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•● ●• The Perfect Guy•● ●•

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•● ●• The Perfect Guy•● ●•

Mensaje  Maaruja_TH el Sáb Oct 20, 2012 10:31 am

Hooola! bueeno soy nueva en este foro y quise publicar esta nove.. que ojo! NO ES MIA! ES ADAPTADA! la original es sobre 1D y yo la quise transformar porque me enamoré mucho de esta historia y bueeeno.. como ellos son cinco y Tokio Hotel cuatro me ha costado un poco para que todo calce en la historia así que si en algún momento ven que algo no calza porfavor tienen que saber que estoy haciendo lo que puedo y bueno eso .. espero que lo disfruten les dejo la sinopsis y el primer capitulo Very Happy espeeero comentarios..


Sinopsis

La palabra fan tal vez nos describa a muchas, tal vez me describa a mi, aunque viéndolo bien, yo me considero una aficionada, ¡bah! ¿A quien engaño? Soy una fan como cualquier otra, de esas se emocionan cada vez que sus chicos salen en la televisión, que los busca por todas partes, que escucha y se aprenden sus canciones y que hace lo posible por ir a un concierto…

Muchos catalogan a las fans como “locas” yo las catalogo como apasionadas personas, perseverante creyentes de una filosofía que viven un estilo de vida bastante desenvuelta y divertida, soy como muchas chicas, cualquiera podría estar en mi posición, cualquiera me entendería.

Todo comenzó con una canción, luego lo google, luego lo busque en Wikipedia, luego conocí a muchas como yo y finalmente lo conocí a el… el chico perfecto.

Capitulo 1: Alemania
Voy a vomitar, voy a vomitar, no, no lo haré, no lo haré.
Cerré fuertemente mis ojos para que el mareo pasara, odiaba los aviones, les tenia pánico, en el agua y la tierra se defenderme pero ¿Cómo se supone que uno pueda defenderse en el aire?, mi consuelo era que faltaban afortunadamente pocas horas para aterrizar, trataba de maquinar pensamientos agradables mientras mis manos se aferraban al respaldo de el asiento ¿es tan difícil cumplir un sueño? Me pregunté, al parecer la respuesta era un sí.
Les explicaré la situación desde que tenía diez años mis sueños han sido viajar a Alemania, me parece un país bastante interesante y hermoso, claro que mis expectativas crecieron cuando me hice adolescente y entonces conocí a “Tokio Hotel” por lo que conocer el país había pasado a segundo plano, ahora creo que mi sueño se definía en: verlos cantar en vivo.
Luego de insistirle millones de veces a mis padres de que me dejaran visitar a la tía Camile lo logre, pasaré tres hermosos meses en Alemania, específicamente Magdeburgo…
No es que me fuera a dedicar a perseguirlos por todo el país, simplemente iría a uno de sus conciertos y ya con ese simple hecho yo sería feliz, y si me tomo una foto con ellos tampoco me quejo.
Hace un mes fue mi graduación de secundaria, y en tres semanas cumplo 17 años, siento que crezco muy rápido, a veces quiero detener el tiempo para que mi adolescencia no termine jamás, amo esta etapa de mi vida, la etapa en la que conoces nuevas sensaciones, en la que te decepcionas y aprendes de los errores, la etapa en lo que lo mas importante es “que voy a usar hoy” aunque eso nunca fue un problema para mí, siento que tengo miedo a crecer, es como si quisiera detener el tiempo y no hacerlo avanzar jamás, se lo duro que es madurar y lo mucho que duele cuando cometes un error en la adultez, lo vivo cada vez que veo a mis padres discutir o cada vez que mis padres no tienen tiempo para mí.
Entre tantos pensamiento e ideas las horas se fueron y como si de un abrir y cerrar de ojos se tratara divisaba por la ventana una perspectiva bastante bonita de Magdeburgo, inconscientemente sonreí mientras abrochaba mi cinturón de seguridad.
Lo primero que hice al bajar del avión fue correr al baño, mi estómago se sentía fatal, las ganas de vomitar eran tremendas, luego lavé mi rostro con un poco de agua, me miré al espejo y sonreí a mi reflejo, luego de volver a sentirme mejor iba dispuesta a tomar un taxi para ir a casa de Tía Camile, veía a las personas caminar apresuradas mientras despedían a sus familiares mientras otros llegaban cansados o felices.
Casi tuve el impulso de besar el suelo para comprobar que realmente estaba en Alemania, pero no fue el suelo lo que me comprobó si no el frio que invadió y traspasó mi camisa de mangas largas, de manera amable pedí los servicios de un taxi.
Observaba todo, los edificios, las personas, esperaba que todo fuera a salir bien, que nada ni siquiera mi torpeza arruinara este viaje, entonces la sonrisa de mi rostro se borró ¡mis maletas! Ya decía yo que iba muy liviana, había olvidado mis maletas, primer error.

- Señor por favor regrese al aeropuerto, es urgente- pedí desesperada
- ¡el amor adolescente!- exclamó el conductor suspirando dando la vuelta
- ¿ah?- pregunte sin darle importancia
Rogaba a dios que un roba maletas no se las hubiera llevado, llegando a Londres y ya estoy armando problemas, típico de mi.
Apenas el conductor aparco abrí la puerta para bajar…
- No se valla, volveré en unos minutos- pedí
- Aquí esperare, ve por el, el amor todo lo puede- me respondió el conductor
Ok, aquellas palabras me habían confundido, no le di importancia y fui por mis maletas, ahí estaban, nadie las había robado, nadie las había tocado, suspire aliviada antes de tomarlas, entonces justo al dar la vuelta alguien tropezó conmigo derramando su bebida en mi camisa, ¡segundo error!
- ¡no!- dije en un gritito sintiendo como el frio absorbía la húmeda de mi camisa
- Lo siento, lo siento- se disculpó mientras intentaba limpiarlo
- Déjalo así, no te preocupes es solo que… el frio me esta matando- dije frotando mis manos
Sonrió mientras se quitaba su abrigo y me lo tendía…
- Toma, tú lo necesitas mas que yo- dijo sonriéndome
- No, ni siquiera nos conocemos- dije avergonzada
- Eso podemos arreglarlo- me tendió su mano- Stefany, ese es mi nombre ¿el tuyo?
- Mary- respondí mientras me ponía su abrigo
La observé, era una chica bastante bonita, su cabellera era de color chocolate y caía un poco mas debajo de sus hombros, sus ojos iban combinados con su cabello color chocolate solo que un poco mas oscuros, en su mejilla había un hoyuelo debido a su sonrisa, era bastante alta, yo le calculaba 1.75 de estatura y su cuerpo era de envidiar, cada curva en su lugar, era de piel morena bastante tropical, lo que le daba un toque de sensualidad, en definitiva, la chica era hermosa.
- ¿y qué haces acá? ¿Esperando a algún familiar?- me preguntó
- No, de hecho acabo de llegar- respondí
- Oh, que bien ¿de donde eres?- me preguntó
- De México- contesté con una sonrisa
- Nos llevaremos bien, hablas español igual que yo, soy latina- me indicó
- Eso es genial, aunque debo hablar en ingles, sabes por eso de que quiero practicarlo para desenvolverme mejor
- Lo hablas muy bien, puedo entender todo lo que dices- me informó riendo
Yo también reí, entonces recordé el taxi, ¡tercer error! No llevaba ni dos horas en Alemania y ya había tenido.
- Yo debo irme- dije alejándome de ella- fue un placer- grité
El taxi me sonrió al verme, y abrió atrás para guardar mis maletas, cuando subí al auto me dio una sonrisa ¿nostálgica? Parecía una sonrisa de consolación…
- Lamento que no pudiera retenerlo- me consoló
- ¿a quién?- pregunte extrañada
- A su amor, el que se acaba de ir- respondió suspirando
- ¿amor?- pregunté extrañada- no sé de que me habla
- ¿no regreso usted para retener al amor de su vida?- preguntó desconcertado
- No, yo regrese por mis maletas- respondí riendo él se unió a mi risa
Durante el camino establecí una agradable conversación con el conductor quien resultó llamarse Peter, era muy amable y divertido, me habló de su adorada familia, y me contó mucho de Magdeburgo, cuando aparcamos frente a la casa de la tía Camile me dio una tarjeta por si requería de sus servicios.
Toqué el timbre un par de veces, hasta que una mujer de unos 30 años apareció tras la puerta con unos rulos color dorado cayendo por sus hombros, efectivamente era la tía Camile.
- Sorpresa- exclamé antes de sentir sus brazos rodear mi cuerpo
- ¡que hermosa estas! Pensé que llegabas mañana, por eso no fui por ti al aeropuerto- se disculpó
- Tranquila, he llegado sana y a salvo, solo que me encantaría pasar.- Bromee
- Oh claro, pasa- dijo haciéndose a un lado
Las siguientes horas me las pasé narrando mis últimos tres años en al secundaria, y de cómo estaba toda la familia, un tema bastante aburrido para mí, pero interesante para Camile.
Camile realmente no es mi tía, es la hermana de la mejor amiga de mamá, es una mujer estupenda con un muy buen y raro sentido del humor.
Estaba encantada con mi habitación, era sencilla como yo, con colores lilas y violetas cubriendo la pared, una reconfortante y cómoda cama, junto con un espacioso closet y un balcón bastante agradable, más de lo que podía pedir, después de todo solo serian tres meses en Alemania…


Maaruja_TH

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Fecha de inscripción : 19/10/2012

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