yo]

That should be me
[Ese debería ser yo]

That should be me
[Ese debería ser yo]

Feeling your kiss
[Sintiendo tu beso]

That should be me
[Ese debería ser yo]

Buying you gifts
[Comprándote regalos]

This is so wrong
[Esto esta tan mal]

I cant go on
[No me puedo ir]

Do you believe
[Hasta que creas que]

That should be me
[Ese debería ser yo]

That should be me
[Ese debería ser yo]

That should be me
[Ese debería ser yo]

That should be me
[Ese debería ser yo]

That should be me
[Ese debería ser yo…]


[Fin Flash-back]


Si, bueno… un recuerdo difícil de superar, mas no imposible. Sonreí y negué con la cabeza. Sabia que no me hacia bien recordar ese día y sin embargo lo seguía haciendo cada que me encontraba sola. Limpie una lágrima traviesa que había escapado de mi ojo derecho y miré nuevamente hacia la ventana. Suspiré y abrí mi celular para ver la hora… ¡Genial! Las 9:00 A.m. y nuestra llegada a México estaba estimada entre las 12:00 y 1:00 P.m.… Aún quedaba un largo viaje por recorrer y lamentablemente mi paciencia no era tanta como para soportar tantísimo tiempo.

Tendría que arreglármelas para aguantar las 3 o 4 horas que quedaban de viaje y aunque la música lo hacia menos pesado, la inquietud que me caracterizaba no ayudaba en nada. Cerré los ojos y me recargué a mis anchas en el respaldo del asiento, dispuesta a sumergirme en mis pensamientos o a dormir si es que se daba el caso, pero una mirada penetrante me hizo sentir incomoda, al grado de tener que abrir nuevamente los ojos. Esperaba encontrarme a Tom frente a mí, sino es que a Gus o a Georg, incluso a Bill, pero una vez mas frente a mi no había nadie, ni a mi lado, ni atrás. Todos seguían en sus respectivos asientos y las azafatas ni hablar, ellas no se habían aparecido en lo poco que llevábamos de viaje.

Pero entonces ¿Por qué sentía que alguien me observaba? ¿Acaso serian delirios de persecución? Por dios… eso era imposible, no estaba tomada y mucho menos drogada como para sentir tal cosa, pero si no era eso ¿Entonces que?

Una vez más le reste importancia y regresé a mi posición anterior. Realmente quería dormir y este era un buen momento para hacerlo, porque al menos durante las próximas 3 horas seguramente nadie intentaría despertarme. Es mas, me atrevía a apostar todo el dinero del mundo que todos los demás o si no todos al menos la mayoría harían lo mismo que yo… dormir durante todo el camino o quizás parte de el.

Deje que la música pacifica y tranquila me arrullara, hasta que por fin sucedió. Los parpados comenzaron a pesarme más de la cuenta y estuve segura que de un momento a otro perdería el conocimiento de las cosas. Para poder dormir placida y tranquilamente.

No tardé mucho en despertar, las turbulencias que estaba sufriendo el avión ayudaron a despertarme, pero más que eso, lo que provoco que yo regresara al mundo de la realidad total fue el vibrar de mi celular… Aún tenía puestos los auriculares y en este preciso momento comenzaba a sonar “Flowers for a ghost de Thriving Ivory”. Una canción por demás preciosa y que me traía muchos recuerdos bonitos de cuando era una simple adolescente de 15 años. Los años habían pasado y ahora estaba a pocos meses de cumplir los 19 y aunque no le tomaba mucha importancia, a veces me daba miedo. Me daba terror comenzar a ser una mujer madura. Pero igual, eso no importaba, aun faltaba tiempo para comenzar a serlo y mientras tanto yo seguiría siendo la misma chiquilla traviesa que había acostumbrado a ser desde pequeña.

Presione una tecla cualquiera de mi móvil y un mensaje por vía Bluetooth se hizo presente en la pantallita encendida del aparatito que tenia entre manos.

“Te amo”

Me reí discretamente, no hacia falta ver de quien era el dichoso mensajito. Estaba mas que claro que el responsable de esas dos palabritas era Tom. Me recorrí apenas un lugar para quedar sobre el asiento que estaba junto al pasillo e incline mi cabeza para poder ver a Tom, que estaba por lo menos 5 asientos adelante y a la izquierda de donde yo me encontraba. Como era de esperarse él también estaba a medias volteado sobre su asiento, tratando de verme aunque sea un poco. Le salude con la mano, agitándola varias veces y sonriéndole a la vez, Tom me devolvió el gesto e hizo el ademán de mandarme un beso por los aires y como decidí seguirle el juego hice como si atrapara ese beso con una de mis manos y lo lleve hasta el pecho (A la parte donde se supone esta nuestro corazón) sonreí una vez mas y gesticulando con la boca le dije “Te amo” y mas que por compromiso lo hice porque fue lo que mi corazón me pidió.

Suspiré y regresé nuevamente a mi lugar. Miré por la ventanilla y con mucha fuerza de voluntad me acerque a escasos centímetros de ella para poder mirar hacia abajo. Mas que miedo me causo un poco de gracia el ver como todo era tan pequeñito, las personas parecían hormiguitas y las casas apenas un bultito de arena levantado por el suelo. Me reí un poco y por un momento el miedo desapareció, cosa que obviamente me hizo sentir tranquila. Pero como un buen momento no dura toda la vida este pronto terminó gracias a las malditas turbulencias que experimentaba el avión. Traté de tranquilizarme, pero era realmente miedosa cuando se trataba de estas cosas. Apreté con todas mis fuerzas los ojos, como si de eso dependiera mi vida y traté de tranquilizarme, pero no sirvió de nada. Las jodidas turbulencias se hicieron mas fuertes a cada segundo y estuve casi segura que el avión se vendría abajo y junto con el todos nosotros.

El avión se seguía moviendo turbulentamente y el miedo comenzó a dominarme, las manos me empezaron a temblequear y la desesperación se hizo presente. Tenía ganas de levantarme de mi lugar e ir a la cabina para pedirle al conductor que aterrizara, quería bajar de una vez por todas de ese maldito invento al que tanto odiaba. Pero sabía que no era lo apropiado y precisamente por eso fue que me quede sentada en mi lugar. Adopte mi cuerpo en posición fetal y hundí mi cara en mis rodillas. Las lágrimas no se hicieron esperar, los movimientos cada vez se hacían más bruscos y yo… no podía hacer nada.

Gemidos y más gemidos se adueñaban de mi garganta y sinceramente yo no ponía ni la más minima resistencia. Lo único que quería era que el viaje volviera a ser tan tranquilo como al principio. Para mi eso no era pedir mucho, pero al parecer para el viento y la máquina era demasiado y obviamente no tenían ni la más minima intención de volver a su estado anterior. Comencé a llorar mas ruidosamente, me sentía mareada, aturdida y angustiada. Temía que algo nos pasara, temía más que por mi vida… por la vida de los demás.

Sentí como todo mi cuerpo se desguanzaba y no pude seguir en la posición en la que estaba, las fuerzas no me alcanzaban, ya no eran las suficientes como para seguir aguantando tantísimo miedo, además del peso de mi cuerpo. La cabeza comenzó a darme vueltas y caí desfallecida sobre los dos asientos donde me encontraba.


// Narra Tom //


La angustia era mucha y el tiempo poco, sabía que los aviones siempre le habían dado miedo, pero nunca creí que al grado de desmayarse por las turbulencias, que si bien, para nosotros habían sido ligeros para ella habían sido el acabose y el fin de su paciencia o quizás de la poca valentía que tenía.

Estaba entre mis brazos y tanto Georg como Gustav estaban haciéndole aire con un par de hojas que se suponía eran las que nos darían a nosotros con los compromisos de la semana, que para mi ahora pasaban a segundo plano, lo único que pedía y le rogaba a dios era que mi rubia estuviera bien y que despertara lo antes posible.

A lo lejos vi a mi gemelo que traía entre manos un maletín que debía ser de primeros auxilios. Venía como un perfecto loco corriendo por todo el pasillo y cuando llego hasta donde estábamos nosotros saco rápidamente un pedazo de algodón junto con una botellita de tapa y letras rojas que por lo que pude leer era alcohol. Mi hermano empapo por completo la bola de borra que tenia entre sus dedos y comenzó a pasarla en repetidas ocasiones por debajo de la nariz de Mili. Todos, absolutamente todos estábamos realmente preocupados, jamás nos esperamos que mi pequeña se desmayara y peor aun que nadie se diera cuenta, porque si, no fue hasta que volteé a ver como estaba que me di cuenta que mi niña estaba tirada sobre los asientos, totalmente inconsciente.

Volví a enfocar mí vista en el ángel que tenía entre mis brazos y pude ver como lentamente comenzaba a abrir sus ojitos, un halo de tranquilidad llego a mí y suspiré aliviadamente. Por fin mi más preciado tesoro comenzaba a recobrar el conocimiento.

Espere a que terminara de estabilizarse para poder apretujarla contra mi pecho, ella no puso resistencia y en cambio me abrazo aun con mas fuerza. Al parecer todo le había asustado mucho. Volví a recostarla en mis piernas y ella miro a todos los presentes.

- ¿Qué… que me ah pasado? – Preguntó torpemente y se suponía que sería yo quien se lo dijera, pero la vocecilla de mi hermano se me adelanto
- Te has desmayado, al parecer no aguantaste las turbulencias del avión, estabas tan perturbada que perdiste el conocimiento en cuestión de segundos – Musitó mi gemelo y mi novia intento incorporarse para poder sentarse en el asiento que estaba junto a mi. Cosa que obviamente no permití
- ¿Cómo te sientes? – Cuestionó David y Mili asintió lentamente
- Bien, solo sigo un poco mareada – Inquirió y Dave frunció el ceño
- ¿Quieres que te traigan algo? – Preguntó nuevamente nuestro manager, al parecer el también se había preocupado. Y con toda la razón del mundo, Mili iba a nuestro cargo y si le llegaba a pasar algo seria nuestra responsabilidad
- Un… poco de jugo – Pidió mi novia y Dave asintió mientras se incorporaba e iba a decirle a alguna de las azafatas que le diera un vaso de jugo

Acaricie su rubia melena con total parsimonia y ella volteo a verme

- ¿Te sientes mejor? – Interrogué
- Ahora que estas conmigo si – Inquirió y no pude evitar sonreír ante su respuesta. Por fin después de mucho tiempo mi amor por ella comenzaba a ser correspondido
- Debiste llamarme – Musité y ella negó - ¿Sabes que si algo te pasa me muero…?
- Oh, Tom – Se incorporo quedando sentada a mi lado – Cariño, estoy bien – Dijo y yo roce las yemas de mis dedos sobre su mejilla
- Osita… - Le llamo Gus a mi ángel
- ¿Uhm? – Murmuro mientras giraba lentamente su cabecita para ver a Gustav
- Cuando te sientas mal debes llamarnos, no importa a quien, simplemente debes hacerlo. Vienes a cargo de la banda y no podemos permitir que algo te pase – Pronunció Gus y ella asintió
- No… quería asustarlos – Susurró mi novia apenada
- Pues hiciste todo lo contrario – Repuso Georg cruzado de brazos
- Huy que genio – Musitó Mili adoptando un gesto de enfurruñamiento por de mas fingido. Provocando que el ojiverde rodara los ojos y le permitiera ver sus perfectos dientes blancos
- Contigo no se puede estar enojado flacucha – Dijo Georg burlón y después la abrazo
- ¿Flacucha? – Preguntó Mili fingiendo estar ofendida y enarcando una ceja
- Si ¡Flacucha! – Repitió Geo y mi ángel le soltó un puñetazo en el brazo
- Ves, ni fuerzas tienes ¡Escuálida sin gracia! – Exclamó el lacio haciéndole burla. Ella abrió la boca indignada y le sacó la lengua mientras me abrazaba por la cintura, repegandome a su cuerpo
- Si, quizás sea una flacucha, escuálida y sin gracia, pero tengo novio – Masculló y clavó un suave beso sobre mi mejilla. Como presumiéndome ante el ojiverde
- Huy, pues valla noviecito que te conseguiste ¡Un degenerado sexual!
- ¡Hey! – Reprendí al del bajo – La pelea es entre ustedes – Dije y todos ahí, a excepción de Bill se echaron a reír

Como pudimos todos nos sentamos junto a Mili y comenzamos a platicar de diferentes cosas. Teníamos que mantener su mente ocupada si no queríamos que le diera un ataque de pánico y en el peor de los casos que se volviera a desmayar. Minutos después llego David con el jugo que le había pedido mi tan preciado tesoro.

- Oh, gracias Dave – Musitó mi novia mientras alargaba su mano para alcanzar el vaso que nuestro manager traía en la mano
- De nada – Masculló y nos vio a todos extrañado
- ¿Qué? – Pregunté con las cejas enarcadas. Dave negó con la cabeza y volvió a fruncir el ceño
- ¿Por qué están todos aquí? – Cuestionó y Georg fue quien respondió
- Pues porque esta flacucha se puede volver a desmayar – Dijo encogiéndose de hombros
- ¿Flacucha?
- Es el nuevo sobrenombre que este intento de bajista me ha puesto – Respondió mi rubia
- Hay chicos – Rodó los ojos – solo espero que sigan con el mismo humor los días de los conciertos – Inquirió Dave sonriendo ligeramente
- Descuida, seguiremos igual – Musitó Bill viendo no se que cosa en su celular y Dave se marcho de ahí para regresar a su lugar

Seguimos platicando tratando de distraer a Mili. Todos estábamos tan entretenidos que no fue hasta que nos avisaron que habíamos llegado que nos dimos cuenta que nuestro nuevo hogar nos había dado la bienvenida y junto con él, miles de fans que nos pidieron autógrafos y fotos cuando bajamos del avión.

Con un cuerpo de seguridad bastante amplio y eficiente logramos llegar hasta la minivan que nos llevaría al hotel. Cuando llegamos todos nos instalamos en nuestras habitaciones y después de eso comenzaría lo duro. Porque en menos de dos horas teníamos que dar una tediosa firma de autógrafos y seguramente el establecimiento a estas horas estaría abarrotado de chiquillas que deseaban un rayón hecho por nosotros en sus álbum.

Bajamos al lobby y me di cuenta que a pesar de que apenas habíamos llegado la entrada del hotel ya se encontraba igual de llena con muchas de nuestras fans. Era realmente satisfactorio llegar a un país tan alejado al que te vio nacer y que miles de pequeñas y unos cuantos chicos nos recibieran con tanta calidez.


// Narra Mili //


Decidí quedarme en el hotel para poder descansar. A pesar de que no hacía nada en todo el día el viaje me había dejado agotada, sobre todo por el jodido desmayo que había tenido y que me había dejado completamente aturdida. Aún así estaba junto con los chicos en el lobby, estaban a punto de irse y no sería hasta el otro día que los volvería a ver, porque muy probablemente llegarían tardísimo. Y más, porque después de la firma de autógrafos, tendrían un concierto para una estación de radio que los había contratado para cantar 3 o 4 canciones a lo mucho.

Entonces, de un momento a otro vi como Gus, Geo y Bill comenzaban a salir del hotel con un montón de guardaespaldas protegiéndolos, mientras que Tom se giraba para quedar frente a mí

- Volveré pronto – Musitó tiernamente y yo asentí
- Supongo que te veré hasta mañana ¿verdad? – Pregunté
- Es lo mas probable, somos el grupo que cerrara el concierto y la firma sabrá dios cuanto dure, pero igual yo te llamo para avisarte ¿Si?
- Umju – Asentí
- Te extrañare
- Y yo a ti

Sentí sus labios presionar los míos y enseguida los suaves movimientos que yo seguí a su compás, fue un beso pequeño, lleno de ternura y quizás también de un poco de amor. Di un último beso en su mejilla y después lo vi partir. Muy en el fondo de mi corazón sabía que lo iba a extrañar, pero por fuera tenía que aparentar ser fuerte y demostrar todo lo contrario a lo que en realidad sentía.

Caminé hacia el ascensor que posteriormente me llevo al pasillo del hotel en el que se encontraban nuestras habitaciones y que además había sido reservado únicamente para los integrantes de la banda, el staff que trabajan para ella y obviamente para familiares cercanos o en este caso yo.

Salí del elevador y empecé a dar pasos lentos para llegar a mi habitación. Estaba justo en el medio del pasillo cuando una vez más sentí que alguien me observaba y un escalofrío me recorrió de pies a cabeza. ¡Joder! Pero si había ordenes estrictas para que nadie absolutamente nadie que no tuviera que ver algo con la banda bajara en el piso que había sido reservado únicamente para nosotros. Di media vuelta y observe en todas las direcciones posibles, por un momento llegue a pensar que se les había olvidado algo, pero no, estaba sola, porque además de mi en ese piso no había nadie mas que yo. Ni siquiera en las habitaciones. Todas estaban vacías, porque todos habían salido a cumplir su trabajo junto con la banda.

Me giré sobre mis talones y mientras caminaba busque la tarjeta que hacia de llave para mi habitación. La encontré en el bolsillo de mi pantalón y la introduje justo cuando me pare frente a la puerta. Hizo un pequeño sonido y enseguida la puerta se abrió. Me adentre a la suite que había sido asignada para mí y no fue necesario encender la luz, porque los rayos de sol se filtraban perfectamente por la ventana. A decir verdad el cansancio me estaba matando. Supuse que era por el cambio tan brusco de horario. Porque mientras que mi celular marcaba las 2:00 P.m. el despertador que estaba sobre el buró de la habitación marcaba las 6:00 P.m.

Deje que mi cuerpo cayera sobre la cama y adopte una posición fetal. Necesitaba dormir, no quería hablar, ni ver televisión, lo único que quería era descansar y no saber nada más…


Continuara…

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Re: Dangerous Love

Mensaje  Nicol (Nikki) Kaulitz ㋖ el Miér Dic 01, 2010 9:44 am

Hallo! Very Happy
Ahi Michelle Disculpa si no habia podido comentarme, pero es que siempre pasaba y leia un pedasito y luego me tenia que ir... y asi. Hasta que por fin! logre terminar de leer y poder comentar! Smile Realmente quiero felicitarte ya que escribes demasiado Bien... Oh es encerio, me gusta mucho Tu Fic, aunque tengo que confesar que me a hecho llorar! oh... pensar que mi niño sufre, y mas como sufre! me hace poner muy mal pero Bueno, al menos es Tomy ahora el que esta Bien... Neutral y Bueno parece que Mili se esta olvidando de Bill poco a poco y pues... ojala entones ella este feliz, y haga feliz a Tom. & En cuanto a Bill, pues no se que enamore de Pam. xD
Bueno ya... Disculpa si hablo mucho, es que cuando algo me gusta escribo y escribo Razz
ESPERO SIGAS POSTEANDO, REALMENTE TIENES UN TALENTO ENORME! SIGUE BITTE Very Happy
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Re: Dangerous Love

Mensaje  Ruby Gloom el Sáb Dic 04, 2010 4:15 pm

Hermosa ¿Qué te digo? Primero pido disculpas,
he estado muy ocupada en la universidad, y
esta semana que viene ya salgo por fin de vacaciones;
bueno, me he tomado un rato para leer el capítulo,
quiero decirte que en sierta manera hasta orgullosa me siento.

Debo decirte que he visto mucho, pero mucha mejoría,
y eso esta mega ultra fantastico, es maravilloso, y yo se que te va a ir muy bien con tus escritos.

Hermosa, debo decirte que estasn manejando muy bien la cartasis, aunque claro,
tenemos que afinar detalles de este gran metodo que es hacer sentir a los lectores lo que los personajes sienten.
Claro, esto lo detallo después hermosa, quiero decirte que en los dialogos falta un poquitin más de estructura, pero
he visto que tienes un 99% de mejoría en todos los aspectos.

No me queda más que decirte que me a encantado, esta muy bien estructurado, me a fasinado.
Felicidades hermosa, realmente me ha maravillado.

Besos y abrazos.
Y espero pronto actualización.
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Ruby Gloom

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Capítulo # 6

Mensaje  Michelle Metzeler el Sáb Dic 04, 2010 5:29 pm

Bueno, sin mucho ke decir, pero mucho ke festejar.... SI FUI AL KONCIERTOO DEEE TOKIIOOO HOTEEEEEL jooodeerrr fueee lo mejorr del mundooooo T_T estabaa ke estallaba de la emocioonn... mii bill hermosoo x finnn junntoosss jajajajaja haay noo la vd.. ando todaa lokaaaa pero pues x's sera algo ke solo yo festejaree.. los kierooo beessoss gracias x sus komentss dee vd... los agradesko demasiadisimoo, me haciaaan faltaaa... diskulpen si este kapii tiene faltas de ortografiaa, no alkance a korregirloo estaa vez.. oss amoo helmosaassss


Capítulo # 6

Escuche un golpe sordo en mi habitación y fue por eso que a rastras tuve que levantarme de la cama, después de haber despertado de mi pequeño descanso. La suite era amplia y muy bien amueblada, ahora entendía porque a David le habían cobrado una fortuna por reservar el piso del hotel. Camine a la mini-cocina que se encontraba a unos cuantos metros de mi cama y revise si había alguien, al darme cuenta de que no indague en los demás apartados de la habitación como lo era el baño e incluso el closet. Pero no había nadie. Se me hizo extraño y esta situación comenzaba a ponerme tensa. Primero las miradas que sentía y ahora los ruidos. ¡Joder! Quería que parara de una vez por todas, sabia que el sueño interfería un poco pero no del todo como para pensar que tanto los ruidos como las presencias que sentía eran efectos del mismo. Sacudí la cabeza e intente espabilar un poco, talle mis ojos con ambas manos importándome un comino si se me arruinaba el maquillaje. De cualquier manera no tenía planeado salir a algún lado y seguramente dentro de poco tendría que desmaquillarme para no parecer un mapache al día siguiente.

Fruncí la boca y regrese a mi cama. Tome mi ordenador, que había dejado justo a lado y lo abrí para después comenzar a navegar por la red. Era realmente tranquilizador para mí hacerlo. Me des estresaba y mantenía mi mente ocupada… en realidad muy ocupada, porque por lo general cuando me metía a navegar por Internet me quedaba de 3 a 4 horas pegadas en el ordenador. O hasta que acababa con la batería.

Después de un rato me aburrí y bote el portátil en el sillón. Hacia rato que había recibido el mensaje de Tom, diciéndome que llegarían por lo menos a las 3 o 4 de la madrugada y obviamente me pedía que no lo esperaba. Cosa que sinceramente tampoco estaba pensando en hacer. Era demasiado el tiempo y no creía poder aguantar hasta esa hora del día.

Las tibias gotas de agua humedecían deliciosamente mi piel, había decidido tomar un baño antes de dormir. Casi nunca lo hacia, a excepción de las veces en las que me sentía verdaderamente agobiada, enrede mi cabello con una toalla y me puse la bata de baño blanca que había empacado para la gira. Salí del baño y todo el vaho también lo hizo. Era realmente regocijante tener mi cuerpo húmedo y sentirme relajada. Me cambie y me dispuse a meterme entre las sabanas, pero esos malditos ruidos se hicieron presentes nuevamente. Maldije en voz alta, importándome un soberano bledo si alguien me escuchaba. Me acerque al interruptor de luz y lo presione. La habitación se ilumino en menos de un segundo, al menos la luz me daba un poco de tranquilidad. Pero esa poca tranquilidad se esfumo cuando de súbito me gire para regresar a mi cama y ahí, frente a mi, se encontraba una chica de tez extremadamente blanca, un poco mas bronceada que la mía, pero a final de cuentas blanca, al parecer de mi edad o tal vez un año mas grande, ojos azules con el centro negro, uñas largas y esmaltadas en negro, portaba un atuendo que al parecer era antiguo. Un vestido largo, color hueso con perlas blancas y plateadas. Realmente hermoso a mi parecer. Un peinado no muy extravagante, con algo de cabello suelto y maquillaje claro.

El corazón comenzó a palpitarme frenético ¿Quién era? ¿Por qué estaba aquí? La chica sonrió ampliamente, mostrándome sus perfectos dientes blancos. Jamás, en toda mi vida había visto una dentadura tan perfecta como la de ella. Me miraba fijamente y estuve casi segura que se sentía realmente feliz al ver el miedo reflejado en mis ojos.

Dio un paso, luego otro y otro, hasta posarse a unos cuantos centímetros de mi cuerpo. Mi corazón dio tumbos acelerados… extremadamente acelerados. Tanto que tuve que dar unos cuantos pasos hacia atrás, quedando a una considerable distancia de la hasta ahora chica desconocida para mí. Justo iba a hablarle cuando ella musito unas cuantas palabras.

- Responderé a tu pregunta… Mi nombre es Brianda Swindells – Me quede helada, solamente viéndola. Su atuendo llamaba tanto mi atención que no me di cuenta cuando ella ya se había acercado nuevamente a mi. Para cuando me percate intente hacerme para atrás, pero ya no podía, la pared me lo impedía
- Yo… yo soy…
- Se perfectamente quien eres – Musito – No hace falta que te presentes – Inquirió y yo sentí como los vellos de la nuca se me erizaban
- ¿Tu… tu eres la que ha… hecho ruidos? – Pregunte nerviosamente y ella asintió
- Efectivamente, soy la que te miraba en el aeropuerto, en el pasillo y en el avión. Soy la que hizo ruidos hace un momento y…
- ¿Y porque lo has estado haciendo? – Cuestione interrumpiéndola. Los nervios me estaban matando pero no podía dejar que ella se diese cuenta de lo que me sucedía
- Si me hubieras dejado proseguir ya lo sabrías – Mascullo sonriente. No se porque pero sentía que esa chica no tenia ni la mas minima intención de lastimarme – Necesito que vengas conmigo – Inquirió y yo negué asustada
- No, no, no…
- Tranquila, no pretendo hacerte daño. Es mas, yo eh venido a todo lo contrario. Pero para poder hacerlo, necesito que vengas conmigo – Explicó y yo volví a negar
- No iré a ningún lado contigo, no se quien seas ni porque estés aquí. No te conozco y créeme no tengo intención de salir contigo a ningún lado – Dije firmemente y ella agacho la mirada
- No puedo… es mas no debo lastimarte, lo tengo estrictamente prohibido. Si tu llegas con un solo rasguño me matarían – Murmuro y levanto la vista – Es por eso que necesito que vengas conmigo. Necesitamos ponerte a salvo – Musito
- ¿Qué? – Pregunte totalmente confundida - ¿Quién y porque te matarían si yo tuviera un rasguño? – Cuestioné – Por dios no digas tonterías. Además ¿Por qué deberías de ponerme a salvo?
- Porque estas corriendo un gran peligro… por eso debemos ponerte a salvo – Respondió. Fruncí el ceño
- Eso lo se, pero para eso la banda y yo tenemos guardaespaldas – Masculle segura de mi misma
- No estoy hablando de la banda con la que viajas. Es algo… todavía mas complejo – Musito – No se trata de fans locas y obsesionadas
- ¿A no? ¿Entonces de que? – Cuestione altanera
- Eso lo sabrás cuando lleguemos a donde debo llevarte
- ¿Y que te hace pensar que iré contigo?
- Entiende que no puedo decirte nada – Siseó y yo me cruce de brazos
- No iré contigo…
- Lo tendrás que hacer – Inquirió retándome
- ¿Cómo porque? – Pregunte recargándome en la pared que se encontraba tras de mi
- Como porque no puedo permitir que te encuentren y mucho menos que mueras a manos de ellos – Musito y en un movimiento rápido ya me tenia aprisionada de las manos y me obligaba a caminar hacia la ventana, intente zafarme pero al no conseguirlo hice la última pregunta antes de ceder para ir a donde ella pretendía
- ¿Morir a manos de quien…?
- De los licántropos – Y saltamos de la ventana


// Narra Bill //


Estábamos camino hacia el hotel. Todo había resultado un gran éxito, la entrevista había durado más de dos horas. Era encantador ver a todas esas niñas llorar al vernos. Y ni hablar en el concierto, fuimos el último grupo en presentarse y al hacerlo los gritos fueron tantos que termine verdaderamente aturdido. Cuatro canciones y salimos del escenario, nuestro primer día en México había sido una maravilla.

- ¿Bill estas bien? – Cuestiono Gus y yo voltee a verlo sonriente
- Si ¿Por qué? – Pregunte
- Porque vienes muy distraído – Me encogí de hombros
- Estoy bien, es solo que estoy cansado – Respondí recargándome totalmente en el asiento
- Créeme amigo, no eres el único – Intervino Georg y cerro los ojos. Me reí ante su tonto movimiento y Gustav se acerco a mi oído
- ¿Cómo vas con lo de Mili? – Susurro
- Bien – Murmure y voltee a verlo – Supongo que es mejor así – Torcí la boca
- La extrañas ¿Cierto? – Pregunto y yo asentí
- Es el amor de mi vida, pero ella merece ser feliz. Y si es feliz a lado de mi hermano yo no puedo hacer nada mas que apoyarla – Musite y me trague las ganas de comenzar a llorar. Y es que era cierto, la extrañaba. Mucho más de lo que cualquiera pudiera imaginar.

Pero bueno, eso era algo que a ultimas ya no importaba, yo había prometido dejarla ser feliz con mi hermano y no iba a romper esa promesa. Así tuviera que tragarme todos los cariñitos y muestras de amor de mi hermano hacia mi princesa, así como de princesa hacia mi hermano. Aunque bueno esa princesa ya no me pertenecía a mí, más bien le pertenecía a mi hermano. Volví a mirar de lleno hacia la ventana y pude ver como un auto negro, bastante elegante y por lo visto antiguo, se alejaba de la entrada del hotel. No le tome importancia, seguramente era de alguno de los huéspedes que estaban hospedados ahí. Cuando la minivan se detuvo, como pude me estire y baje, caminaba casi por inercia, porque en realidad el cansancio me estaba matando y lo único que quería era llegar a la suite, recostarme sobre el colchón y dormir profundamente.

Subí al ascensor sin siquiera esperar a alguien y presione el botón para llegar al piso que había sido reservado para nosotros. Pero justo en ese momento mi gemelo corrió para poder entrar al elevador antes de que se cerrara completamente. Me preguntaba de donde sacaba fuerzas para correr después del día tan agotador que habíamos tenido. Las puertas se cerraron, me recargue en la pared del montacargas y cerré los ojos, el cansancio me estaba matando.

- Toma una ducha antes de dormir, tu cuerpo descansara un poco mas – Me dijo mi gemelo y tuve que abrir los ojos para voltear a verlo
- Si… lo are – Musite y mi hermano asintió – Gracias
- No hay de que – Mascullo y me sonrió
- Tom… - Le llame y el volteo a verme una vez mas
- ¿Qué? – Pregunto tranquilamente
- ¿Crees que mañana podamos desayunar juntos? – Cuestione y el curvo sus labios en una media sonrisa
- Si enano – Musito.

Hacia tiempo que no me llamaba así y que lo hiciera en este momento me había hecho sentir bien. Extrañaba estar con él, desde que tenia novia ya casi no pasábamos tiempo juntos y sinceramente a pesar de nuestra rivalidad por el amor de Mili yo lo seguía queriendo y me dolía hasta el alma lo que sucedía entre nosotros. Pero claro, el amor era primero y por lo tanto para el, ella estaba antes que yo.

Las puertas se abrieron y ambos salimos al mismo tiempo. Caminamos lentamente y cuando llegamos a las puertas de nuestras habitaciones supuse que él iría a ver a su novia y tuve que girarme para poder verlo…

- ¿Iras a ver a Mili? – Pregunte y el volteo a verme
- Hummm… pues quisiera, pero es tarde, seguramente ya esta dormida y no quiero despertarla, mejor mañana iré a verla – Dijo y yo asentí sacando la tarjeta de mi habitación, girándome para poder meterla a la cerradura y así entrar a mi habitación
- Bill…
- ¿Uhm? – Musite sin verlo
- Siento mucho lo que paso, yo no quería alejarla de tu lado – Inquirió pesadamente y voltee a verlo nuevamente. Me miraba atento y con los ojos tristes
- No lo hiciste… ella eligió con quien quería estar y me alegra que sea feliz – Masculle – No lo sientas, mejor has lo que te pedí cuando decidí dejarla a tu lado… Enserio Tom, hazla muy feliz, tienes a la mejor persona del mundo a tu lado. No lo eches a perder – Inquirí y estuve a punto de girarme para entrar a mi habitación pero mi hermano me detuvo
- No Bill… no tengo a la mejor persona a mi lado – Murmuro – Y no la tengo porque no te tengo a ti – Abrí los ojos de par en par y le observe sorprendido – Bill… necesito que volvamos a ser los hermanos de antes – Pidió y lo abrace
- Lo intentaremos Tomi… lo intentaremos – Finalice y rompí el abrazo para después meterme a mi habitación


// Narra Mili //


A pesar de que la chica con la que viajaba me daba una gran tranquilidad algo dentro de mi me obligaba a temerle, estaba muerta de miedo… la chica lo sabia y sin embargo no hacia nada por remediarlo.

Habían pasado 2 horas 3 máximos desde que habíamos salido del hotel. Y ahora recordando nuestra espectacular salida me preguntaba como es que ambas habíamos salido ilesas después de la gran caída desde la ventana de mi habitación que por lo menos estaba a unos 20 pisos hasta el suelo. Ni un rasguño… absolutamente nada y eso era algo que la rubia que iba junto a mi no me había querido responder.

De pronto el auto se detuvo y la chica volteo a verme con una gran sonrisa.

- Hemos llegado – Musito y bajo del coche. Después de algunos segundos yo también hice lo mismo y me quede petrificada cuando vi un gran castillo frente a mis ojos. Al parecer bastante antiguo. Tenia muchos adornos de lo que a mi parecer eran murciélagos. Un gran puente levadizo con dos grandes sogas que los sostenían de los costados. Demasiado irreal para ser verdad.
- ¿Qué… que es esto? ¿Dónde estamos? – Tartamudee y la chica volvió a sonreír
- Esta es nuestra guarida, por así llamarlo…
- ¿Guarida? Pero las guaridas son para los animales – Musite y la chica sonrió
- Pequeña… más o menos eso somos – Inquirió y me halo de la mano para que empezara a caminar con ella

Después de que ambas cruzamos la puerta y con dos tipos de piel blanca y bastante altos tras de nosotras el puente se elevo… un estruendoso ruido se hizo presente, erizándome los vellitos de los brazos. A pesar de que intentaba demostrar todo lo contrario, el miedo me estaba matando. Y después, frente a nosotros, escaleras y mas escaleras.

Voltee a ver a ¿Brianda? Si creo que ese era su nombre. Ella hizo lo mismo y negó con la cabeza para después voltear a ver a uno de los hombres que venían atrás.

- Al parecer no quiere caminar – Dijo y sentí unos fuertes y anchos brazos rodearme el cuerpo, después vi mis pies a una considerable distancia del suelo y fue hasta ese momento que supe que el tipo ese me estaba cargando.

Pensé en reclamarle y decirle que me bajara, pero todo quedo tendido por los suelos cuando comenzó a correr a una velocidad inconcebible. Lo hacia como lo haría un coche en una carrera y antes de que me planteara la primera posibilidad del porque de su velocidad ya habíamos llegado y un gran portón se encontraba frente a nosotros, presumido ante su gran belleza. Porque si, a pesar de su aparente antigüedad era completamente hermoso.

Poco a poco me puse de pie y mire al ¿Joven? Si bueno, al menos eso parecía… de unos 17 o 18 años a lo mucho. Incluso menor que yo, lo cual evidentemente no me preocupaba en lo absoluto.

- Gracias – Masculle y me gire para volver a ver a Brianda
- Me tendrás que explicar como es que ya estamos aquí arriba – Advertí y ella sonrió
- Hay muchas cosas que tienen que se te tienen que explicar, pero tranquila tenemos mucho tiempo para hacerlo – Dijo y yo negué desesperada
- No, no, no… ¿Acaso tu estas loca? Yo tengo que regresar antes del amanecer al hotel, Tom me matara si no me encuentra ahí
- Mili… hay muchas cosas que debes saber y entender al mismo tiempo. No puedo permitir que vuelvas, es mas, nadie se atrevería a permitirlo. Al menos no sin el permiso de Viktor – Negué y la primera lágrima se hizo presente
- ¿Quién es Viktor?, ¿Por qué no puedo regresar? ¿Quiénes se creen ustedes para impedírmelo? – Cuestione exasperada
- Pronto lo sabrás… ya te eh dicho que no puedo decirte nada – Musito y se hecho a caminar conmigo tras de ella.

Llegamos hasta una gran sala. Bastantes personas por aquí y por allá… o al menos para mí eran demasiadas por la hora que supuestamente mi reloj de pulsera marcaba. Todos tenían la vista puesta sobre mi y eso fue algo que me incomodo un poco. Afortunadamente esto no duro mucho porque Brianda me incito a seguir caminando y no detenerme.

Otro gran portón frente a nosotros y para cuando se abrió pude ver a una persona sentada hasta lo más lejano de hummm... en realidad no sabia como llamar al lugar donde nos encontrábamos. La puerta se cerró en cuanto cruce la puerta y después tuvimos que caminar un par de metros hasta llegar a donde estaba el viejo que estaba sentado en un ¿Trono? O bueno, al menos eso parecía.

- Veo que la has traído – Musito el vejestorio, dirigiéndose a Brianda que se inclinaba frente a él
- No podía dejarla ahí – Respondió la rubia incorporándose y el viejo asintió
- Eres eficiente mi niña… ¿Le has dicho algo? – Se acomodo en su asiento
- Marcus me prohibió que le dijera o le explicara las cosas, según él, era mejor que usted le…
- Entiendo… tranquila. Ahora ¿Quisieras dejarnos solos? – Pidió y la rubia asintió
- Claro que si mi señor – Dio la vuelta y en menos de un minuto en el lugar solo estábamos él y yo


Di unos cuantos pasos hacia atrás, verdaderamente el señor que estaba frente a mi no me daba buena espina y por obvias razones no me agradaba la idea de estar sola con él en ese lugar.

- No tengas miedo – Musito y yo me aleje un poco mas – Eres mas bonita de lo que recordaba…
- ¿Qui…quien es usted? – Cuestione
- Mi nombre es Viktor - ¡Valla! Ahora venia a conocer al dichoso Viktor – Se que tienes muchas dudas sobre el porque de tu estancia en este lugar, pero no te preocupes te explicare – Trague saliva – Hace ya casi un milenio, una raza muy diferente a la humana se hizo presente en el mundo “Los vampiros”, pero junto con ella y como todo en la vida también existen sus enemigos “Los licántropos”, siempre ah existido rivalidad entre estas dos castas y no es novedad que en cada una de ellas exista un líder. Con el paso de los años la rivalidad ah ido creciendo y se ah llegado al punto de querer matar a los dos mas fuertes y seguramente te preguntaras ¿Por qué te estoy diciendo todo esto no? – Asentí – Mili… - Se quedo pensativo por un momento y después prosiguió – Si, bueno… es mejor que te llame así, al menos por el momento – Bien, como te decía, se que estas confundida y quizá también extrañada por lo que te estoy diciendo, pero tu eres una pieza esencial en lo que te estoy diciendo – Abrí los ojos de par en par ¿De que diablos me estaba hablando este pivo?
- ¿Una pieza esencial? – Pregunte y el asintió
- Tu no sabes ni siquiera tu verdadero nombre y por lo tanto no sabes de donde vienes y que es lo que eres – Inquirió
- ¿Ser de que? – Pregunte nerviosa
- Una vampira…


// Narra Tom //


El reloj marcaba las 6:57 A.m. y no había podido pegar los ojos en toda la noche. Estaba nervioso y quizá hasta cierto punto aturdido por toda la sarta de cosas que teníamos planeadas hacer el día de hoy y yo como buen pelmazo en vez de tratar de dormir me encontraba rodándome por toda la cama, encima de las sabanas intentando distraerme en algo.

Valla primer día en México… a pesar de que había sido un éxito total también había sido bastante agotador. Y yo que supuestamente quería regresar temprano al hotel para poder ver a mi tan preciado ángel. Bueno… igual no era tan mala idea, no podía dormir, pero si podía hacer otras cositas. Pero también pensaba en ella y no solo en mí… quizá estaba cansada y no seria para nada justo que yo fuera a despertarla tan temprano solo porque no podía conciliar el sueño.

Suspire profundamente y cerré los ojos, tras pasar algunos minutos por fin el cansancio se apoderaba de mi subconsciente, tenia ganas de dormir y no podía dejar de bostezar y eso era algo que realmente era bueno para mi. Me acurruque entre las sabanas y abrace una almohada. Hacia ya mucho tiempo que no lo hacia, pero ahora esa almohada para mi era como el ángel que se encontraba en la habitación de a lado durmiendo o bueno… eso imaginaba yo, porque a ciencia cierta no podía saber si en realidad estaba durmiendo o si ya había despertado y estaba haciendo otra cosa.

Tok – Tok – Tok

Los leves golpes en la puerta de mi habitación me despertaron. Bufe casinamente y mire el reloj 7:30 A.m. Había dormido mas o menos media hora, pero para mi habían sido como 3 segundos. Me levante de la cama trastabillando y abrí la puerta, para encontrarme con la sonrisa de oreja a oreja de mi gemelo.

- ¿Qué pasa Bill? – Pregunte débilmente, el sueño me estaba dominando
- Se supone que desayunaríamos juntos – Musito y tuve que apretar los ojos para poder abrirlos segundos después
- Oh… si, perdón lo había olvidado – Inquirí y me metí a la habitación para poder bañarme. Bill camino tras mío porque cuando voltee a la cama ahí ya estaba él sentado, mirándome atentamente cada uno de mis movimientos - ¿Qué? – Pregunte y el negó
- Nada… es solo que… ¿no dormiste bien? – Cuestiono
- No… tenía como media hora que me había quedado dormido – Respondí y me dirige al baño

Abrí el grifo de agua caliente y después la deje mezclar con algo de agua fría, hasta dejarla a una temperatura más o menos soportable para mi cuerpo, pero que seguramente para otras personas seria una que les quemaría hasta el cabello. Las gotas me relajaron un poco más, destensándome los músculos y haciéndome casi caer en más de una ocasión. Cerré los ojos y deje que el agua cayera de golpe contra mi cara. Eso era verdaderamente relajante y para mí lo más delicioso que mi cuerpo podía experimentar… aparte del sexo.

Salí de la regadera y tome una compresa del toallero y la enrolle en mi cadera, dejando solo mi torso al descubierto. Cuando entre nuevamente a la habitación pude ver a mi gemelo que miraba atentamente la pantallita de su celular. Le reste importancia y busque entre las cosas de mi maleta algo para poder vestirme. Nada fuera de lo común, igual no iba a ir a una boda o algo así por el estilo, pero debía verme presentable para no defraudar a mis fans o en todo caso a las fans de la banda.

Me puse los boxers antes de que mi hermano volteara a verme… bueno éramos hombres, pero eso no quería decir que yo fuera tan descarado como para dejarme ver así como dios me trajo al mundo frente a él. Pero igual eso no quería decir que no pudiera ser descarado con las chicas.

Termine de secar mi cuerpo y Bill frunció el ceño, volteando en repetidas ocasiones a su celular y después levantar la mirada para verme a mi.

- ¿Qué? – Volteo una vez más a su celular
- Es un mensaje de Mili – Musito y ahora si puse toda mi atención sobre el
- ¿Qué dice? – Pregunte y mi gemelo me miro
- Que tuvo que salir, que no nos preocupemos por ella y que va a estar bien – Dijo y levante ambas cejas
- ¿Y porque no me aviso a mi? – Volví a cuestionar y Bill guardo su celular en el bolsillo de su pantalón
- Dice que intento llamarte pero que tu celular esta apagado… - Corrí hacia el sillón donde había botado mi móvil el día anterior y lo tome rápidamente, pulse una tecla cualquiera y en efecto estaba apagado. Si, ahora lo recordaba, lo había apagado porque David así no lo había pedido. Lo encendí y pude ver los avisos de 5 llamadas perdidas de mi novia. Torcí la boca y me puse el pantalón para después guardar el aparatito en una de las bolsas
- Debió habernos avisado en persona, su cuarto esta a lado – Refunfuñe y termine de ponerme la muda de ropa que había escogido para el día de hoy
- Tranquilo Tomi… seguro cuando llegue te explica porque se fue sin avisar en persona – Intento tranquilizarme mi hermano
- Si, tendrá que explicarme porque se fue así sin más, esta viendo como estamos con las perras esas que nos acosan y se va como si nada… ¡Se tiene que ser inconsciente para hacer eso! – Musite a regañadientes
- No te alteres, ya te dije que te explicara – Inquirió – Además seguro estaba aburrida y se fue de compras… que se yo
- Pero es que no Bill, ella viene a nuestro cargo – Le lleve la contraria y negué con la cabeza. Hubiera sido más conveniente si ir a su habitación, así quizás ahora no estaríamos en esta situación, pero esta niña ahora si me iba a escuchar
- Debes entenderla, muy probablemente para ella no es fácil andar de viaje en viaje con nosotros. No viene ninguna chica con nosotros además de ella. Mili necesita su espacio y debes dárselo – Mascullo mi gemelo y asentí lentamente. Quizás ese pelos parados tenía razón y yo estaba exagerando las cosas
- Esta bien… esta bien – Levante las manos teatreras, aparentando rendición
- Así esta mejor Tomi – Murmuro
- Bueno, ya vámonos que si no luego David y los chicos nos andan apurando – Dije y el sonrió
- Si, vamos

Salimos de la habitación y bajamos al restaurante del hotel, normalmente comía en mi habitación, pero como ahora comería con mi hermano, ambos debíamos bajar al restaurante y comer aunque sea un poco.

Llamamos al mesero y pedimos dos de los desayunos que estaban en la carta

- ¿Tom? – Me llamo mi gemelo
- Mande – Respondí volteándolo a ver
- ¿Puedo hacerte una pregunta?
- Umju – Asentí
- ¿Cómo va tu relación con mi prin… con… con Mili? – Seguramente iba a decir con su princesa, pero tuvo que retractarse antes de terminar, porque muy seguramente pensaba que yo me enojaría
- Pues… bien, supongo – Respondí
- ¿Eres feliz?
- Bill…
- No, no, en verdad… quiero que me respondas – Pidió. Suspire
- Dentro de lo que cabe – Llego el mesero y dejo nuestros pedidos en la mesa. Ambos comenzamos a comer y segundos después mi gemelo se quedo con la mirada perdida – Bill – No respondió – Bill – Le llame nuevamente pero ni sus luces - ¡Bill! – Le grite y sacudió la cabeza para salir de su ensimismamiento
- ¿Hummm?
- ¿Qué paso? – Cuestione y el sonrió
- Nada, solo… pensaba – Inquirió pausadamente y suspiro dirigiendo su mirada al plato de fruta que había ordenado
- ¿Se puede saber en que?
- No me lo creerías – Musito y llevo un cubito de fruta a su boca
- Anda Bill… dime, se supone que intentamos volver a ser los de antes – Masculle
- En una amiga – Dijo y le mire con los ojos abiertos de par en par
- ¿En cual Bill? – Cuestione y mi hermano sonrió
- No la conoces – Jugueteaba con su fruta mientras me respondía
- ¿Te gusta? – Pregunte
- Tal vez – Susurro y asintió lentamente
- ¿Tal vez?
- Aun no lo se. La conocí en nuestra estancia en Los Ángeles, solo la vi una vez, pero se me hizo linda - ¿Era verdad? ¿En realidad cabía la posibilidad de que mi hermano ya no estuviese enamorado de mi ángel? – Quizás la llame hoy por la noche – Musito y volvió a comer, yo hice lo mismo y le sonreí
- Me alegra enano
- Oye
- ¿Qué?
- ¿A ti te molesta que este con mi pri…Mili? – Cuestiono volviendo a retractarse. Al parecer le costaba mas trabajo olvidarse del sobrenombre que le había puesto a mi novia del que yo pensaba
- ¿Con tu princesa? – Suspire y Bill abrió los ojos desmesuradamente – Tranquilo, puedes seguir diciéndole así, por mi no hay problema, a fin de cuentas ella si es una princesa – Masculle – Ahora, respondiendo a tu pregunta hummm… pues en realidad no, antes si me incomodaba, pero no… no me molesta
- ¿En serio? – Pregunto incrédulo
- A veces hay que aprender a aceptar que las cosas son como son. Y yo aprendí a aceptar que a pesar de todo lo que sucedió, Mili y tu fueron muy amigos – Suspire – No gano nada enojándome porque tu y ella no se hablen, es mas, soy yo el que pierdo, porque Mili se enoja conmigo
- Entonces… ¿no tienes miedo que yo intente algo con tu novia?
- Un poco… se perfectamente que el amor que hubo entre ustedes dos fue muy grande, pero confío en ti y se que no me defraudaras – Inquirí


// Narra Mili //


- ¿Entonces que sucederá? – Pregunte entre hipos
- Debes eliminarlo…
- ¡Noooo! – Me desgarre la garganta o al menos eso sentí con el tremendo grito que pegue al escuchar lo que Viktor me pedía
- Es lo mejor, es una amenaza para nuestra especie – Musito
- Yo… no puedo – Masculle sincera y es que en realidad no podía hacer lo que el viejo me pedía
- ¡Claro que puedes! – Inquirió alzando la voz
- ¡No! – Gimotee una vez mas - ¿Por qué yo? – Cuestiono - ¿¡Porque jodidos precisamente yo!?
- ¡Porque tu eres la elegida! ¡Tú eres la única que puede hacerlo! – Dijo con voz firme y me desvanecí, dejándome caer de trasero al suelo

Viktor solo negó con la cabeza y en vez de ir a ayudarme se giro sobre sus talones y tomo asiento nuevamente en su ¿trono? Bueno… eso parecía. Golpee el suelo con fuerza, con demasiada fuerza. Provocando que los nudillos comenzaran a sangrarme. En verdad esperaba que como buen vampiro al percibir el aroma de mi sangre él se abalanzara contra mí para morderme. Deseaba hasta lo mas hondo de mi corazón que no pudiera controlarse y me matara de una sola mordida… eso deseaba, así quizás no tendría que hacer lo que el muy idiota me pedía.

Alce la vista y todo lo contrario a lo que yo deseaba estaba sucediendo. Él estaba tranquilo y me veía casi divertido. O al menos eso me hacia pensar su maldita sonrisita. ¿Cómo era que alguien podía ser tan malvado? ¿Cómo era que este gilipollas quisiera que yo hiciera algo como lo que me pedía? ¿Cómo era que yo era una maldita chupa sangre y ni siquiera lo sabia? ¿Cómo era que él fuera mi enemigo natural? ¿Cómo es que no me había dado cuenta? ¿Por qué me venían a decir la verdad a estas alturas? ¿Cómo diablos era que él era un licántropo? ¿Cómo era que debía ser yo quien tenía que destruirlo? ¿Cómo matarle una vez más? ¿Cómo hacerle entender que me obligaban a hacerlo? ¿Cómo eliminarlo si era una de las personas a las que yo mas amaba? ¿Cómo hacerme entender a mi misma que a pesar de todo ese era mi deber? ¿Cómo renunciar a un legado que me habían dejado desde ya hacia muchos miles de años atrás? ¿Cómo negarme a ser convertida? ¿Cómo regresar y hacerlo feliz cuando a ultimas seria yo quien acabaría con su vida? ¿Cómo verle sonreír el día de hoy si mañana tendría que verle llorar? ¿Cómo hacerlo…?


Continuara…



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Re: Dangerous Love

Mensaje  Ruby Gloom el Jue Dic 16, 2010 6:02 pm

hay hermosa, perdona por no pasar antes, creo que después de que comente posteaste T_T
Bueno, ya sabes, la uni no me deja ser¬¬
en fin, hermosa que te digo, esta largo y eso me encanto hahaXD
bueno te faltan acentos corazón, varios acentos.
Pero en fin, ya luego te paso los escritos para que te ayudes con esos,
bueno, ha sin más ni más me despido corazón, espero pronto tu actualización^^

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Re: Dangerous Love

Mensaje  Nicol (Nikki) Kaulitz ㋖ el Jue Dic 16, 2010 7:24 pm

Vuelvo a Decirlo! Escribes Super Bien .D
Me Gusta Mucho... aunque lo haces Super Largo, y por eso siempre tengo que sacar un buen Tiempo, pero sabes? Vale la apena porque Escribes GENIAL!! cheers
Solo.... Una Pregunta, A Quien tiene que Matar Mili...?? Shocked Shocked
La Verdad Hermosa, esa Parte no la entendí... Ojala Pudieras Explicarme porque... ahí Es Tan Bueno Tu Fic, que ahora quede con una total Intriga.. Y mas porque No Comprendí lo que Mili debe hacer... :/ Te Agradecería si me Explicaras.. Gracias ^^
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Capítulo # 7

Mensaje  Michelle Metzeler el Dom Dic 26, 2010 7:48 pm

Ok antes ke nada una enorme diskulpa... lo see he demoradoo & lo lamento, pero he tenido una serie de problemas kon el fick... resultaa ke unaa pijaaa mee andaa robandoo lass ideeass ¬¬' & no estoy dispuestaa a soportarloo... x esoo mismoo pueesss anduvee informandomeee para poderr poner mi blog bajo la ley de derechos de autor... joder ke komo no estoy dispuestaaa a keee mee estee jodiendooo al eskribir dangerous love para ke vengan & me lo kopeen & la pokaa imaginacion de muchas pareskaa muchaa... pero buenoo... yaaa pfff...

Ruby... helmosaaa jodeerr yo te entiendo kon eso de la eskuelaa.. igual agradesko tuusss komentsss dee vd... diskulpaa los errores de ortografiaa... ya lo he dicho... lo ke pasa es ke ya los tenia eskritos y psss no tengo tiempo de editarr.. pero buenoo. teee kierooo neenaa danke x komentarmeee

Nikii... jodeerr neenaa dankeeeesshhoonn x tuuss halagoosss, de vd.. los aprecio de sobremaneraa... me esfuerzo kada dia x traer un buen materiiall... tqqmm dankeee x tuss komentsss.. espero mi trabajoo siga siendo de tu agraadoo..

Y pss bueno nadaaa.. yaa aki el kapii... espero sus komentss

Capitulo # 7

Pero al fin y al cabo no importaba cuantas preguntas me hiciera… todas seguirían sin respuesta. Y a pesar de todo sabia que era lo mejor. Respire profundamente y subí al coche negro y antiguo que me había traído hasta este maldito infierno. Por fin regresaría a casa, o bueno en todo caso al hotel. Viktor había dado su autorización para que volviera, pero obviamente no estaría sola. Siempre alguno de sus sirvientes me estaría cuidando y aunque eso era algo que no me gustaba, lo prefería así… prefería volver con un guardaespaldas que me protegería contra todo y contra todos los que intentasen hacerme algo a no volver jamás y dejar a todos mis seres amados así como si nada.

El auto comenzó a avanzar lentamente, como si fuese una cuna que me estuviera arrullando para poder dormir. Y eso era lo que quería, dormir… dormir por un buen rato. El sueño me estaba matando y para mi desgracia seguramente David y los chicos me darían una gran regañiza por no haber salido con alguno de los guardaespaldas.

Cerré mis ojos lentamente y fue muy poco el tiempo el que permanecí despierta, porque en menos de 10 minutos el cansancio me había ganado y ahora por fin estaba descansando.


// Narra Brianda //


Podía escuchar los leves suspiros de la rubia que se encontraba a mi lado. Descansaba placida y tranquilamente. Pobre chiquilla… a pesar de todo ella no tenia la culpa de nada y sin embargo tenia que hacer algo que iba en contra de sus principios y hasta de su propio corazón, pero bueno, al fin y al cabo eso era algo que estaba predestinado a ser así. Ya no se podía hacer nada y seria en vano si quiera intentar cambiarlo, porque obviamente Viktor no estaría de acuerdo y muy seguramente lo impediría a toda costa.

Me preguntaba como era que la vida era tan injusta. Sobre todo con ella… desde que me habían encomendado la misión de seguirla y ver por ella me había dado cuenta que era una buena chica, una hermosa chica que estaba enamorada de alguien a quien no podía tener por una u otra cosa.

Y para colmo ahora tenia que venir a soportar las ordenes de Viktor y aunque no quisiera también tendría que acatarlas… si es que no quería salir mal de esta situación.

Mire mis manos y observe detenidamente las de la pequeña que dormía. Tan parecidas… ambas con un tono pálido y extremadamente blanquecino… las dos con uñas perfectamente largas y esmaltadas… las mías en color blanco y las de ellas con un hermoso tono gris platinado, pero había una pequeña diferencia… una que muy pronto dejaría de existir… cuando la pequeña fuera convertida…

Gire mi cara para quedar viendo de lleno hacia la ventanilla del automóvil, aun faltaba para llegar al hotel de donde había sacado la noche anterior a la pequeña, esperaba que esta siguiese dormida hasta llegar, pero desafortunadamente esto no sucedió. Aproximadamente 50 minutos después la rubia despertó y en realidad llegue a creer que me atacaría con mil y un preguntas, pero no fue así, en cambio solo se acomodo en su lugar y volteo a la ventana. Se notaba triste y pensé en preguntarle si podía ayudarle en algo, pero no lo hice, porque sabía perfectamente que no podría y no podría porque ella no me lo permitiría y si llegase a hacer algo incorrecto muy probablemente Viktor me castigaría por ello y en el peor de los casos me mataría.

Regrese a mi posición anterior y cuando por fin la puerta del hotel comenzó a vislumbrarse a través de los vidrios polarizados. Mire a Mili quien se limpiaba unas cuantas lagrimas que resbalaban por sus mejillas. Pobre pequeña, la estaba pasando realmente mal. Acomodo sus cabellos dorados y sus ropas holgadas que usaba para dormir… esas que ni siquiera le había dado tiempo para quitarse. Aun tenía sus pantuflas blancas y me pregunte por un momento como era que podía existir un ser tan perfecto, tan bueno, tan hermoso, tan infeliz… como ella…

Fijo sus perfectos ojos azules sobre los míos y me sonrió, segundos después yo copie su gesto y justo en ese momento el coche se detuvo… Habíamos llegado.

- ¿Te volveré a ver? – Pregunto con miedo la chica blanca
- Supongo que si… la fecha en que todo sucederá esta cercana y probablemente sea a mi a quien manden por ti – Musite y ella asintió llorando
- Me has caído bien – Mascullo – Aunque seas una chupa sangre – Rió un poco
- Bueno… uno no decide que quiere ser – Murmure y después reí – Tu también me has caído bien, se nota que eres una chica muy buena – Dije y ella comenzó a abrir la puerta del auto
- ¿Quieres pasar a mi habitación? – Pregunto
- ¿No te dirán nada? – Cuestione y ella negó
- Supongo que el día de hoy estaré sola – Suspiro – Los chicos deben estar en alguna firma de autógrafos o rueda de prensa… que se yo – Se encogió en hombros
- Esta bien, pero… - mire mi atuendo y fruncí el ceño - ¿no será raro que alguien utilice aun este tipo de ropa? – interrogue y ella sonrió
- Te prestare ropa… creo que eres de la misma talla que yo – Bajo del auto y yo lo hice después de ella

Caminamos hasta entrar al hotel, todos me miraban raro… quizás era por el tipo de ropa tan antigua que usaba. Subimos hasta el piso donde se encontraba su habitación y entramos. Ella se acerco a una valija de tamaño mediano y comenzó a sacar todo tipo de prendas, dejando algunas en el suelo y otras sobre la cama. Todas eran coloridas y por lo visto caras. Cuidadas en su totalidad y hermosas a mi parecer. Me pidio que me acercara y comenzó a poner algunas blusas sobre mi pecho… observándolas detenidamente y escogiendo unas cuantas. Después saco un par de pantalones y me los tendió.

- Toma… esos pruébatelos tu – señalo hacia una puerta – ahí esta el baño – Musito – estas son las que a mi parecer te quedan mejor, pero si te gusta alguna otra puedes tomarla
- ¿Estas segura? – Pregunte y ella asintió
- Tengo mucha ropa y la mayoría no la uso… pruébatela y si te gusta quédatela… te veras preciosa – Inquirió y ella tomo otro par de prendas, para ser exacta una blusa blanca de tirantes, pegada del pecho y ligeramente holgada del vientre. Un abrigo morado y unos jeans blancos. Acompañados de unas sandalias del mismo color – Me cambiare aquí, mientras tu te cambias en el baño ¿Esta bien? – Asentí y me metí al baño.

La ropa era linda, ella tenía buenos gustos y por suerte yo era de su misma talla, como ella lo había dicho. Suspire y comencé a ponerme lo que me había dado. Todo me quedaba bien y me pregunte como era que siempre me había rehusado a cambiar mi atuendo antiguo a uno mas moderno y ahora de buenas a primeras lo hacia. Me encogí de hombros y arregle mi cabello. Hice un poco de tiempo para no cometer la tontería de entrar a la habitación antes de que ella acabara de cambiarse. Cuando supuse que ya había sido suficiente abrí la puerta cuidadosamente y pude ver a la pequeña heredera frente al espejo acabando de retocarse el maquillaje. Lucia muy bien, debo reconocerlo, la ropa le quedaba ajustada pero para el tipo de cuerpo delgado y esbelto que tenia le quedaba de maravilla. Camine hasta donde estaba ella y le sonreí.

- Te vez bien – Musite y la rubia volteo a verme, examinándome de pies a cabeza
- Tu también… vez, te dije que te quedaría bien – Inquirió sentándose en el borde de su cama. Yo lo hice en el pequeño sillón que se encontraba frente a esta
- ¿Puedo preguntarte algo? – Dijo la blanca jugando con los dedos de sus manos. Asentí - ¿es necesario que haga lo que Viktor me pide? – Se le quebró la voz. Me sentí mal… ella ni enterada de nuestra existencia y de buenas a primeras nosotros aparecíamos y le decíamos que tenia que matar a una de las personas que mas amaba. Trague saliva
- Desde hace muchísimos millones de años se tenia previsto lo que sucedería – Agache la mirada y después de algunos segundos volví a mirar a la rubia – En cuanto el se entere de lo que en realidad es, será convertido por Lucian… y entonces él será el mas fuerte de todos los licántropos… incluso mas fuerte que el mismísimo Lucian. Tú tienes que ser convertida el día acordado en la hora acordada. Después de eso tú serás la mas fuerte de toda la especie vampiresca y entonces será tu obligación deshacerte del licántropo. Tienes que matarlo, antes de que el te mate a ti – Musite. Ella tenía la mirada agachada y desde mi lugar podía ver como las pequeñas lágrimas que derramaba, caían al suelo
- ¿Por… porque yo? – Pregunto sin moverse y con voz gangosa
- Eso… eso no puedo decírtelo – Inquirí nerviosamente y es que en realidad no podía decirle el porque de que ella fuera la elegida. Definitivamente no podía y no podía porque ella aun no estaba preparada para saber la dura y cruel realidad… su realidad.
- ¿Por qué? ¿Por qué no puedes decírmelo? – Cuestiono
- Porque no seria lo correcto, además de que te lastimaría – Musite
- ¿Mas? – Negó con la cabeza - ¿En verdad pueden lastimarme más? – Sus ojos estaban hinchados y rojizos. Cristalinos, por todas las lagrimas acumuladas en ellos – Quiero saber toda la verdad – Dijo firmemente
- ¿Segura?
- Si tengo que hacer semejante barbaridad, entonces es justo que yo sepa todo…
- Pequeña – Acaricie su rubia melena – Desde que naciste tuviste una familia que te protegió y te cuido. Siempre vieron por ti cuando estuviste enferma o cuando estabas triste. Nunca te falto nada. Tuviste todo cuanto quisiste, pero – Carraspee con la garganta – Pero lamentablemente Kristen y Jason no son tus verdaderos padres – La blanca abrió los ojos como platos y se llevo una mano a la boca – Tu eres la elegida porque eres la verdadera y única hija de Amelia y de Alexander Corbinus… Los dos mayores y mas poderosos vampiros de Alemania y de todo el mundo – Musite y ella se hecho a llorar. Era de esperarse, toda su vida había pensado que Kristen y Jason habían sido sus padres y de buenas a primeras se venia a enterar que la verdad era otra
- Pero… ¡No! – Grito levantándose de su lugar. Solo le observe… a final de cuentas tenia derecho a ponerse de ese modo - ¡Yo solo soy hija de las dos personas que me criaron! ¡Déjenme vivir en paz! – Chillo y se azoto contra la puerta… estrellando su espalda contra esta y provocando un ruido por de mas escandaloso
- Tranquila – Musite levantándome de mi asiento y caminando hacia ella. Me incline para poder verla
- Yo no quiero… no puedo hacerlo – Dijo y volvió a echarse a llorar, dejando su maquillaje esparcido por sus perfectas mejillas
- Pero… - Intente reprochar pero ella me interrumpió
- ¿Porque si este era mi destino permitieron que llegara a querer tanto a quien ahora tengo que matar? ¿Por qué diablos no lo impidieron? ¿Por qué? – Cuestiono entre hipos - ¿Por qué de la noche a la mañana vienen a cambiar toda mi vida? ¿Qué derecho creen que tienen? – Gimoteo y a pesar de que mi corazón no estaba vivo sentí como si latiese fuertemente
- ¿Pequeña? – Le llame pero no me hizo caso. Estaba demasiado agobiada por todas sus preocupaciones y por todas esas preguntas que para ella aun no tenían respuesta – No digas eso – Musite – No debes pensar de esa manera
- Dime una sola razón por la cual no deba pensar de la manera en la que lo hago ¡Dímela! – Grito
- Porque a pesar de lo que diga Viktor, tu madre e inclusive tu padre digan que quieren que hagas, tú y solamente tú, sabes si les haces caso o no. Solamente tú tienes la última palabra y por tanto la ultima decisión – Dije y ella se soltó a llorar más ruidosamente
- Pero si no lo hago yo, ellos lo harán – Mascullo dificultosamente
- Él licántropo les doblaría la fuerza, no podrían matarlo ni los tres juntos – Explique y le ayude a incorporarse del suelo

Las lágrimas seguían empapando sus mejillas, mostrando descaradamente todos esos sentimientos que la embargaban en ese momento. Quería ayudarla, quizás abrazarle y decirle que no se preocupara, que todo estaría bien, pero al mismo tiempo no quería darle falsas esperanzas, no cuando sabia a la perfección que fuera cual fuera su decisión… así decidiese no matarlo, a ultimas tendría que hacerlo, pero obvio, a ella tenia que mentirle para poder tranquilizarla.

- ¿Por qué Viktor no me ah dicho cuando será el día en que mi vida deje de tener sentido? – Pregunto en tono serio
- Porque a pesar de la idea que hay en tu cabeza sobre como es Viktor, él quiere que aproveches hasta el último segundo de tu vida, bueno quiero decir tu vida como humana… tu vida junto a ellos…
- ¿Cómo es que tu eres…? – Agacho la mirada
- ¿Vampira? – asintió
- Bueno pues, yo tuve un accidente cuando tenia diecisiete años, me hospitalizaron por mas de un año, pero los doctores le dijeron a mis padres que yo no podría recuperarme nunca… un día, estaba recostada en mi cama de hospital, como todos los días, pero cuando voltee hacia mi costado derecho vi que un señor estaba ahí, era Viktor, me explico las cosas y me dijo que la única manera que había para que yo siguiera viviendo era que él me convirtiera en una de ellos y obviamente a mis padres también…
- ¿Y ellos aceptaron? – me interrumpió y sonreí
- Al principio creían que era una locura, pero después cedieron… ahora somos muy felices así – Inquirí, pero al parecer la pequeña rubia tenia mas dudas, las cuales obviamente seguiría respondiendo para distraerla un poco
- Todo suena tan sencillo – suspiro – que me cuesta trabajo creer que en realidad sea tan difícil
- ¿Por qué lo dices? – Pregunte
- Ven – me halo del brazo y limpio con la mano que tenia desocupada su mejilla.

Me llevo hasta la cama y me indico que me sentara, ella busco entre una de sus maletas algo y cuando observe pude ver que era una carpeta de piel color café. Se sentó junto a mí y la abrió. Fotos, cartas, pétalos de rosas secas y una hermosa cadena de oro que tenia grabado su nombre en el centro.

- ¿Por qué me muestras esto? – pregunte. Suspiro
- Porque es sumamente difícil aceptar que después de haber vivido momentos tan hermosos con él, como los que puedes ver en las fotos, tendré que matarlo y solo por un maldito capricho de personas que ni siquiera conozco – musito
- Ya te dije que solo es si tú lo quieres hacer, nadie mas le podrá hacer daño – inquirí y Mili sonrió socarronamente
- Si claro, ahora me dices eso, pero el día en que yo decida no hacerlo te opondrás e igual que todos me obligaras a hacerlo – Mascullo fuertemente y entonces la puerta de su habitación se abrió estruendosamente
- ¿Quién te obligara a hacer que…?


Continuara…
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Re: Dangerous Love

Mensaje  Michelle Metzeler el Dom Dic 26, 2010 7:56 pm

Niche/nikki Kaulitz! escribió:Vuelvo a Decirlo! Escribes Super Bien .D
Me Gusta Mucho... aunque lo haces Super Largo, y por eso siempre tengo que sacar un buen Tiempo, pero sabes? Vale la apena porque Escribes GENIAL!! cheers
Solo.... Una Pregunta, A Quien tiene que Matar Mili...?? Shocked Shocked
La Verdad Hermosa, esa Parte no la entendí... Ojala Pudieras Explicarme porque... ahí Es Tan Bueno Tu Fic, que ahora quede con una total Intriga.. Y mas porque No Comprendí lo que Mili debe hacer... :/ Te Agradecería si me Explicaras.. Gracias ^^

ok haber te respondoo... en los proximos kapiisss sabrass a kien debee matarrr milii... es parteee de la traamaaaa.... daankeee x leeremeeee xDD
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